Los retos del próximo presidente de la Dimayor

Foto archivo El Nuevo Siglo

Lograr amainar la tormenta armada por la ‘rebelión de los chicos’ y que terminó con la salida de Jorge Enrique Vélez, será uno de los primeros retos que deberá afrontar quien resulte elegido como presidente de la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano.

La entidad, que agrupa a 36 equipos, 20 de la A y 16 de la B, hoy hace honor a su nombre, porque está dividida, aunque la votación de 34 a favor y 2 en contra para Vélez dejara el cargo, pareciera decir lo contrario.

En el transcurso de esta esta semana, luego de que César Pastrana y César Camargo se unieran a Gustavo Alberto Lenis en declinar su aspiración, se pensó que el camino estaba despejado para que Fernando Jaramillo fuera el escogido.

Sin embargo, pocas horas después aparecieron los hombres de Gabriel Sánchez, expresidente de la Federación Colombiana de Tenis; Oscar Astudillo, expresidente del Cali; Hernán Yunis, expresidente del Junior y quien volvió a escena, y Julio Villate, de quien no tienen buenos recuerdos en el Deportivo Independiente Medellín ni en Bucaramanga, por aquella cancha sintética que vendió para el estadio Alfonso López.

Es muy factible que se sigan sumando nombres y que los ‘chicos’ continúen insistiendo en tomarse la presidencia de la entidad, pero sea quien sea elegido, ¿qué retos tendrá que enfrentar?

  1. Generar consenso. Tal vez la tardea más difícil que le espera a quién sea nombrado el viernes como presidente de la Dimayor, es lograr unir a los dos bandos en que está divida la entidad hoy. No será fácil porque el tema que los separa y por el que promovieron los ‘chicos’ la salida de Vélez, es de dinero, y los ‘grandes’ buscan que les reconozcan que son los que realmente atraen afición o para el caso actual, televidentes.
     
  2. Cercanía con el Gobierno. En principio, los dignatarios de los 36 clubes deben analizar muy bien a quién van a elegir y tiene que ser una persona con aceptación en el alto Gobierno. Una vez nombrado, su misión será mejorar las relaciones con el Ejecutivo. No hay que olvidar que uno de los problemas que tuvo Vélez fue su distanciamiento con el ministro del Deporte, Ernesto Lucena, quien optó por “seguir los conductos regulares” y entenderse únicamente con el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Yesurún.
     
  3. Poner la casa en orden. En este caso el reto será lograr que quienes no estén de acuerdo con su elección, lo apoyen o, por lo menos, lo dejen trabajar y demostrar que puede llevar el fútbol profesional colombiano a trabajar para hacerlo cada día mejor y fortalecerlo económicamente. También, determinar quiénes lo van a acompañar y máxime ahora que en una asamblea reciente se decidió acabar con las comisiones. En su momento se dijo que esta medida buscaba dar carta blanda al sucesor de Vélez para que establezca el camino a seguir y arme sus propios equipos, dependiendo de las metas que se trace.
     
  4. Mercadeo. Bien lo dijo Gustavo Alberto Lenis luego de desistir de la postulación que le hiciera el Deportivo Cali. “La Dimayor necesita alguien que sepa de mercadeo” y más en los actuales momentos en los que los equipos no van a recibir, sea mucho o poco, dinero por taquillas. “No se pueden quedar únicamente con los patrocinios que tienen actualmente, hay que buscar más”, dijo Lenis y en ello coinciden presidentes de varios conjuntos.
     
  5. La televisión. Uno de los negocios que no le salió bien a Vélez fue el de los derechos de televisión. Se dice que a nivel nacional el precio que se paga está muy por debajo frente a otros países del área. Pero además, unos, los ‘grandes’, reclaman que lo que perciben no se compadece con la expectativa que generan y el interés que despiertan, y los ‘chicos’ que merecen recibir lo mismo que los demás. Así mismo, está la negociación por los derechos internacionales, debido a que la empresa con la que se firmó el trato, no cumplió.
     
  6. El torneo. Otro de los retos inmediatos es la reanudación del torneo. Por ahora, la Liga Betplay está tentativamente para arrancar el 30 de agosto, pero depende de varios factores, como el cumplimiento de cada uno de los pasos del protocolo de bioseguridad y del aval del Ministerio de Salud. Para entonces ya se tendrá que haber decidido en dónde se va a jugar y si los equipos pueden ir y venir o si se tienen que concentrar en dicha sede. Es claro, dijo el ministro Lucena, que no habrá fútbol en todos los estadios.
     
  7. A futuro. Otros temas que deberá trabajar es el del ascenso y el descenso, el regreso de la categoría C. Justamente ahí hay otra división. La semana pasada se creó una asociación de los equipos que militan en esa categoría, para reclamar ser tenidos en cuenta y volver al ascenso y descenso, como ya existió en alguna oportunidad o como se estila en países como Argentina o en Europa.
     
  8. El fútbol femenino. Lograr que arranque y no se detenga la liga femenina será otra de las tareas que deberá afrontar el nuevo presidente de la Dimayor. Hasta ahora se comenzó bien pero luego se presentaron obstáculos que la hicieron peligrar por la falta de patrocinios. Sin embargo, el Gobierno nacional ha insistido en la necesidad de fortalecerla y hasta estuvo detrás de la sede para el Mundial. Hacer el torneo, con patrocinios y asegurar su continuidad, sería un punto de acercamiento con el Ejecutivo.