Campaña de salud auditiva

PUESTO QUE la sordera no se ve y es preocupante la falta de información sobre este tema, inicia a nivel nacional la Campaña de Prevención y Educación Auditiva “Te escuchamos”, que tiene como objetivo visitar de la mano de especialistas otólogos, audiólogos y otorrinolaringólogos las ciudades de: Barranquilla, Cali, Ibagué, Santa Marta, Villavicencio, Manizales, Pereira y  ahora en Bogotá.

Dichas ciudades del país, han sido escogidas por los especialistas  por presentar el mayor número de casos de pérdidas auditivas por varias condiciones médicas e incluso laborales, así como a la vulnerabilidad reinante de su población, debido a la falta de educación sobre la importancia de realizarse tanto niños, adolescentes y adultos, exámenes de audición en forma regular y de conocer las causas y tratamientos que están al alcance en nuestro país, para mejorar la escucha de cualquier persona.

Causas congénitas

Las causas congénitas determinan la pérdida de audición en el momento del nacimiento o poco después. La pérdida de audición puede obedecer a factores hereditarios y no hereditarios, o a complicaciones durante el embarazo y el parto, entre ellas:

 

·        Rubeola materna, sífilis u otras infecciones durante el embarazo.

·        Bajo peso al nacer.

·        Asfixia del parto.

·        Uso inadecuado de medicamentos ototóxicos (como aminoglucósidos, medicamentos antipalúdicos y diuréticos) durante el embarazo.

·        Ictericia grave durante el período neonatal, que puede lesionar el nervio auditivo del recién nacido.

 

Causas adquiridas

Las causas adquiridas pueden provocar la pérdida de audición a cualquier edad. Estas pueden ser:

 

·        Algunas enfermedades infecciosas, por ejemplo la meningitis, el sarampión y la parotiditis, pueden ocasionar pérdida de audición, principalmente en la niñez.

·        La presencia de líquido en el oído (otitis media) puede causar pérdida de audición.

·        El uso de medicamentos ototóxicos a cualquier edad, incluidos antibióticos y antipalúdicos, puede provocar daños en el oído interno.

·        Los traumatismos craneoencefálicos o de los oídos pueden causar pérdida de audición.

·        La exposición al ruido excesivo, por ejemplo el de una maquinaria ruidosa o la música a un volumen muy alto, así como otros ruidos fuertes, como disparos o explosiones pueden menoscabar la audición.

·        La pérdida de audición relacionada con el envejecimiento se debe a una degeneración de las células sensoriales.

Prevención

Algunos especialistas nos dan las recomendaciones adecuadas, para trabajarlas juntos desde padres de familia, empleados, colegios-universidades y Gobierno para que los problemas de audición sean manejados, prevenidos y entendidos.

¿Qué podemos hacer como papás para prevenir la pérdida auditiva en nuestros hijos?

Primero que todo cuando planeemos tener un hijo, la futura madre debe verificar si está  vacunada contra la rubeola y varicela. También en el embarazo, se debe evitar la exposición a gatos como mascotas ya que transmiten toxoplasmosis y esta es causante de malformaciones y sordera congénita al igual que la rubeola y varicela.

Con los bebés y niños se debe tener cuidado y atender cualquier infección del oído y consultar al pediatra para tratarla de inmediato y seguir todas las recomendaciones. Si el tímpano está perforado, se debe evitar mojar el oído en la ducha o en piscinas por varios meses. Cuando esté resfriado el niño hacer los tratamientos para evitar que se compliquen los oídos, no dejarlos a medio camino cuando se vea alguna mejoría.

Ante cualquier sospecha, la madre debe informar al médico que hace control de crecimiento y desarrollo y exigir pruebas auditivas para descartar sordera. Estas pruebas varían dependiendo de la edad (Otoemisiones, potenciales evocados, audiometrías, etc.)

¿Qué puede hacer el Gobierno para proteger y atender a la comunidad sorda en el país a nivel preventivo?

A pesar de existir legislación respecto al tamizaje (Detección temprana), aun no se cumple  de manera universal. 1 a 3 por 1.000 niños nacen con pérdida auditiva y si no se detectan e intervienen tempranamente, perderán tiempo valioso para su desarrollo intelectual, social y de lenguaje. Este tiempo nunca se recupera si la detección se hace de manera tardía y el Gobierno después tendrá que asumir la carga de la discapacidad de por vida.

Un niño detectado e intervenido tempranamente puede ser tratado con ayudas auditivas que van desde un audífono, pasando por un Sistema BAHA o un Implante Coclear dependiendo del tipo y severidad de la pérdida auditiva.

La rehabilitación oportuna de un paciente sordo (niño o adulto) le brinda oportunidades de acceder a educación formal (no educación especial que a veces es imposible de acceder) o a un trabajo digno en caso de adultos económicamente activos. El paciente sordo queda aislado socialmente en vez de poderse integrar a la familia, sociedad, escuela o trabajo.

¿Qué deben tener en cuenta  a nivel preventivo colegios y universidades para bajar la deserción escolar y la discriminación en las aulas?

Un niño sordo muchas veces no se detecta oportunamente y pasa por indisciplinado, lo confunden con déficit de atención o hiperactividad, le hacen bulling o termina aislándose. Un niño con problemas auditivos leves o moderados (ejemplo sordera de un oído) tiene 50% más probabilidad de fallar unos años a nivel escolar.

La discapacidad auditiva es invisible, es lo que constantemente comentan los pacientes, pues expresan que al ciego se le nota, al que no tiene una pierna también, y de alguna manera eso hace que a nivel social dichas discapacidades sean más comprendidas, sin embargo el sordo no tiene nada visible que indique su dificultad, lo cual hace  que a nivel social no se comprendan las consideraciones básicas que hay que tener y la dificultad en adaptación que viven.