Nuevo salario con transporte es de $980.657

El Nuevo Siglo
Por segundo año consecutivo Gobierno decreta aumento de 6%. Es superior a la cifra de inflación proyectada por el Banco de la República, del 3,88%. Sumado al auxilio de transporte de $102.854 da un total $980.657 

______________

 

Un incremento de 6% en el salario mínimo para el próximo año anunció  el presidente Iván Duque.

Con esta decisión el ingreso mensual que reciben más de 2 millones de trabajadores en el país queda en $877.803, lo que sumado a un auxilio de transporte de $102.854 da un total $980.657.

“Hemos tomado la decisión de firmar el decreto del aumento del salario mínimo ¿En cuánto lo vamos a hacer? Vamos a hacerlo igual que el año pasado: el 6% de aumento del salario mínimo y el 6% del aumento del auxilio de transporte. Eso nos lleva a estar cerca de $980.000 de salario mínimo”, afirmó el Mandatario desde Cartagena.

Adicionalmente, se refirió a la decisión de impulsar en el Congreso de la República la iniciativa liderada por el Centro Democrático para aprobar una prima adicional, la cual dijo que permitirá que los trabajadores reciban más de $1 millón de ingresos mensuales.

“Este año, después de haber hablado con el sector privado y con sectores políticos, hemos tomado la decisión de hacer un ejercicio, rápidamente, en el Congreso, para poder sacar adelante esa prima adicional que va a permitirnos, en el año 2020, llegar a $1 millón o más para la gran mayoría de trabajadores de nuestro país”, indicó.

Gran esfuerzo

Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, afirmó que el incremento es similar a la última oferta hecha por los empresarios. “Es un esfuerzo grande. Se parece bastante a la última de las ofertas nuestras que era del 5,88%. Esto significa que el aumento va a ser el doble de la inflación proyectada para el año entrante, que está cerca al 3%”, expresó.

“Tenemos un reto grande respecto a la cifra de desempleo, que estaba rondando el 11%. La cifra de informalidad es de cerca el 50%. Tenemos que ir con cuidado, pero con firmeza hacia incrementos reales, que es lo que ha venido haciendo Colombia durante los últimos años. Ahora tenemos que trabajar todos para que el desempleo no sea tan alto y también para que la informalidad no lo sea”, agregó Mac Master.

Para el líder gremial, “el antídoto al aumento de los costos es que podamos tener un crecimiento mayor. Es muy importante que la economía crezca de forma sostenida. No hay duda de que la ley de crecimiento puede ayudar. Necesitamos también hacer cosas desde la política empresarial que nos permitan un crecimiento constante”.

Por su parte, Jorge Enrique Bedoya, presidente del Consejo Gremial y de la SAC, señaló que el aumento genera un mayor poder adquisitivo para los colombianos. “Desde la SAC recibimos positivamente el anuncio realizado por el Presidente de la República frente al incremento del 6% del salario mínimo, luego de que los generadores de empleo hiciéramos una oferta del 5,88%. Este incremento lo que genera es mayor poder adquisitivo para los colombianos. El país tiene una inflación aproximada del 3,88% y con una productividad laboral del 0,21% y con una productividad total de los factores negativa. Lo que representa este incremento es mayor capacidad de compra para la ciudad. Vemos con buenos ojos la decisión y esperamos que el año entrante las centrales sí tengan la voluntad de concertar”, sostuvo.

Impacto en informalidad

Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, afirmó que el aumento es uno de los más altos de los últimos años. “Es un aumento sustancial. La inflación va finalizar el año cerca al 3,8%. El próximo año el mercado espera una inflación cercana al 3,4%. Así que estamos hablando de una cifra que prácticamente duplica la inflación tanto observada como la proyectada para el 2020. Es un aumento importante. Seguramente de los más altos en términos reales de los últimos años. En ese sentido creo que es una buena noticia para los trabajadores formales, los asalariados”, dijo.

Mejía manifestó, no obstante, su preocupación por el impacto que podría tener en los trabajadores informales y reiteró la necesidad de estudiar la posibilidad de implementar salarios mínimos diferenciados por regiones. “Me preocupa eso sí especialmente el impacto que podría tener en términos de informalidad. Creo que deberíamos volver a retomar esa de idea de tener salarios mínimos regionales porque en Bogotá, Medellín y Cali este salario seguramente no es alto porque el costo de vida es alto, la productividad laboral de los empleados en estas ciudades también lo es, pero no hay que olvidar que en departamentos como La Guajira, Norte de Santander, Chocó la informalidad es cercana al 80%. Es decir, 4 de cada cinco trabajadores no tienen un empleo formal. Así que este tipo de aumentos, si bien son importantes para los trabajadores formales, podrían generar barreras especialmente para los informales”, expuso.

“Sabor agridulce”

Julio Roberto Gómez, presidente de la CGT, recibió la decisión con un “sabor agridulce”. “Lo recibimos con un sabor agridulce. Nos llegamos a imaginar desde el comando central unitario que el gobierno nacional, en medio de la terrible impopularidad que tiene, se atrevería a dar el paso de subir otros $20.000 para que los trabajadores que en Colombia devengan el salario mínimo legal llegaran a su primer millón. Creo que hay mucha mezquindad a la hora de discutir el salario mínimo y se le atribuye efectos que no tiene ni en materia de empleo ni en materia de inflación. Yo tenía la ligera esperanza que el gobierno nacional diera un paso al costado de la propuesta empresarial, se decidiera por un incremento del 8,11% que daba exactamente la cifra de un millón de pesos. Se le ha negado esta posibilidad a la clase trabajadora colombiana, a esos más de dos millones de trabajadores que devengan el salario mínimo”, dijo.

“No en vano somos uno de los países más desiguales del mundo. Uno de los países que tiene la mayor tasa de desempleo en la región. Consideramos que a ningún empresario le pasaba nada por pagarles $20.000 más a los trabajadores por mes, algo menos de $700 diarios. El gobierno dilapidó una oportunidad de oro para ponerse a tono con el país con un aumento salarial mucho más justo”, remarcó.

Diógenes Orjuela, presidente de la CUT, cuestionó también el incremento. “El incremento del 6%, una burla del presidente Duque al país, a los pobres y una adición a los 10 billones del regalo que en la reforma tributaria le dio a los superricos. Rechazo total. Ridículo enorme del gobierno y los empresarios por $20.000, no llegar al millón”, dijo.