… Y España se eliminó: triste presentación en Catar

AFP

Por Óscar Munévar 

Especial para EL NUEVO SIGLO 
 

 

Estaba en la tribuna y al término de los 90 minutos le dije a la señora del lado, una española, que por favor me pellizcara porque no podía entender por qué, con tanto ataque que tenía el equipo de Luis Enrique, solo había hecho dos tiritos al arco.

La dama me dijo: ¿En serio, quiere que le dé su mordisco? Le dije “hágale”. La realidad es que ella tenía la cara desencajada y yo estaba sorprendido por lo que había visto en el juego.

En los 30 suplementarios no cambió para nada en la forma de actuar de España: balones de derecha a izquierda y disparos desviados.

España es mucho más de lo que vimos ayer en un equipo que, por donde usted lo mire, está lleno de estrellas. Pero al frente no tenían a soldaditos de palo, menos a inexpertos. No señor, ese conjunto marroquí tiene en sus filas a 21 jugadores que actúan en las mejores ligas del mundo. Veamos: Yassine Bono, Achraf Hakimi, Romano Saiss, Nayef Aguerd, Noussair Mazraoui, AzEdine Oumnahi, Sofyan Ambrabat, Selim Amallah, Sofiane Boufal, Youssef En-Nestor y Hakin Ziyech. Todos juegan en el exterior, en los mejores clubes. Así que los ibéricos se confiaron y al que se duerme se lo lleva la corriente...

Es la primera vez que los marroquís pasan a unos cuartos de final y, como era lógico, una vez concluyó el partido, ganando con los tiros desde el punto de penal, los integrantes del plantel africano pusieron sus cabezas sobre el gramado del estadio Education City y rezaron en el escenario en donde se escenificó la eliminación de una de las favoritas. España no es la misma desde el 2010 cuando levantó la Copa en Sudáfrica. Mucha especulación, mucho tilín tilín y poco de paletas, colombinas de pasabocas pero nada de carne.

Luis Enrique debe empacar las maletas porque con la expectativa que llegó y el resultado final de su equipo, no le da para dirigir ni segunda división española… y olé.

Para finalizar, les cuento que la selección de Marruecos es la primera árabe en unos cuartos de final. La mayoría de sus jugadores son nacidos fuera de su país. Por ejemplo, el último que cobró el tiro de penal, Hakimi, vio la luz en España.

Lo de Portugal con Suiza era de esperarse. Era muy poca la posibilidad que tenían los primeros ante un equipo luso que salió sin Cristiano Ronaldo. Pese a ello goleó y gusto. 6-1 inapelable. Una mezcla de veteranía y juventud con capacidad para afrontar los próximos compromisos. 

De acá en adelante viene lo más definitivo: Holanda-Argentina, Francia-Inglaterra, Croacia-Brasil y Marruecos-Portugal. Esperemos a ver qué va a pasar ya que esto está llegando a su final.