Proyecto para bajar salario de congresistas, con los días contados

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Cuando todo fue muy bien en el Senado para el proyecto de reforma constitucional que reduce el sueldo de los congresistas a partir del 2026, porque avanzó con fluidez, ahora la iniciativa por demoras tiene apenas los tiempos justos para ser aprobada en los dos debates que le faltan en Cámara, de aquí al 16 de diciembre, cuando finaliza el periodo legislativo; de lo contrario se hundirá. 

El proyecto de reforma constitucional N.º 10 Senado fue radicado el pasado 29 de julio por las bancadas en Senado y Cámara del Centro Democrático, con el objetivo de disminuir el número de miembros del Congreso y hacer una reducción salarial a los parlamentarios. 

La senadora Paloma Valencia, del Partido Centro Democrático, autora y ponente de este proyecto, explicó que el texto original fue modificado producto de un acuerdo que logró con senadores de diferentes partidos, incluidos los de la bancada de gobierno. 

Como consecuencia fueron retirados de esta reforma los artículos 1 y 2, que hacían referencia a reducir la cantidad de congresistas y al inicio del periodo de sesiones, respectivamente. 

La razón por la cual el artículo primero fue retirado es que la disminución del número de congresistas, sin una consulta previa, “podría afectar las curules especiales de los pueblos indígenas y afrodescendientes, lo que reduciría el derecho constitucional que se adquirió en 1997”, afirmó la senadora Aída Quilcué.

En tanto que se retiró el artículo segundo, puesto que la Comisión Primera ya había aprobado un proyecto de Cambio Radical que reduce el receso legislativo.

Entonces el texto aprobado en Senado modifica el artículo 187 de la Constitución, el cual quedará así: “La remuneración mensual total de los congresistas y servidores públicos no excederá de 25 salarios mínimos legales mensuales vigentes. En desarrollo de los principios de equidad, progresividad y solidaridad, la ley podrá reducir y/o congelar la remuneración mensual total. La remuneración mensual de los congresistas no será entendida como criterio para determinar el régimen salarial y prestacional de los funcionarios públicos”. 

El proyecto de reforma constitucional establece también que la asignación de los miembros del Congreso se reajustará cada año conforme al incremento del salario mínimo mensual legal vigente. 

La iniciativa, asimismo, dispone que en consideración a los principios de confianza legítima y las prohibiciones de arbitrariedad y de retroceso en materia de derechos económicos y sociales, los funcionarios que hoy se encuentran en ejercicio de sus funciones públicas mantendrán el salario que devengan. Sin embargo, estarán sujetos a una sobretasa impositiva equivalente a aquella que reduzca sus ingresos hasta en un 20%, como medida de austeridad estatal y solidaridad.  



Los tiempos 

Autorreformarse es uno de los principales gestos que espera del Congreso de la República la mayor parte de la opinión pública, una institución que no está entre las de mejor imagen en el país, como lo han mostrado distintas encuestas, donde los ciudadanos la asocian con la politiquería y supuestamente ajena a querer corregir los principales problemas que afectan a Colombia. 

Se cuestiona que los congresistas gocen de privilegios que no tienen los ciudadanos de a pie, especialmente por su remuneración mensual, en la presente vigencia de $35’316.133, la cual crece cada año porque se encuentra atada al incremento que se hace a los funcionarios públicos. 

También se critica al Congreso por el largo receso legislativo de tres meses. 

Sin embargo, la autorreforma ha sido esquiva, a pesar del buen número de proyectos de ley y de reforma constitucional que se han presentado en los últimos congresos, pues invariablemente se han hundido. 

Este Legislativo, como los anteriores, inició con bríos la primera legislatura con la radicación de una cascada de proyectos en las diferentes temáticas, dentro de lo que resalta la llamada autorreforma.

En materia de reducir el salario de los congresistas se presentaron cuatro iniciativas de reforma; sin embargo, solo avanzó el citado proyecto del Centro Democrático, el cual fue aprobado el pasado 28 de septiembre por la Comisión Primera del Senado en primer debate. 

Luego la plenaria del Senado, el 26 de octubre, le dio luz verde a la iniciativa en segundo debate. 

Desde entonces el texto pasó a la Comisión Primera de la Cámara para su tercer debate; pero a la fecha, es decir, casi un mes después, no se cuenta con ponencia. 

Por ello se apretaron los tiempos para esta reforma constitucional, pues a más tardar la ponencia tendría que ser radicada la semana entrante y lograr luego su aprobación, máximo en la segunda semana de diciembre en la Comisión Primera de la Cámara. 

Luego hay que esperar ocho días que exige la ley entre la aprobación en Comisión y Plenaria para darle el último debate. 

Con estas cuentas de tiempo, y si hay voluntad política de las distintas bancadas para salvar esta iniciativa, se estaría votando en plenaria de la Cámara en cuarto debate entre el 12 y el 16 de diciembre, es decir, en la última semana de este periodo legislativo, y cuando, como se dice popularmente, hay olor de natilla porque comienza la Novena de Navidad. 

De esta manera, el proyecto de reforma constitucional para reducir el salario de los congresistas  alcanzaría la primera vuelta, quedando en tránsito para la segunda vuelta, es decir, los cuatro debates finales, a partir del 20 de marzo próximo.


Incremento este año

El pasado 4 de agosto el salario de los congresistas se reajustó en un 2,61% para este año, retroactivo al 1 de enero. De tal manera, la asignación mensual pasó de $34’418.133 a $35’316.133.

Cómo se compone salario mensual de congresistas

Asignación básica $8’539.197

Gastos de representación $15’180.000

Prima de servicios $11’596.448