HABLA EL SECRETARIO DISTRITAL DE SEGURIDAD
Reconfiguración de estructuras criminales en Bogotá

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¿Qué está pasando con la seguridad en Bogotá? Esa es la pregunta que todos los sectores de la capital del país se están haciendo tras el pico de delitos de alto impacto de las últimas semanas, que incluye desde asesinatos de policías y atracos con sevicia y violencia extrema, hasta la persistencia de algunos brotes de vandalismo…

La Administración Distrital y el Gobierno nacional lanzaron recientemente un nuevo plan de choque para enfrentar la delincuencia, que incluye un refuerzo de 1.500 policías así como mayores trabajos en inteligencia y policía judicial.

EL NUEVO SIGLO habló con Aníbal Fernández de Soto, secretario de Seguridad, Convivencia y Justicia, quien hizo una completa radiografía de la situación y replicó a los críticos.

EL NUEVO SIGLO: Una pregunta que se hacen en muchos sectores de la ciudad ¿se le salió a la administración López la seguridad de las manos?

ANÍBAL FERNÁNDEZ DE SOTO: La alcaldesa Claudia López ejerce un gran liderazgo al frente de todos los temas de la administración y la seguridad es un asunto prioritario que asume directamente con firmeza y notable capacidad gerencial. En los consejos de seguridad distritales semanales se revisan las acciones desplegadas por la fuerza pública, se analizan detalladamente los resultados de las intervenciones focalizadas y se coordina la oferta social y económica que debe acompañar la labor policial y judicial. Recorremos los barrios diariamente, adelantamos consejos de seguridad a nivel local de forma semanal y procuramos una fluida y permanente coordinación con el Gobierno y la Fiscalía.

Los esfuerzos empiezan a dar resultados importantes y los indicadores de seguridad evidencian mejoría. 

La compleja coyuntura por la que atravesamos no es un fenómeno únicamente de Bogotá. Se vive en todas las ciudades del país y también a nivel mundial. La situación social y económica provocada por la pandemia generó desempleo y otras condiciones que desafortunadamente inciden en la violencia y el crimen.

Entendemos que la ciudadanía reclama esfuerzos y resultados inmediatos que redunden en su seguridad y tranquilidad y precisamente en eso estamos. No podemos descansar mientras en Bogotá ocurra un crimen y para poder combatir el delito como corresponde, estamos desplegando toda nuestra capacidad, aumentando el pie de fuerza de la Policía Metropolitana, actuando articuladamente con las demás entidades del Distrito, mejorando las capacidades tecnológicas y los equipamientos para la seguridad. Nuestro propósito es ofrecer a los habitantes de la ciudad la posibilidad de vivir sin miedo en los entornos de confianza que se merecen.

ENS: ¿Cuáles han sido los resultados del último plan de choque que lanzaron la Alcaldía y el Ministerio de Defensa semanas atrás?

AFDS: La acción articulada y unificada del Estado siempre dará buenos resultados para los ciudadanos. El Plan de Intervención y Apoyo a Bogotá de la Policía Nacional cumple 21 días con resultados positivos, aunque entendemos que todavía no son suficientes. Los efectos reales de la intervención se irán consolidando hacia adelante.

Durante los primeros 20 días de Plan de Intervención y con el despliegue de 1.523 hombres de la Policía en todas sus especialidades se han logrado en el marco de 13 megaoperaciones los siguientes logros, entre otros: 1.024 personas capturadas, 24 operaciones de allanamiento y registro, incautación de 49 armas de fuego, una granada de fragmentación, 148 armas traumáticas, 10.966 armas blancas y 23.637 gramos de estupefacientes. Se recuperaron 24 vehículos y 38 motocicletas.

Adicionalmente, en aplicación del Código de Convivencia se han impuesto 19.071 órdenes de comparendo: 21.223 por porte de armas blancas, 148 por porte de armas traumáticas, 1.075 por porte de estupefacientes y 75 de suspensión de la actividad económica por el no cumplimiento de los requisitos de ley.

También han sido importantes los resultados en materia de desarticulación de estructuras criminales. Entre los casos más relevantes está la desarticulación del grupo “Los Correcaminos” responsables de hurto a motocicletas en Bosa, Kennedy, Mártires y Suba; se desarticuló la banda de “Los Shimanos” dedicada al hurto de bicicletas en Bosa y Ciudad Bolívar; “Los Califas”, dedicados al hurto de residencias y “Los del Sur”, sindicados del hurto de celulares.

La seguridad es un propósito superior que nos debe convocar a todos. Esta intervención ha demostrado que el esfuerzo conjunto del Ministerio de Defensa, el Distrito, la Policía, la Fiscalía y la colaboración activa de la ciudadanía es efectivo.

ENS: ¿Cómo explicar el aumento de homicidios y atracos con violencia en el primer semestre?

AFDS:  A los efectos económicos y sociales derivados de la pandemia, debemos sumarle la compleja conflictividad social que se ha vivido desde el inicio de los paros en abril. Desafortunadamente son factores de inestabilidad que son aprovechados por grupos de delincuencia para intensificar su actividad.

Hay una reconfiguración de estructuras criminales que se disputan rentas ilícitas de forma agresiva y violenta. Hemos visto también que aprovechan los escenarios de protesta para generar vandalismo y al confrontarse con la fuerza pública, buscan abrir otros espacios para su actuar criminal.



¿Cuántos faltan?

ENS: ¿Cuántos policías activos y en turno de vigilancia ciudadana (no en oficinas ni otros oficios administrativos) tiene hoy Bogotá por cada 100 mil habitantes y cuántos debería tener?

AFDS: Bogotá cuenta hoy con alrededor de 17.000 policías prestando sus servicios en la ciudad. Cerca de 600 policías cumplen labores administrativas, 3.200 lo hacen en el modelo de vigilancia por cuadrantes y los restantes prestan sus servicios en las diversas especialidades de inteligencia, policía judicial y protección.

Bogotá tiene hoy 250 policías por cada 100.000 habitantes. Los estándares internacionales en la materia indican que deberíamos tener alrededor de 500 policías por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, aquí es muy importante reconocer algunos elementos de cambio. El primero de ellos, es que este mes entran a prestar su servicio en la ciudad 500 policías: 400 en investigación criminal y 100 más en inteligencia; en diciembre llegan 1.000 policías adicionales a prestar sus servicios en el modelo de vigilancia por cuadrantes.

Una de nuestras nuevas apuestas consiste en invertir recursos del Distrito para financiar becas de formación de policías que, con una inversión de $12.000 millones en 2021 y $8.000 millones más en 2022, nos permitirán que 2.500 policías adicionales presten sus servicios en la ciudad de forma permanente a partir de 2022 y 1.000 más lo hagan a partir de 2023.

ENS: ¿Qué tanta es la incidencia de migrantes venezolanos en el pico de inseguridad?

AFDS: Nosotros estamos enfocados en contener el delito en todas sus dimensiones independientemente de su origen o quien lo cometa. Los problemas de seguridad no son atribuibles a los migrantes. Son múltiples factores y causas los que deben ser entendidos plenamente para prevenir el crimen y actuar efectivamente para sancionarlo.

Ahora bien, en Bogotá vivimos cerca de 8 millones de personas y algo más de 340 mil migrantes de Venezuela. En lo corrido del año se han capturado en total cerca de 18 mil personas por distintos delitos. De esas capturas, cerca de 3 mil son extranjeros, y de estos, la inmensa mayoría, venezolanos. Estas capturas son muchas veces, lamentablemente, por delitos cometidos de forma muy agresiva o violenta, como recientemente evidenciamos en el barrio La Estrada o los dos policías asesinados en marzo en Chapinero y hace pocas semanas en Antonio Nariño.

Bogotá recibe a los migrantes con los brazos abiertos, con toda la solidaridad y apoyo. Son los nuevos bogotanos. Y queremos atender sus necesidades, que encuentren oportunidades y ejerzan sus derechos. Pero también necesitamos trabajar en equipo con Migración y la justicia para identificar plenamente y poder procesar penalmente a quien venga a delinquir y alterar el orden.

¿Reingeniería?

ENS: Un editorial de EL NUEVO SIGLO planteó esta semana que Bogotá necesita una reingeniería total en la estrategia de seguridad y convivencia ciudadana. Una estrategia única y exclusiva para la ciudad, diferenciada del resto de las capitales y con fuerte inversión presupuestal nacional y distrital. Casi una estrategia Conpes de largo plazo y estructural. ¿Qué opina?

AFDS: En la reciente Cumbre de Seguridad que convocó el Gobierno nacional y la Policía, la alcaldesa Claudia López planteó que así como el Estado colombiano fue capaz de sumar todas sus capacidades para desarticular los carteles del narcotráfico en los años 90 y desde el 2000 en adelante orientó todos los recursos de seguridad, inteligencia y justicia para obligar a las Farc a desmovilizarse y desarmarse, llegó la hora de elevar a ese nivel de relevancia los esfuerzos de toda la institucionalidad para hacerle frente a los desafíos que enfrentamos en materia de seguridad ciudadana y urbana.

En Bogotá estamos implementando una estrategia de seguridad orientada en la acción unificada del Estado, con enfoque de derechos, fortaleciendo la institucionalidad, aumentando el pie de fuerza, apostándole a la innovación y la tecnología, buscando la mayor coordinación con la oferta social y económica del Distrito para abordar todos los retos que enfrentamos.

Y en paralelo, estamos formulando una nueva política pública de seguridad, convivencia y justicia, que reemplace la que rige desde 2011. Una política con visión de futuro que reconoce los cambios que el país ha vivido en estos últimos 10 años, que aborda los factores de inestabilidad que persisten en el país, aún superando el conflicto armado. Una política que aproveche el nuevo Estatuto Orgánico de Bogotá, el nuevo POT, que tiene enfoque regional y que busca generar confianza entre las autoridades y la ciudadanía. Una política que aproveche nuevos instrumentos como el Código de Convivencia y que implemente la transformación en la que se encuentra la Policía Nacional en este momento. Estamos invitando al Concejo Distrital, a los gremios, a la academia, a los ciudadanos en general, a que la construyamos entre todos y nuestra meta es expedirla en los próximos meses.



Las amenazas

ENS: ¿Cuál es la tipología de las amenazas a la seguridad en la ciudad? ¿Qué tanto proviene de delincuencia común y qué tanto de delincuencia organizada?

AFDS: El comportamiento delictivo en Bogotá es particular y muy diferente del que existe en ciudades como Cali o como Medellín. Bogotá es una ciudad en la que no existen grandes grupos de crimen organizado. Eso no significa que los desafíos sean de menor envergadura, porque sí hay una considerable variedad de grupos de delincuencia común que actúan por el control de las rentas derivadas de actividades ilegales y de los territorios creando disputas entre ellas, lo que muchas veces profundiza la violencia en algunos sectores de la ciudad.

Esa composición del delito en la ciudad hace que la labor de inteligencia, investigación criminal y trabajo articulado con la Policía y la Fiscalía sea tan importante. El trabajo de desarticulación de estructuras criminales como el que ha mostrado el Plan de Intervención y Apoyo a Bogotá es fundamental para mejorar los indicadores de seguridad en la ciudad.

ENS: ¿Hasta qué punto, como sostienen los críticos, los roces de la Alcaldía con la Policía por el tratamiento al desborde violento de la protesta social han afectado la coordinación entre ambas instancias?

AFDS: Yo solamente puedo hablar desde mi experiencia durante los dos meses que llevo en el cargo. Lo que puedo decir es que he visto un trabajo intenso, respetuoso, permanente y comprometido entre el general Camacho, la Alcaldesa y el equipo del Distrito. El General nos acompaña en todos los consejos de seguridad y su compromiso con la ciudad es indudable. Y el compromiso de la Policía va más allá de la Metropolitana de Bogotá. Lo que está pasando, y discúlpeme por favor que vuelva sobre el tema, con el Plan de Intervención y Apoyo en Bogotá no sería posible con fisuras en la coordinación interinstitucional.

ENS: ¿Qué responderles a los concejales que dicen que los alrededores de algunos portales se están volviendo ‘zonas de distensión’?

AFDS: A los concejales los invitamos a trabajar por lograr que en esos entornos regrese la normalidad absoluta. Los invitamos a trabajar con sus grupos y sus partidos políticos en campañas de sensibilización ciudadana para aumentar la denuncia. Les diría también que en la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia están las puertas abiertas para recibir sus comentarios y sugerencias. El trabajo articulado del que hablaba hace un rato pasa también por el Cabildo Distrital. Tenemos también que trabajar con los concejales de todas las bancadas y de todos recibiremos sus ideas con respeto y ánimo constructivo.

Necesitamos que la seguridad sea ese propósito superior que nos una como bogotanos y que nos permita superar algunas diferencias políticas con el objetivo de cuidar la vida y la integridad de los ciudadanos.

ENS: Algunos analistas sostienen que en algunos barrios de alta incidencia de actos delictivos debería pensarse en utilizar la presencia de Fuerzas Militares de manera puntual, preventiva y disuasoria. ¿Qué opina?

AFDS: Las Fuerzas Militares brindan un apoyo estratégico muy importante en la seguridad de Bogotá. El apoyo que la Policía pueda requerir de parte del Ejército debe siempre considerar los criterios de complementariedad, subsidiariedad y temporalidad. En ese sentido, hemos venido haciendo muchos trabajos coordinados. Por ejemplo, los controles mixtos en las entradas y salidas de la ciudad, los patrullajes mixtos en algunos puntos donde se concentran los principales delitos de alto impacto, la protección de activos estratégicos como los patios de Transmilenio o la protección de humedales y otros ecosistemas de importante valor ambiental. También en la zona rural de Bogotá, especialmente en Sumapaz, donde el Ejército, además, viene cumpliendo una gran labor en la siembra de frailejones en el páramo.