Apoyo global a justicia transicional pidió De Roux

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Seguir apoyando el acuerdo de paz en Colombia y particularmente la justicia transicional que opera en cabeza de la JEP, pidió ayer  a la comunidad internacional el presidente de la Comisión de la Verdad, Francisco de Roux, durante su intervención en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en el que tienen asiento 15 países, algunos de los más poderosos del mundo de forma permanente como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y República Popular China.

De Roux dijo que “el Consejo de Seguridad y la comunidad internacional tienen un papel indispensable en la justicia transicional. La paz es responsabilidad de los ciudadanos de una nación, pero los casos que reclaman justicia transicional corresponden a casos de rupturas extraordinarias del ser humano. Por eso, son también un compromiso de la comunidad mundial, pues se trata de conflictos con conexiones externas y dinámicas que ningún país puede controlar solo”.

El presidente de la Comisión de la Verdad destacó que sin “este apoyo internacional, no hubiera sido posible el fin de la guerra en los países que son tenidos en cuenta en este debate. Tampoco hubiera sido posible la paz y la transición en Colombia, que ha tenido la presencia de la Misión de Verificación de Naciones Unidas, de la Misión de la OEA, la solidaridad constante de la Comunidad de Naciones y el soporte unitario y decidido del Consejo de Seguridad”.

De Roux consideró también que la justicia transicional es “el instrumento de construcción de paz más completo, más dinámico y más esperanzador que tienen las víctimas del mundo y los pueblos que han sufrido la violación masiva de los derechos humanos en conflictos armados internos. Es hoy la mejor respuesta internacional a grandes tragedias bélicas contra el ser humano”.

Agregó que “la paz entre el Estado y las Farc en Colombia, gracias a quienes lograron el acuerdo y gracias a la justicia transicional, ha traído a mi país cambios positivos y ha dado a la sociedad una nueva esperanza, a pesar de todas las dificultades”.

 El Presidente de la Comisión de la Verdad tocó cinco puntos en su participación en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, como fueron las víctimas, la verdad en la justicia transicional, la no repetición, la transición integral y el Consejo de Seguridad y la comunidad internacional.

En cuanto a las víctimas de los conflictos armados dijo de Roux que son la razón de ser de la justicia transicional, que se deja afectar por el dolor de la tragedia humana para buscar soluciones de convivencia y reconciliación. “En el conflicto de Colombia, que duró cincuenta años, hasta noviembre de 2016, murieron cerca de 240.000 civiles y hay casi nueve millones (8.944.137) de víctimas reconocidas. El grito de las comunidades victimizadas fue y sigue siendo ‘paren la guerra ya, párenla de todos los lados’”, señaló.

Agregó que la verdad se ha convertido en puerta de entrada de la justicia transicional, que para el caso colombiano dijo que hay tres tipos de verdad: la jurídica a cargo de la JEP, “encargada de garantizar que no haya impunidad”. La segunda verdad, dijo, es moral, histórica y social, le corresponde a la Comisión de la Verdad.

Finalmente, dijo de Roux, está la tercera verdad, la que “intenta la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, que acompaña a las familias en la más cruel y concreta de las formas de romper al ser humano: desaparecerlo para siempre. En Colombia esta verdad tremendamente concreta busca a más de cien mil desaparecidos”, enfatizó.

La transición

De Roux dijo también que la transición integral es el proceso en el que “el Estado y los rebeldes van por el cumplimiento total de lo acordado en la firma de la paz. La transición integral exige cuidar de la vida de los excombatientes y reincorporarlos a todos a la sociedad, dignamente. Exige conducir con visión y determinación, durante varios años, el proceso de cambios culturales, económicos y políticos de las estructuras y de las dinámicas que originaron el conflicto”.

Agregó que la transición integral exige voluntad política de los gobiernos, “que deben cumplir la totalidad del acuerdo de Estado e ir más allá, hasta la superación de todas las violencias políticas. Cuando hay gobiernos nuevos, que no firmaron el acuerdo de Estado, no son claros en apoyar lo acordado y crean dudas sobre la transición puesta en marcha, en la sociedad se recrudece la polarización que hubo durante la guerra”.