Propuesta del tratado sobre armas: incompleta y ambigua | El Nuevo Siglo
Miércoles, 25 de Julio de 2012

La primera versión del tratado para regular las ventas de armas clásicas que está negociándose en la ONU contiene demasiadas ambigüedades y escapatorias, según varias ONG que participan en las negociaciones.

Los 193 países miembro negocian desde principios de mes en Nueva York un texto que fije por primera vez las reglas del juego en este mercado que mueve 70.000 millones de dólares al año.

Tras tres semanas de retrasos y consultas, el diplomático argentino Roberto García Moritan, presidente de las negociaciones, puso sobre la mesa un primer texto de una docena de páginas que define los objetivos, el campo de aplicación y las obligaciones del tratado.

Según el texto, obtenido por la AFP, cada país deberá evaluar si las armas que vendan corren el riesgo de ser utilizadas para cometer "violaciones graves de los derechos humanos" o actos terroristas.

Los negociadores deben ahora limar esta primera versión y remitirla a sus países antes de que se cumpla el viernes por la noche el plazo fijado.

"Este texto es un verdadero colador", lamenta Anna McDonald, responsable de la campaña Control Arms de Oxfam. La activista subraya que el escrito hace referencia a los intercambios comerciales (importaciones/exportaciones), pero excluye, por ejemplo, las donaciones entre Estados.

Hay que "ampliar la gama de armas" comprendidas en el texto imperativamente -el escrito comprende, por ejemplo, los aviones de persecución pero no los drones militares-, "reforzar las reglas" que determinan qué transacciones se autorizan y cuáles no e "incluir todos los tipos de transferencias".

Algunos criterios sobre los que los Estados deberían basarse para autorizar o no una venta son también "demasiado ambiguos", explica Brian Wood, de Amnistía Internacional, ya que un país podría realizar una venta de armas si considera que "contribuye a la paz y la seguridad".

Por otra parte, la cuestión de las municiones tampoco está solucionada: el párrafo que las alude está redactado de forma que los criterios que se aplican a los fusiles no sean necesariamente válidos para las balas.

"Esto quiere decir que las municiones enviadas ahora a Siria no estarían regidas por estos criterios", subrayó Brian Wood.

Lo mismo ocurre con las piezas y los componentes, un mercado que mueve 10.000 millones de dólares al año.

Desde el principio de la conferencia, Estados Unidos se oponen a que el tratado cubra las municiones, de las que ese país produce una gran cantidad. "Es el presidente Obama quien tiene la llave, es él quien tomará la decisión", dice Wood.

Según él, una docena de Estados (entre los que están Irán, Argelia, Siria, Egipto o Corea del Norte) tratan de bloquear el tratado y "otros intentan debilitarlo".

"Aunque una mayoría avasalladora de países desean un texto correcto que salve vidas y evite los abusos. ¿Serán escuchados antes de este viernes?", se preguntó.

La conferencia debe pronunciarse por consenso. Una vez concluido el tratado, se necesitará todavía que una cantidad suficiente de países -entre ellos los principales vendedores y compradores- lo firmen y lo ratifiquen. Según la propuesta de la presidencia, se necesitarán 65 ratificaciones.

AFP