Jaime Pinzón López | El Nuevo Siglo
Miércoles, 29 de Julio de 2015

“Coincidencia con zona marítima de autodefensa”

¿CÓMO SE MUEVE COLOMBIA

Estados Unidos, Cuba y Guyana

 

POR  el pacto cubano-guyanés, firmado el 13 de enero de 1981, el Gobierno de Fidel Castro consignó su respaldo a Guyana en cuanto a límites con Venezuela. “Cuba le reconoce a Guyana la totalidad territorial -expresó el entonces canciller Ricardo Alarcón-, incluyendo la Guyana Esequibo  Zona de Reclamación. Reiteramos nuestra solidaridad con Guyana y apoyamos su pleno derecho a poder desarrollar enteramente su territorio”. El presidente Hugo Chávez quien conocía la declaración fue cauto en este asunto. Que  se sepa la posición de Cuba no ha cambiado.

Estados Unidos, a través del Encargado de Negocios en Georgtown, Bryan Hunt, manifiesta que “apoya  al Gobierno de Guyana y rechaza el intento de cualquier gobierno que desee interrumpir la explotación que adelanta, por concesión, la empresa Exxon Mobile en el Esequibo. Mi Gobierno reconoce plenamente la autoridad de Guyana al otorgar la concesión y apoya la capacidad de Exxon Mobile para seguir adelante. Estados Unidos considera que a Guyana le asiste el derecho de explotar petróleo en el Esequibo”. El presidente, David Granger, por estos días, realiza su primera visita oficial a Washington, desde su elección en mayo, y se entrevista con funcionarios norteamericanos.

Existe coincidencia relacionada con la zona marítima de autodefensa decretada por el presidente Maduro en Venezuela, cuando Estados Unidos y Cuba  reanudan sus relaciones. El mandatario instaló ya la nueva comisión  de temas fronterizos, integrada al más alto nivel y solicitó recomendaciones para afrontar las divergencias con Colombia y Guyana.

Lo indicado, desde luego, en el caso de Colombia, es la activación de los diálogos bilaterales y en el de Guyana también. Algunos piden en Venezuela que se lleve este  diferendo  a la Corte Internacional de Justicia pero no parece ser el camino que adoptará dicho Estado. El área de autodefensa de Venezuela sigue vigente, sin coordenadas, lo cual aplaudió equivocadamente la Cancillería colombiana. Es lógico suponer que dentro de ella el Gobierno Maduro actuará con prudencia y evitará incidentes, pero el acto administrativo irreversible está sobre la mesa.

Curiosa coincidencia la de Estados Unidos, Cuba y Guyana. De nuevo preguntamos ¿cómo se mueve Colombia? ¿Qué sucede con el Congreso y la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores? ¿La   política internacional se circunscribe a la del twitter? ¿Nos  preparamos para buscar un acuerdo de mar en el lago de Coquibacoa? Jamás recibimos respuesta a la nota de protesta por el decreto de creación de la zona de autodefensa y nos contentamos con su repetición, sin líneas, y la inclusión en su texto de que falta delimitarla. Eso no basta y las relaciones con Venezuela deben cuidarse. No existe  un conflicto insoluble. Pero mantenernos quietos es insensato. Y así nos encontramos.