Constituyente roja (I) | El Nuevo Siglo
Lunes, 28 de Noviembre de 2011

A medida que se agota la cuenta regresiva para la “constituyente” del Partido Liberal, la polémica sobre los alcances de la misma sigue en aumento. Por ejemplo, el fin de semana trascendió que unos parlamentarios de La U habían analizado, artículo por artículo, los Estatutos de esa colectividad así como consultado por expertos ex magistrados y revisado jurisprudencia de la Corte Constitucional y el Consejo de Estado respecto a si hay riesgo real y concreto de ser acusados de doble militancia si llegan a acudir al cónclave liberal, al cual fueron invitados oficialmente.


Constituyente roja (II)
Hay dos tesis encontradas. Una primera sostiene que no tratándose de un asunto relacionado con el régimen de bancadas (que se circunscribe a los actos de disciplina en la acción legislativa) o con directrices electorales (que se concreta en materia de avales y apoyos a candidatos distintos a los de su propia cauda, cuando ésta tiene un aspirante oficial), no existe como tal riesgo de que un parlamentario que asista en calidad de observador a una asamblea o reunión de otra colectividad, pueda ser acusado de doble militancia, porque la mera asistencia no implica un hecho político concreto, como lo sería votar en el Congreso de tal o cual manera, o respaldar un candidato. Así, mientras asistir a la constituyente liberal no implique decisión o compromiso a futuro con esta colectividad, que contraríe las directrices de La U, no habría lugar a sanción alguna.
 

Constituyente roja (III)
Sin embargo, hay algunos conceptos constitucionales y del contencioso-administrativo que sostienen que “la disciplina partidista va más allá del régimen de bancadas o los asuntos electorales, pues la asistencia a un proceso oficial de otro partido desdibuja la coherencia programática del partido original al que pertenece el congresista que lo haga, cuya curul pertenece al Partido y éste se debe, a su vez, a un programa ideológico y programático específico, que sometió al electorado y por el cual votaron todos quienes apoyaron la respectiva lista.  

Constituyente roja (IV)
Aún así, en La U hay parlamentarios que sostienen que la única forma de cerrar ese debate es un pronunciamiento directo y concreto de la colectividad, que mediante comunicado oficial advierta que no se considera pertinente ni conveniente que senadores y representantes a la Cámara vayan a eventos de otros partidos. Esa medida, según sus impulsores, tendría dos ventajas. De un lado, que en caso de que los parlamentarios vayan al cónclave liberal estarían incurriendo en desacato a una directriz partidista directa y la causal de investigación interna sería clara. Y segundo, que aquellos que quieran ir, tendrían que pedir permiso y argumentar ante la presidencia de La U por qué quieren hacerlo y exponerse, de paso, a que les nieguen directamente la solicitud.

Descache expresidencial
Los pronunciamientos del ex presidente Uribe últimamente parecen destinados al ‘descache’. Por ejemplo, semanas atrás dijo que la moral de las Fuerzas Militares estaba muy baja pero apenas unos días después el Ejército dio de baja al máximo cabecilla de las Farc, alias Alfonso Cano. Y la semana pasada se fue lanza en ristre contra la relación de los gobiernos Santos y Chávez, y la ‘respuesta’ ayer fue la captura del señalado capo del narcotráfico, alias Valenciano, en la nación vecina.