La información en tiempos de la Wikimedia | El Nuevo Siglo
Lunes, 20 de Agosto de 2012

Pablo Arrieta, más conocido en el mundo de las redes sociales como Xpectro, es un arquitecto especializado en diseño web y la presentación de las nuevas herramientas tecnológicas. El también profesor de los Andes y la Javeriana comenta el caso de Wikileaks. Habla de Assange como el representante de una idea que siguen muchas personas y que supera los conceptos de nacionalidad y negocios

PV:- ¿Cuál cree que es la importancia del tema de Wikileaks y Julian Assange?

PA:-Lo que está pasando es una medición de fuerzas entre gobiernos y Wikileaks. Es interesante porque es una organización atípica, no es gubernamental ni es un negocio, son personas que se agrupan alrededor de una idea.

Cada persona tiene su posición sobre Wikileaks. Algunos lo ven como un paladín de la expresión, otros como un gran peligro. Lo que no se puede desconocer es que Julian Assange está demostrando que hay intereses que van por encima de las nacionalidades y los países. Hay todo un grupo de seguidores que observa con atención lo que está pasando. Para sus seguidores, Suecia está intentando procesarlo por un crimen diferente del que anuncian. Ahora aparece Ecuador, como una nación independiente y aguerrida, capaz de enfrentarse a Estados Unidos, que son, a juicio de los seguidores, el origen de ese conflicto.

PV:-  ¿Cuál es su posición frente a la revelación de documentos confidenciales de un gobierno, como lo hizo Wikileaks?

PA:-Me parece bastante delicado en todos los sentidos. Ha pasado en otros momentos -en nuestro país vive pasando todo el tiempo- pero siempre ha sido mediado por algún tipo de edición. Es temerario tomar las acciones que ellos (Wikileaks) ejecutan: liberan toda esa información y ponen en riesgo personas que son inocentes. Sin embargo, desde la perspectiva de acceso a los datos y a la información, esa transparencia es peligrosamente atractiva. Uno desearía tener ciertas cosas más claras, y si bien este es el destape total, hay momentos de cierre total. Ninguno de los dos extremos es positivo.

PV:- Wikileaks mostró que los medios de comunicación están ahora en competencia frente a los ciudadanos particulares que pueden revelar información ¿Cómo ve el equilibrio entre unos y otros?

PA:-Esto hace parte de la sociedad en la que estamos inmersos. Ya no sólo los grandes medios de comunicación son responsables de definir los límites de lo que se debe o no dar a conocer, ahora todas las personas tienen esta capacidad.

La diferencia está dada porque los ciudadanos o las organizaciones como Wikileaks no tienen límites. Los medios tradicionales tienen el problema de los intereses comerciales. Wikileaks afronta todo sin importar las consecuencias, mientras los medios de comunicación cada vez más están amarrados por agendas políticas e intereses económicos.

En países donde un grupo económico tiene la capacidad de adquirir los periódicos o los canales de televisión, la calidad de la información empieza a verse en peligro. Por eso es interesante y positiva la Wikimedia.

Hay seres humanos jugándose la vida al hacer este tipo de cosas, como Julián Assange o Bradley Manning, el soldado que reveló la información a Wikileaks, que han recibido un trato muy duro. Aparece aquí una paradoja interesante: si Putin en Rusia pone tras las rejas a un personaje porque lo critica, EU sale a decir que eso no se debe hacer. Pero esa es precisamente la reacción que toma EU con Assange y con su grupo de periodistas.

Las reglas de juego están cambiando. Esa nueva red de periodismo más abierta, conformada ciudadanos, va a tomar una importancia que todavía no conocemos. Nos toca empezar a ser un poco más transparentes y aceptar un poco más el requerimiento de información por parte de la sociedad.

 

 

El caso Ecuador

PV:- Ecuador ha sido catalogado como una de las naciones suramericanas menos amigables con la libertad de prensa: cerró varios medios en el último año y libró una larga batalla contra El Universo. Sin embargo le otorgó el asilo a Assange, entre otras cosas, para reservar la libertad de prensa y expresión ¿Cómo ve esa contradicción?

PA:-Es bastante curioso. La activista cubana Yoani Sánchezlo definió muy bien: “es como si Robin Hood buscara refugio en la casa del sheriff de Nottingham”. Se trata de una  gran jugada del presidente Correa. Falta mucho trecho para saber si Assange va a cruzar la puerta de la Embajada y salir hacia Ecuador.

PV:- El grupo Anonymous tuvo la consigna de “Vengar a Assange” y hackearon las páginas de varias empresas que habían roto vínculos con él, e incluso las del gobierno sueco ¿Qué se podría esperar de Anonymous o los grupos que están organizados y que protegen la libertad de Assange?

PA:-Lo que están haciendo esos grupos es algo bastante lógico. Assange ha sido un hacker y representa la visión de mundo que tienen los grupos hackers activistas: defender esa libertad. Son personas anónimas apegadas a esa idea, no una nación o un negocio. Lo que hace Anonymous es darle cobija a una cantidad de personas que piensan diferente, sin color político, cuyo único objetivo es la transparencia.

Encuentro cuestionable que se apoye algo sin estar abiertamente respaldado por la identidad, pero estos colectivos no lo ven así.

PV:- En Colombia hay Anonymous y también hay otros grupos.  Cuéntenos sobre estos desarrollos…

PA:- No tengo mayor conocimiento de la gente que conforma Anonymous, porque ellos son anónimos, como su nombre lo indica. En Colombia el fenómeno de redes ha venido muy de la mano de las evoluciones que hay en otros países. Tenemos una naciente comunidad de indignados, una naciente comunidad de personas que están metidas en activismo con estos medios digitales; una naciente comunidad de ecologistas preocupados por los cambios climáticos, y dentro de todo esto, Internet es clave. Colombia no ha sido pionera de ninguno de estos movimientos, pero hay movimientos -como en  los que estoy- donde la gente da la cara y nos unimos para apoyar una causa.

PV:--¿Qué sucedió con la llamada ‘ley Lleras’ y la oposición que tuvo, precisamente, de grupos que se mueven en las redes sociales?

PA:- La ‘ley Lleras’ original era muy cercana a lo que estaba pasando en EU con la ley SOPA y PIPA, que imponían controles de lo que estaba siendo publicado en Internet. Todas esas leyes cayeron y cayó también ACTA en Europa, pues hubo un movimiento global para proteger Internet. Hay un difícil equilibrio que supone la apertura de estos medios digitales, que no se le puede entregar a una industria ni a un conglomerado que tiene intereses económicos. Sin embargo, es importante anotar que abiertos no quiere decir gratis. Son conceptos diferentes. Estamos de acuerdo en que tiene que haber algún tipo de protección para el contenido. El dialogo ya llegó a la Organización Mundial de Propiedad Intelectual.

PV:- Pareciera que los gobernantes hoy no sólo tienen que gobernar una comunidad, que es la suya propia y que vota por ellos, sino que están también sujetos a las opiniones de la comunidad global ¿Hay una comunidad global dispuesta a meterse en problemas que no son de su país?

PA:-Está ocurriendo con las multinacionales: las comunidades se están metiendo en problemas que no son enteramente de su territorio. Los ciudadanos están tomando decisiones en la escala global y las multinacionales lo saben y actúan en consecuencia. Los políticos van muchísimo más lento, porque tienen que adaptarse a las legislaciones locales y a las realidades de cada territorio.

Lo digital tiene  que considerarse como parte de lo real. Hace unos  Humberto de La Calle sostenía que lo que uno publica en Facebook o Twitter puede tener repercusiones en la vida real de los ciudadanos y, en palabras de él, se acercan tiempos de cambios legislativos.