LA BARCA DE CALDERÓN | El Nuevo Siglo
Sábado, 5 de Enero de 2013

Por William Calderón

 

Respuesta del ICA. Con gusto damos cabida a los puntos de vista expuestos por el asesor de comunicaciones del ICA, Fernando Nieto, sobre La Barca  del pasado 18 de diciembre.

 

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Cambio de reglas. El ICA responde: La brucelosis bovina o aborto infeccioso es una enfermedad que afecta, además de los bovinos, a otras especies animales y puede producir cuantiosas pérdidas económicas. Es causada por la bacteria Brucella abortus y su impacto principal es a nivel reproductivo ocasionando, entre otras manifestaciones, abortos, infertilidad, pérdidas de lactancias y aumento en el periodo interpartos. Igualmente, es una zoonosis, ya que afecta al hombre en forma severa y es considerada como una enfermedad profesional.

 

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Su impacto. Dada su importancia como enfermedad de interés económico nacional y su impacto en la salud pública, el ICA, como entidad responsable de la sanidad agropecuaria en Colombia y en concertación con los productores, expidió la Resolución 840 del 16 de febrero de 2011, “Por medio de la cual se establecen medidas sanitarias para la prevención, el control y la erradicación de la brucelosis en las especies bovina, bufalina, caprina, ovina y porcina en Colombia”. De esta manera se pretende proteger la sanidad pecuaria y la población humana del país mediante el control de la enfermedad.

 

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Falsos positivos. El documento del ICA señala que no hay falsos positivos ni un negocio que sostiene a los laboratorios del ICA:

Para diagnosticar las infecciones por Brucella abortus se llevan a cabo pruebas de sangre para definir si hubo contacto de los animales con la bacteria, por vacuna o adquirida en campo, ya que la respuesta de anticuerpos a la infección puede detectarse durante un tiempo más prolongado después de haber ocurrido el aborto.

 Cabe señalar que cuando se vacuna o se revacuna con la cepa 19 de manera inadecuada, por fuera de las edades establecidas, se pueden obtener resultados que no indican la verdadera infección por la bacteria.

 Para realizar el diagnóstico en sangre, se utilizan pruebas preliminares o tamiz como la Rosa de Bengala (RB), la Fluorescencia Polarizada (FPA) o la Elisa indirecta que determinan la ausencia o presencia de anticuerpos en los animales. Cuando hay ausencia de anticuerpos se considera que el animal es negativo y que no ha estado en contacto con la bacteria. En el caso de presencia de anticuerpos, es necesario determinar si esos anticuerpos corresponden a una infección con la bacteria o a anticuerpos de las vacunas.

 

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Las pruebas. Es necesaria la realización de las dos pruebas (preliminar y de confirmación) a las que los ganaderos deben someter su ganado. La prueba preliminar se lleva a cabo en los laboratorios del ICA y en aquellos en los que la entidad lo ha autorizado para prestar este servicio, con un costo de hasta $5.200 por animal.

A la segunda deben someterse solamente los ejemplares que resultaron positivos en la primera. La segunda busca confirmar o descartar si, finalmente, el animal tiene la enfermedad. Esta prueba confirmatoria solamente se lleva a cabo en los laboratorios del ICA y cuesta $20.200.