Gente. “En Cuba ya no hay cómo vivir”: migrantes | El Nuevo Siglo
LOS QUE tienen recursos suficientes tramitan visas ante diferentes países, como Estados Unidos o España, como lo evidencia esta foto. Otros toman vuelos hacia Centroamérica, específicamente a Nicaragua, para buscar un futuro en otras naciones, y los que no, siguen huyendo de Cuba en balsas. / AFP
Sábado, 3 de Febrero de 2024
Redacción internacional con AFP

ELSA se resistió a dejar Cuba, hasta que se le cerraron las oportunidades y decidió sumarse a mediados del 2023 al éxodo de cubanos, que en dos años alcanzó niveles récord. Una sangría sin precedentes, Desde el inicio de la Revolución en 1959, motivada por la grave crisis económica de la isla.

En medio de una galopante inflación, así como del desplome de la producción agrícola y de una lenta recuperación del turismo en su país, la joven de 30 años partió en agosto desilusionada por el rápido deterioro de la situación económica.

"Era muy difícil resolver y saciar las necesidades básicas, no había de nada, el tema de los apagones era insoportable y el de la comida, el precio del dólar subía sin parar”, dice esta comerciante independiente desde Miami, a donde llegó en noviembre.

Como muchos de sus compatriotas, Elsa voló a Managua y desde ahí recorrió un riesgoso camino de unos 3.000 km hasta llegar a la frontera de Estados Unidos.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos dio a conocer esta semana que en 2023 registró más de 153.000 entradas irregulares de cubanos a su país. Otros 67.000 volaron directamente a territorio estadounidense gracias al programa conocido como Parole (plan de reunificación familiar) implementado hace un año por la administración del demócrata Joe Biden.

Aunado a los más de 313.000 que ingresaron sin papeles en 2022, esto "representa el mayor número de migrantes cubanos jamás registrado en dos años corridos desde el comienzo del éxodo cubano posrevolucionario en 1959", dice Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de la Florida.

En dos años, al menos 533.000 cubanos llegaron a Estados Unidos, una cifra equivalente al 4,8 % de los 11,1 millones de habitantes. Esto, sin contar las entradas con otros tipos de visas, sobre las cuales no hay cifras oficiales disponibles.

"Una pérdida sustancial"

A esta ola migratoria solo le preceden la del Mariel, en la década de 1980, cuando 130.000 cubanos partieron; seguida por los "balseros" en 1994 con 35.000 y la huida por razones políticas entre 1960 y 1963 de 300.000 al principio de la revolución.

En estos dos años se han ido "muchos jóvenes con niveles educativos y ocupacionales elevados", lo que "representa una pérdida sustancial de recursos humanos" para Cuba, que tiene una de las poblaciones más envejecidas de la región, agrega Duany.

América Latina y Europa también son destino de decenas de miles de cubanos; sin embargo, no hay una cifra oficial global.

Por ejemplo, 36.574 cubanos pidieron refugio en México entre 2022 y 2023, mientras que al menos 22.000 ingresaron a Uruguay y cientos llegaron a Chile, según cifras oficiales de estos tres países consultadas.

Radibel Peña, un carpintero de 28 años, voló en abril desde La Habana hacia Georgetown, en Guyana, que no exige visa a los cubanos. Después recorrió Brasil y pasó a Bolivia, desde donde ingresó ilegalmente a Chile en mayo.

"Aquí hay de todo. Uno, trabajando dignamente, vive bien", dice en Valparaíso, en el centro de Chile, donde labora en la construcción aun sin documentos migratorios.

"Intolerancia"

La salida masiva comenzó en noviembre de 2021, cuando Nicaragua, un aliado de Cuba, eliminó el requisito de visa para cubanos. Una válvula de escape para la isla, sumida en su peor crisis económica en tres décadas.

En 2023 se disparó también un inusual tráfico de vuelos subarrendados cargados de migrantes cubanos hacia Managua, un fenómeno que llevó a Washington a sancionar en noviembre a estas empresas aéreas.

En Europa, España es uno de los destinos favoritos de los isleños, en especial luego de la aprobación en 2022 de la llamada ley de nietos, que permite obtener la nacionalidad a descendientes de españoles.

Marco Antonio Nápoles Álvarez, un mesero de 24 años de la provincia de Holguín, espera viajar a Madrid en marzo con su hermana, tras obtener su pasaporte español.

"Tenemos pensado instalarnos allá a ver si nos va bien", dice a la salida de la embajada con el pasaporte español en la mano.

En tanto, Raúl Bonachea, un dramaturgo de 35 años, se quedó en Madrid en septiembre con una visa de residencia artística.

"Fue la oportunidad que tuve para salir", expresa, quejándose de que en la isla debía tener hasta seis trabajos para cubrir los gastos básicos y decepcionado por la "intolerancia" en su país, gobernado por el Partido Comunista de Cuba (PCC, único).

Dice que fue censurada su obra "Ifigenia", un clásico que él reinterpretó con el tema de la migración.

500 % más por gasolina

Los que siguen en la isla recibieron el 2024 con muy malas noticias: un reajuste de más del 500 % del precio del combustible, decisión que debía entrar en vigor este jueves, pero fue aplazada por un “incidente de ciberseguridad”, según informó el gobierno de Miguel Díaz-Canel, sin dar mayor explicación.

A finales de diciembre el gobierno admitió que era insostenible continuar vendiendo el combustible a precios "subsidiados".

El gobierno cubano pospuso el aumento de más de 500 % del precio del combustible, previsto para este jueves, debido a un "incidente de ciberseguridad", informó el jueves la viceprimera ministra de Economía y Planificación, Mildrey Granadillo, sin dar una nueva fecha de entrada en vigor de la medida.

El precio del litro de gasolina regular pasará de 25 pesos cubanos (0,20 centavos de dólar) a 132 (1,10 dólares), lo que equivale a +528 %, mientras que la gasolina especial subirá de 30 (0,25 centavos de dólar) a 156 pesos cubanos (1,30 dólares), lo que representa +520%.

También se decidió subir el transporte y en 25 % el precio de la electricidad (aunque dijo será para los mayores consumidores en zonas residenciales) y del gas natural licuado. Estas dos últimas se harán efectivas el 1 de marzo.

Lorenzo Castillo, un trabajador independiente de 57 años, lo tiene claro: "Va a cambiar todo porque ahora yo (...) tengo que subir mi precio, cuanto más me lo suban a mí", advirtió mientras esperaba en una larga fila cargar combustible.

Este cubano cree que habrá un "efecto dominó, entonces ya cambia la vida en la familia y todo, porque si me costaba un taxi (...) 1.000 pesos, ahora va a costar 2.000, no sé, 3.000", dice preocupado. "Todo es un problema".

Las autoridades también dispusieron que los turistas extranjeros comenzarán a pagar el combustible en divisas.

Cuba afronta una crónica crisis de combustibles, agravada en abril del año anterior cuando el presidente Díaz-Canel la atribuyó al incumplimiento de compromisos de los países que suministran el crudo a la isla porque enfrentan "una situación energética compleja".

Venezuela, principal proveedor de crudo de Cuba, entrega a la isla 56.000 barriles diarios, mientras que México y Rusia han contribuido durante el último año a atenuar el severo déficit.

El gobierno, que subvenciona casi el total de los servicios y bienes básicos que consumen los cubanos, justifica estas impopulares medidas para enfrentar la crisis económica, fruto de la pandemia y el recrudecimiento de las sanciones impuestas por Washington y las distorsiones internas de su economía.

De acuerdo con estimaciones oficiales, la economía cubana se contrajo hasta un 2 % en 2023, mientras que la inflación cerró en un 30 %, una cifra menor a la de 39 % registrada en 2022.