Con tratado se acabaría el Parlandino | El Nuevo Siglo
Martes, 13 de Agosto de 2013

Para acabar con el Parlamento Andino hay que negociar un nuevo tratado que reemplace al Acuerdo de Cartagena que le dio vida a la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y al sistema de integración.

Así lo advirtieron varios parlamentarios andinos que recordaron que lo que está en mora es que los mandatarios de los países miembros del acuerdo se sinceren y procedan a las reformas que hace años requieren tanto la CAN como el Parlamento y los demás organismos de integración.

Sobre los cuestionamientos por los costos del funcionamiento del organismo, el parlamentario andino Oscar Arboleda, del Partido Conservador, anotó que un billón quinientos mil millones de pesos es el costo de la publicidad.

“Toda democracia tiene un costo y generalmente uno no hace una democracia sin recursos. Así como tiene costo la Cumbre de las Américas, no hay democracia gratuita. Ojalá que todo el mundo votara por el reconocimiento a las hojas de vida”, le manifestó a EL NUEVO SIGLO.

Arboleda explicó que el Parlamento hace parte del sistema andino de integración y señaló que para acabar con el organismo hay que denunciar el tratado y posteriormente derogar la ley.

También el parlamentario andino Héctor Helí Rojas, del Partido Liberal, dijo que el organismo no se puede acabar de la noche a la mañana, si se tiene en cuenta que es un órgano del sistema andino de integración.

“Entonces, el tratado de Cartagena y el acuerdo de Trujillo, en Venezuela, crearon unos organismos. Y si se elimina una corporación, lo que se tiene es que acabar es el tratado”, precisó, reiterando que “eso lo pueden hacer, pero sin reformar el acuerdo de Cartagena no pueden hacer absolutamente nada”.

Otro tema, recordó Rojas, es que hay una ley que obliga a hacer elecciones: “El otro año hay elecciones y si se mantiene la ley el Gobierno y la Registraduría tienen que cumplirla y hacer elecciones”.

El parlamentario andino William Vélez, del Partido Social de Unidad Nacional (La U), señaló que los costos no serían una explicación lógica para acabar al Parlamento Andino, porque los organismos democráticos siempre generan unos costos.

“Yo siempre he venido con una gran preocupación que tiene que ver con el Parlamento, que en estos tres años de experiencia me han indicado, en el sentido de que es imposible alcanzar unas metas importantes mientras que solamente tengamos la facultad solo de hacer recomendaciones”, dijo.

Vélez añadió que ve el futuro del Parlamento como incierto, porque no se tiene una fuerza coercitiva, como sí la tienen los congresos, “para que se apliquen y sean obligatorias las determinaciones que se tomen en el seno del Parlamento”.

El parlamentario sostuvo que hay que hacerle una gran reingeniería para que las iniciativas que se tomen sean obligatorias y no simples recomendaciones.

Por su parte, el presidente de la Cámara, Hernán Penagos, de La U, dijo que “yo creo que las funciones que hace el Parlamento Andino bien las pueden hacer unas comisiones accidentales o comisiones legales que se creen en el futuro”.

Penagos recordó que en el pasado los mismos congresistas eran los que hacían parte del Parlamento Andino.

“Hoy hay que decir la verdad. Los costos del Parlamento Andino son sustancialmente altos. Las funciones y las competencias, de alguna forma, se interponen con las funciones del Congreso de la República. Y en ese sentido, esas competencias se podrían entregar las comisiones accidentales creadas desde el Congreso”.

 

“Hay que mirar”

 

El ministro del Interior, Fernando Carrillo, dijo que "hay que mirar" cómo se pueden racionalizar los 28.000 millones de pesos que se invierten actualmente en el Parlamento Andino.

En próximos días se llevará a cabo una reunión de los países miembros de la CAN en la que se tratará el tema del Parlamento Andino.