Pombo: respetar normas es cultura ciudadana

Cortesía

En sesión solemne en el parque Museo El Chicó, se anunciará el ganador del Premio Gonzalo Jiménez de Quesada, que entrega la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá. EL NUEVO SIGLO habló con su presidente, Carlos Roberto Pombo Urdaneta.

EL NUEVO SIGLO: ¿A qué se dedica la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá y quiénes la conforman?

CARLOS ROBERTO POMBO URDANETA: Haber trabajado por más 100 años con el único interés de lograr una ciudad mejor para todos sus habitantes, le imprime a la Sociedad de Mejoras y Ornato el carácter de ser la organización cívica más antigua y respetada de Bogotá. La tarea que por más de un siglo desarrollaron sus asociados, sus juntas directivas, y quienes la presidieron, en defensa de la ciudad, del espacio público y del sistema ambiental, así como la promoción certera de la cultura y los más hondos valores ciudadanos. La conforma la Junta Directiva y cerca de 140 personas con trayectoria cívica y trabajo esmerado por la ciudad, preocupados por la sana convivencia y el mejoramiento de la calidad de vida en esta ciudad compleja y cambiante.

ENS: Son más de cien años de historia, ¿cuál es su principal hito?

CRPU: Desde el inicio y hasta nuestros días la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá ha servido de puente para el diálogo entre la ciudadanía y la administración en el estudio de los problemas y temas de ciudad. Entre sus innumerables actividades ha presentado propuestas para el mejoramiento de parques, plazas, avenidas, calles y espacios públicos. También lanzó ideas para la correcta ubicación de las estaciones de servicio y plazas de mercado. Igualmente, intervino en la política para la prestación de servicios públicos domiciliarios y del alcantarillado de la ciudad.

De otra parte, propendió por la reforestación de los cerros orientales y la eliminación de las canteras. Y, en materia de ornato, fue pionera en la valoración y elaboración de campañas para la conservación de edificios patrimoniales. Contribuyó al diseño de espacios públicos como el mejoramiento de los andenes de la carrera 15 (entre calles 72 y 100) y los de la avenida Pepe Sierra (entre la carrera 7a y la Autopista Norte), así como intervino en los programas de arborización para distintos separadores urbanos, entre otros.

ENS: ¿Cuáles son, a su juicio, los principales desafíos de la capital?

CRPU: Respetar las normas establecidas por las autoridades es cultura ciudadana, alcanzar la interrelación armónica entre ciudadanos es civilidad. El concepto de ciudadanía resulta de la interacción entre el individuo y el sistema jurídico-político legalmente constituido, que le confiere derechos y le impone obligaciones. Entre tanto, civilidad es el fundamento de las interrelaciones armónicas entre ciudadanos, construidas a partir de sistemas eficaces de comunicación. Que la forma armoniosa de habitar la ciudad –la civilidad–, surja de fuerzas como el arte y al amor, es no solo sugestivo sino esperanzador frente a la manera en que los ciudadanos del presente percibimos nuestra ciudad.

ENS: ¿Cuál es la importancia del Premio Gonzalo Jiménez de Quesada?

CRPU: Es el galardón que se entrega cada año desde 1938, por mandato del Cabildo Municipal, a personas e instituciones por su aporte a la formación de civilidad y al mejoramiento de la calidad de vida de Bogotá. Lo han recibido, entre otros, Juan Antonio Pardo, fundador del Instituto para Ciegos (1941); Agustín Nieto Caballero, rector del Gimnasio Moderno (1964); padre Javier de Nicoló (1984); padre Fernando Rueda Williamson, por su obra social desde la parroquia del barrio Egipto (1986); emisora H.J.C.K El Mundo en Bogotá (1990); Fundación Niños de los Andes (1991); Germán Arciniegas, historiador y americanista (1992); Fundación Solidaridad por Colombia (1993); Fanny Mikey, por 50 años de trabajo en favor de la cultura (1997); Corporación La Candelaria (1998); José Salgar, por su columna "El Hombre de la Calle" en el diario El Espectador (1999); maestro Fernando Botero, por la donación de obras artísticas a la ciudad (2001); museo Maloka (2003); Rogelio Salmona (2007); Fundación Cardioinfantil (2013); Julio Carrizosa Umaña (2018); padre Diego Jaramillo, por la obra de la Corporación Minuto de Dios (2019) y el padre Alberto Saldarriaga, por el Banco de Alimentos de Bogotá (2021).