Democratización de la escritura ha forjado nuevos lectores: Zuleta | El Nuevo Siglo
PIE DE FOTO: José Zuleta Ortiz ha publicado cinco libros de cuentos, cuatro de poesía y uno de semblanzas o “Retratos”.
Cortesía José Zuleta Ortiz
Viernes, 18 de Noviembre de 2022
Redacción Cultura

Desconcertado, pero muy contento. Así recibió José Zuleta Ortiz el Premio Nacional de Literatura 2022 por su libro “Lo que no fue dicho”. Otorgado por el Ministerio de Cultura, este reconocimiento busca exaltar la excelencia en la producción literaria del país y movilizar a los creadores en diversos escenarios y circuitos culturales.

“Lo que no fue dicho” es una novela testimonial que abarca la infancia y la vida adulta de un personaje guiado por la persecución de la belleza, el descubrimiento del poder redentor de la escritura y el deseo de entablar un diálogo tardío con la madre ausente, la familia y todos aquellos que han dejado una huella en él.

“Se trata de una novela personal y existencial que abarca nuestro tiempo y presenta un periplo de iniciación en la vida, de descubrimiento de sí mismo y de la literatura. La narración da paso a vivencias como el amor ligado a la lectura o la memoria de una mujer semiciega y el reencuentro con el padre, que se convierte en un examen afectuoso y a la vez desconcertante”, explicó el jurado, integrado por la escritora uruguaya nacionalizada en Italia Martha Canfield, la escritora colombiana Fanny Buitrago y el catedrático y crítico literario colombiano Luis Fernando Afanador.

En conversaciones con EL NUEVO SIGLO, José Zuleta Ortiz confesó que al conocer la noticia del premio fue “muy difícil de sobrellevar, no me lo esperaba”.

EL NUEVO SIGLO: Háblenos de la novela, ¿de qué se trata?

JOSÉ ZULETA ORTIZ: Es una novela que tiene algo de autobiografía. Es una memoria recreada en mi vida, también es una especie de acción de gracias con las personas que fueron muy importantes para mí, como mi abuela, a quien está dedicada la novela, y otras personas anónimas que conocí a lo largo de mi vida. Allí retrato situaciones, historias, épocas de cuando viví en la isla del Pacífico, de cuando fui ajedrecista, cuando estuve trabajando en las imprentas y otros oficios. Durante el relato la novela va evolucionando en el tiempo hasta llegar a conocer el amor. También hay una reflexión sobre la literatura, porque fue una forma de salvarme un poco de todos esos acontecimientos y situaciones muy duros.

ENS: ¿En qué sentido la literatura fue su salvación?, ¿a qué se refiere?

JZO: Encontré en la literatura una pasión. La posibilidad de describir, así fuera para mí solamente un comienzo. Siempre cargaba conmigo una libreta y allí escribía todo lo que me pasaba. Entonces eso me sirvió para poder hacer esta novela, porque pude encontrar el registro de lo que había ocurrido desde que tenía 14 años. A esa edad me gustó mucho la escritura, que fue una herramienta para vivir, para tratar de entender, para registrar las cosas que me llamaban la atención, los momentos que me han dado felicidad, y pienso que la literatura no solamente son los libros publicados o los premiados sino un instrumento para uno pensar más allá.

ENS: ¿Qué representa para usted este premio?

JZO: Fue inesperado. Representa una alegría muy grande, un compromiso que hay que honrar, representa un punto en mi carrera como escritor aunque no creo que sea un escritor de carrera pero un premio de esta categoría es bastante para mí. También hay un compromiso por lo que sigue. Anteriormente había escrito cinco libros de cuentos, cuatro de poesía, y tengo una novela también que saldrá el otro año. Estoy cada vez más dedicado a la literatura.



ENS: ¿Cuáles fueron los criterios del jurado para seleccionar su novela como ganadora?

JZO: Destacaron la calidad en la escritura, les llamó la atención la manera como está narrada, les gustó la forma de cómo está fragmentada, que no hay una linealidad de tiempo sino que hay unos acontecimientos que van armando la historia.

ENS: ¿Para usted cuál es el género que más influye en una persona?

JZO: Depende de la edad. Yo creo que en la infancia es muy importante que los niños lean poesía, que es la música del lenguaje. Creo que en la juventud los cuentos complejos, pero no aquellos de finales felices, los que son sin adornos, con todas sus notas y luces; eso es muy formador y lo digo por experiencia propia.

ENS: La literatura colombiana ha cambiado en los últimos años, ¿cómo observa usted esos cambios?

JZO: En Colombia y en otros países la literatura siempre está cambiando. En nuestro país no es como en los años 60, que solo eran unos 10 autores. Ahora hay miles y de diferentes estilos, entonces eso crea más expectativas, forma una paleta de colores mucho más amplia y permite ver el mundo con otros ojos. Me parece buena esa democratización de la escritura, creo que el hecho de que mucha gente está escribiendo ha forjado nuevos lectores; eso quiere decir que mucha gente está leyendo.

ENS: Esta semana se conmemora el centenario del natalicio de José Saramago, ¿qué podría decirnos sobre su influencia?

JZO: Fue un escritor que construyó un mito en la literatura, en sus escritos siempre hay una osadía, una pulcritud y una enseñanza. Tuvo un lenguaje precioso. Me parece que el “Ensayo sobre la ceguera” es un relato con una amplia sensibilidad humana. Sus fábulas nos ponen a pensar y repensar sobre la vida y su entorno.

ENS: ¿Cuántos años lleva dedicado a la escritura?

JZO: Desde que era un niño. Toda mi vida la he dedicado al mundo de las letras, es una pasión que descubrí desde muy joven.