¡Llegó la hora de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020!

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Alejandro Munévar

Colaborador EL NUEVO SIGLO

Llegó el momento más esperado por los deportistas en el último año. No es un secreto para nadie la ansiedad, impaciencia e ilusión, por un lado, y el descontento por otro, que han generado los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Lo cierto es que les guste o no, llegaron las olimpiadas.

Con el arribo de la llama olímpica a Tokio, eso sí, sin público, con medidas de restricciones y en medio de un estado de emergencia, damos inicio a este evento deportivo, unas justas que fueron retrasadas por un año debido a la pandemia ocasionando que los deportistas se vieron afectados, no solo en términos de preparación física sino a nivel mental y psicológico. Pero igual que ellos, la organización del evento también resultó afectada al tener que retrasar todo durante un año, quisieran o no.

Protestas

A decir verdad, aún y si las olimpiadas se hubieran realizado en 2020 como estaban presupuestadas desde un principio, hubiera habido detractores ya que los altos costos de inversión en infraestructura y organización nunca fueron bien vistos por la oposición gubernamental, ni por la población en general.

Así que, siguiendo la filosofía de Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional, tendremos que decir que las protestas estarán presentes hasta el momento en que empiecen a llegar las medallas.

Ahora bien, no son los primeros juegos que se disputan en medio de los caldeados ánimos de la población. En Río de Janeiro 2016 las manifestaciones se hicieron evidentes, pero con el pasar de los días y la llegada de las medallas se fueron acallando.

Eso sí, serán los primeros juegos que se hacen en medio de una pandemia y un estado de emergencia, lo que en teoría favorecerá a la organización pues no debería haber protestantes en las calles.



La organización

A escasas horas de que comiencen oficialmente los Juegos Olímpicos no hemos sino recibido mensajes de aprobación por parte de quienes ya llegaron a Tokio de la organización, claro, hay quejas por las largas esperas propias de una sociedad que busca la perfección en cada detalle y no quiere dejar nada al azar, menos en estos momentos tan complicados que viven con la pandemia.

La semana que recién pasó, fue la de más casos de covid-19 en la capital nipona, esto obligará seguramente a que las medidas de autocuidado se vuelvan más estrictas, pero no que se cancelen los juegos.

Según los informes recibidos hasta el momento, esta sería la primera competición que faltando horas para comenzar, ya tiene todos los escenarios listos y no falta ningún detalle; por ejemplo en Brasil uno de los escenarios acuáticos, faltando dos días para el comienzo de las justas, no estaba completamente terminado.

Las aspiraciones

Hace un par de semanas hablamos de las aspiraciones que tenía la delegación colombiana para estas olimpiadas. Hoy con certeza podemos decir que las esperanzas de medallas están puestas en los pesistas Luis Javier Mosquera y Santiago Rodallegas, ambos muy experimentados. Mosquera medallista de bronce en Río, espera sacarse la espina y apuntar por el metal más preciado en Tokio, mientras que Rodallegas tiene el fuego sagrado que le ha heredado María Isabel Urrutia, su entrenadora. En el BMX hay una gran esperanza con la “Reina” Mariana Pajón que espera completar la tripleta. Respecto a la competencia masculina, a decir verdad hay que dejarnos sorprender, Carlos Ramírez estará compitiendo, tiene experiencia y hambre de gloria; también estará Vincent Pelluard el esposo de Mariana Pajón que se nacionalizó.

El atletismo espera hacer presencia en la medallería en los 400 metros con Anthony Zambrano, el subcampeón del mundo que llega en extraordinaria forma a las olimpiadas; Caterine Ibargüen ilusiona más por lo que fue que por su presente, sin embargo, esto es deporte y siempre puede darse el milagro para que la mejor del salto triple en la historia de Colombia se despida de estas justas como se debe.

Las sorpresas podrían darse en el tenis, pues tendremos a la dupla conformada por Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, además de Daniel Galán y la gran revelación del tenis mundial María Camila Osorio. Esta última, que llegó casi que por repechaje a las olimpiadas, llega en gran nivel y digo sorpresa en esta disciplina porque ha habido muchas bajas de los llamados favoritos, por tal motivo no sería descabellado pensar en que los nacionales estuvieran “derechos” y lograran buenas actuaciones.

El ciclismo sin lugar a dudas es una prueba que llama la atención por la nómina que presentará Colombia: Rigoberto Urán, Nairo Quintana, Sergio Higuita y Esteban Chaves.

En el boxeo se espera que al menos dos de los participantes nacionales conquisten una medalla, especialmente considerando que Ingrit Valencia llega en gran momento.



El covid

El tema covid ha estado en auge los últimos días pues varios deportistas han dado positivo a su entrada al país, sin embargo, hasta el momento ha sido manejado con la mayor rigurosidad. Habrá que esperar cómo se desenvuelve la situación con el pasar de los días.

La única verdad es que no serán unas olimpiadas “típicas” al contrario, serán diferentes en todo sentido.

El 23 de julio estarán ustedes viendo una ceremonia inaugural diferente, en donde no habrá el típico desfile de deportistas, al contrario solo estarán máximo  5 personas por delegación según la última información entregada por el COI. Esto podría cambiar, pero es realmente muy complejo que haya modificaciones de último minuto.

 

EL NUEVO SIGLO estará acompañando en Tokio a la delegación colombiana trayendo de primera mano la información, las historias y las crónicas del día a día de estas justas.