Un Mundial Femenino en Colombia estaría cerca

Foto archivo AFP

La ilusión de Colombia de organizar el Mundial Fútbol Femenino de 2023 es real, aunque deberá jugar un partido aparte frente a otras siete naciones que pretenden ser sede de la justa y cuyas candidaturas fueron aceptadas por la FIFA.

El presidente Iván Duque está decidido a seguir haciendo esfuerzos en materia económica para que el país sea el elegido. “Queremos hacer todo lo necesario para que tengamos la sede, yo quiero que nosotros nos pongamos esa tarea porque son 1.500 millones de personas que están viendo este evento alrededor del mundo”.

Además de Colombia, Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Corea del Sur, Japón, Nueva Zelanda y Sudáfrica presentaron su candidatura oficial a la competencia. Pese a la importancia del suceso, el Fútbol Profesional Colombiano cuenta con algunos aspectos que se podrían analizar ya que no todo es color de rosa.

En cuanto al juego, la Selección demostró a lo largo de los últimos años que es un hueso duro de roer. Deportistas como Nicole Regnier y Yoreli Rincón sorprendieron con su rendimiento e incluso Regnier llegó a vestir la camiseta del Atlético de Madrid. Por su parte, Rincón se coronó campeona de la Copa Libertadores con el Huila derrotando en Brasil al poderoso Santos. Asimismo, la escuadra cuenta con un proceso claro de divisiones menores que busca darles bombo a atletas que sueñan con debutar en el balompié internacional.

Problemas internos

No obstante, se siguen evidenciando choques internos que se agravaron tras el escándalo del entrenador Didier Luna, quien fue citado por la Fiscalía luego de que la fisioterapeuta  Carolina Rozo y algunas jugadoras presentaran una demanda en su contra por acoso sexual.

De igual manera, Yoreli Rincón tuvo inconvenientes con el Huila por los premios que les otorgó la Conmebol al alzar la Copa Libertadores. La atacante del plantel se grabó en sus redes sociales y dijo que el Presidente del conjunto se había reunido con el grupo de jugadoras para comentarles que no les entraría la totalidad de la cifra que brindó la Conmebol pues un porcentaje importante pararía en el equipo masculino.

Tras el malentendido, el cuadro opita aclaró la situación y le entregó todo el dinero a las chicas pero el tema fue de tal magnitud que tuvo bombo en el exterior, dejando al país en un lugar bastante incómodo.

El problema que se suscitó con el torneo profesional femenino, se solucionó y existe el compromiso de hacerlo con condiciones específicas que regulen los contratos de las jugadoras. También se descartó que fuera Sub-23 con algunos refuerzos mayores.

Estructura

En cuanto a ventajas, una de las mayores para Colombia, si es elegida sede, es que cumple todos los requisitos que pide la FIFA. Los estadios están modernizados desde el Mundial Sub-20 que se disputó en 2011 y se encuentran sujetos a algunas obras por la Copa América 2020.

El segundo plus con el que cuenta la Federación es que al albergar la Copa América las diferentes sedes de la competencia tendrán arreglos y estos se pueden mantener e incluso mejorar para el Mundial Femenino 2023.

Lo mejor en este aspecto sin lugar a dudas es el punto económico pues la Copa le generará al país una ganancia importante que se podrá invertir más adelante en futuros torneos que se desarrollen en Colombia.

Además de analizar lo que vivimos en Colombia, se tienen que conocer los aspectos de los otros países que presentaron su candidatura. Los más fuertes en fútbol femenino son Argentina y Brasil, que llevan muchos años manejando esta modalidad en sus competencias.

En ambos, todos los clubes de primera división cuentan con una base femenina y las selecciones suelen ser protagonistas en los torneos que disputan. De igual manera, al igual que Colombia, Brasil recibe la Copa América 2019.

El Gobierno nacional no tuvo que invertir mucho en el certamen porque ajustó todos sus estadios para el Mundial de 2014 y esta es una enorme ventaja para la FIFA, ya que cuenta con bastante experiencia en eventos duros.

Argentina tampoco se queda atrás porque recibió en 2011 la Copa América y sus estadios están acordes a los requisitos de la FIFA. De igual manera, el país también quiere albergar más adelante una copa del mundo y este torneo femenino puede ser una prueba de fuego para el Estado.