Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca, las regiones más competitivas

Foto Diana Rubiano - El Nuevo Siglo

Por octavo año consecutivo, Bogotá, D.C y Antioquia lideran el Índice Departamental de Competitividad (IDC), presentado por el Consejo Privado de Competitividad y la Universidad del Rosario. Le siguen Valle del Cauca, Santander y Risaralda. Las mayores oportunidades de mejora las tienen los departamentos Chocó, Guainía y Vichada.

De acuerdo con el reporte, Bogotá, D.C. incrementó marginalmente su puntaje frente al año anterior y alcanza una calificación de 8,3 sobre 10. Mientras tanto, Antioquia mantiene su posición respecto al año anterior y obtiene un puntaje de 6,8 y el departamento de Valle del Cauca se ubica en el tercer puesto de la medición seguido por Santander, con puntajes muy cercanos (6,361 y 6,359 sobre 10, respectivamente).



Señala el informe que Risaralda es el quinto departamento más competitivo del país, con una puntuación de 6,34. De otro lado, las últimas posiciones de la medición son ocupadas por Vaupés (3,3 y puesto 29), Amazonas (3,1 y puesto 30), Chocó (2,9 y puesto 31), Guainía (2,7 y puesto 32) y Vichada (2,5 y puesto 33).

Frente a la medición anterior se destaca el avance de tres posiciones para Vaupés y de dos posiciones para Huila y Cauca. Adicionalmente, mejoran una posición los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda, Bolívar, Tolima, Meta, Casanare y La Guajira. A su vez, Santander, Atlántico, Norte de Santander, Magdalena, Nariño, Cesar, Córdoba, Putumayo, Amazonas, Chocó y Guainía pierden una posición. A su vez, el Archipiélago de San Andrés es el departamento que más posiciones disminuye, retrocediendo tres puestos respecto a 2019.

Las brechas

Para Rosario Córdoba, presidenta del Consejo Privado de Competitividad, “una de las mayores consecuencias generadas por la pandemia de la covid-19 será la ampliación de brechas entre territorios. En el nuevo contexto es esencial monitorear, evaluar e identificar las fortalezas y debilidades que presentan las regiones. Por ello, a través de esta publicación se presenta un diagnóstico que ofrece a todos los departamentos del país elementos para superar la crisis y equiparse para enfrentar con éxito los nuevos desafíos”.

Por su parte, Alejandro Cheyne, rector de la Universidad del Rosario, señaló que “la alianza CPC-Universidad del Rosario reitera la importancia de lograr desde los territorios un esfuerzo colectivo que incluya acciones estratégicas, integrales y coordinadas entre el sector público, el sector privado, la academia y la sociedad civil. Más allá de los cambios en puntajes y las posiciones en el ranking, se invita a todos los departamentos a enfocarse en el objetivo de construir un país más equitativo, sostenible, resiliente y competitivo”.

El Índice se compone de 4 factores, 13 pilares y 102 indicadores que se clasifican en 26 subpilares de la competitividad. Aunque no se realizaron modificaciones estructurales que afecten la medición, se implementaron algunos ajustes a nivel de pilares, detallados en la publicación.

Cambios

Es importante decir que se incorporan los cambios en las estadísticas demográficas resultantes del más reciente Censo Nacional de Población y Vivienda (2018). Fiel a su tradición, el IDC 2020-2021 se construye únicamente a partir de “datos duros” provenientes de fuentes oficiales, como instituciones gubernamentales y entidades multilaterales, y no de indicadores de percepción.

En el 2006, el Sistema Nacional de Competitividad e Innovación trazó como una de sus metas centrales lograr que, a 2030, Colombia se ubique entre los tres países más competitivos de América Latina. En el más reciente Reporte Global de Competitividad del Foro Económico Mundial (2019), Colombia se ubica como la cuarta economía más competitiva de la región. No obstante, el panorama en 2021 ha cambiado y la crisis por la covid-19 ha transformado las apuestas, proyectos y pronósticos de todo el planeta.

La emergencia sanitaria, económica y social que atraviesa el mundo representa un reto enorme para los gobiernos y autoridades a la hora de salvar vidas al tiempo que se busca el buen funcionamiento de la economía. A pesar de los esfuerzos que se han realizado en el marco de la pandemia, diversas investigaciones coinciden en que la desigualdad existente se ha acentuado por la pandemia y tenderá a ampliarse.