Ya llegó la Hora de la paz: Gutierrez Pabón | El Nuevo Siglo
Miércoles, 3 de Octubre de 2012

YA LLEGÓ la hora de la paz, declaró el obispo de Engativá, Héctor Gutiérrez.

O, “por lo menos”, matizó, “llegó el momento de empezar el proceso de paz serio”.

“Nosotros hemos vivido mucho dolor, mucha tragedia. Ya podemos justificar más que otros países un proceso de paz con una esperanza sólida de que sí tendremos reconciliación”, explicó el jerarca católico, para quien “el problema de Colombia no es de ayer”, sino que “desde el año 1930 tenemos guerra, tenemos violencia”.

El prelado consideró que un proceso de reconversión, de pacificación es lo que se requiere Colombia, como complemento al diálogo que el Gobierno iniciará con las Farc en Oslo.

Gutiérrez, como periodista y conocedor de los medios de comunicación, recomendó sacar todo lo que enseñe a secuestrar, a robar y a matar.

EL NUEVO SIGLO: ¿Cómo analiza usted el proceso de paz?

HÉCTOR GUTIÉRREZ: Veo que este proceso de paz es algo muy importante.

Es un momento que no podemos dejar pasar inadvertido y que tenemos que colaborar todo lo que podamos, máxime cuando todos nosotros, de manera muy especial quienes somos mayores, ya hemos vivido esa experiencia. Hemos hecho el esfuerzo pero desafortunadamente no hemos acertado.

En esta ocasión tenemos que hacerlo. Y miramos esto como el inicio de algo más grande. Porque la paz no es el producto de componendas políticas. La paz no es el producto de arreglos internacionales. La paz tiene un proceso distinto. Es el producto de una conversión. Mientras Colombia no asuma una cultura de paz, una cultura de reconciliación, todo sobra.

Tenemos que empezar por un proceso paralelo. Allá en Oslo el proceso político. Y el resto de colombianos tenemos que respaldarlo con el proceso de conversión. Sacar los odios, rencores, rencillas y venganzas.

ENS: ¿Qué es lo más complicado de conversar con los grupos alzados en armas?

HG:Creo que el dialogo con los alzados en armas no es muy complicado, porque lo que se debe llevar es la política de ceder.

Mientras que nosotros no tengamos que poner en la mesa la patria, las mujeres, nuestra historia, nuestra cultura, nuestra fe, muchas cosas se pueden negociar.

Con base a esas negociaciones, hacemos la paz que pueden hacer ellos, que es la política.

Lo único que aquí se requiere es buena voluntad. Acuérdese lo que hemos aprendido en la guerra: la primera baja es la verdad.

Que nos digan la verdad y que se cumpla lo pactado en ambas partes.

ENS: ¿Cree que ya llegó la hora de la paz?

HG:Sí, ya llegó. Por lo menos llegó el momento de empezar el proceso de paz serio. Nosotros hemos vivido mucho dolor, mucha tragedia.

Ya podemos justificar más que otros países un proceso de paz con una esperanza sólida de que sí tendremos reconciliación.

Porque el problema de Colombia no es de ayer. Desde el año 1930 tenemos guerra, tenemos violencia.

El único que hubo un descanso fue cuando se hicieron los pactos de la guerra de los mil días. En el año 30 se volvió a las armas y no se han vuelto a bajar.

Y ahora lo que toca es negociar lo negociado y decir la verdad.

ENS: ¿Cree que en esta oportunidad las Farc si creen que llegarán al poder por medio del diálogo?

HG:Sí. En un alto porcentaje creo que los alzados en armas han entendido eso. De manera especial, los que son más serios sí lo han entendido y de esto puedo dar testimonios, porque como usted sabe que he estado en algunos procesos de paz, no como negociador, sino como facilitador y las voces que yo oía de líderes y soldados rasos es que hagamos la paz.

Ya han entendido ellos que no es fácil ni siquiera asequible pensar en eso.

 

El papel de los medios

“La labor de los medios de comunicación es que promulguen una cultura de paz”, aconsejó el prelado católico.

“Nos tienen que enseñar a amar”, agregó.

“Enséñennos a perdonar, enséñenos a reconciliarnos”, pidió: “Que nos muestren los caminos para sacar de los corazones los odios y los rencores”.

“Nosotros los periodistas debemos informar, enseñar u educar. En estos momentos lo mejor es que nos eduquen. Hagamos un esfuerzo por sacar de los medios de comunicación todo aquello que está fortaleciendo la violencia, enseñándonos a matar, enseñándonos a robar, enseñándonos a secuestrar. Eso saquémoslo”, precisó.