Perspectiva. La Bogotá gitana, una cultura que no se extingue | El Nuevo Siglo
EL 21 de abril se inauguró la primera casa gitana en Bogotá.
Secretaría de Gobierno
Sábado, 12 de Agosto de 2023
Redacción Bogotá

LOS RROM viven en Bogotá en localidades como Puente Aranda y Kennedy en barrios como Trinidad Galán, San Rafael, Nueva Marsella, La Igualdad, La Primavera, La Francia, Patio Bonito, La Pradera, Bosque Popular y San Fernando, y son alrededor de 700 personas, organizadas en 11 kumpanias o comunidad, que hacen parte de esta cultura aquí en la capital.

Según censo del DANE, en Colombia 2.649 personas pertenecen al pueblo Rrom o gitano que, desde la comprensión del derecho a la salud, tienen especial relevancia por constituirse en un grupo vulnerable.

La totalidad de miembros de esta etnia son reconocidos como víctimas del conflicto armado, al haber sido transgredidas sus tradiciones nómadas, llevándolos a formas de asentamiento sedentario en contravía de su tradición, causando afectaciones a su riqueza cultural, usos y costumbres, oficios y tradiciones.

Su fórmula de vida, el nomadismo, les ha permitido sobrevivir y preservar sus tradiciones a lo largo de la historia, pues desde que salieron del norte de India, hace más de 10 siglos, han recorrido el mundo impregnándolo de su gitanismo mágico.

Es así como la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, a través de la Dirección de Asuntos Locales y Participación, reconoce y aporta a la protección de la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana, generando las condiciones y mecanismos de participación y concertación efectiva para garantizar una ejecución real y de impacto de las políticas culturales del pueblo Rrom o gitano, en consonancia con el Artículo 66 del Plan de Desarrollo Distrital, referido al enfoque diferencial étnico.

Cada 8 de abril conmemoran el Día Mundial del Pueblo Gitano, que tiene su origen en 1971 cuando en Londres se instituyó el himno y la bandera de esta etnia.

Son colombianos descendientes de un pueblo milenario que tiene su origen en la India y que no se sabe con precisión cómo llegó al continente americano. Algunos mayores o ‘sero Rrom’, una de las figuras de más respeto para los gitanos por su sabiduría, aseguran que existen en estas tierras desde la llegada misma de Cristóbal Colón al Nuevo Mundo. Otros, que arribaron a mediados del siglo XX, arrastrados por el desplazamiento y la feroz persecución que padecieron durante la Segunda Guerra Mundial. En nuestro país, como en el resto del mundo, viven organizados en clanes.

Son dueños también de su propio modelo de justicia, dictada por los mayores de cada ‘kumpania’, como llaman a su comunidad. Una justicia que se sustenta en la oralidad, que no conoce documentos escritos, y que juzga faltas como la competencia desleal, los delitos de vergüenza de familia o los que violan el ritual del matrimonio, ritual sagrado para este pueblo.

En Colombia, los gitanos están organizados en 11 ‘kumpanias’. Y han merecido páginas enteras de nuestra literatura, como lo hiciera Gabriel García Márquez en Cien Años de Soledad cuando le hablaba al mundo de un Macondo visitado por “ejemplares hermosos de piel aceitada y manos inteligentes, cuyos bailes y músicas sembraron en las calles un pánico de alborotada alegría”.



Conociendo a los gitanos

Por lo tanto, en Bogotá o Bogotanake, en lengua Romaní, esta comunidad busca conmemorar sus tradiciones, lengua, cultura, y uno de los valores más importantes para ellos, la libertad. Así mismo, a través de sus líderes, buscan desestigmatizar algunas prácticas ancestrales como la lectura de la mano por parte de las mujeres.

Para el pueblo Rrom no les fue fácil afrontar la pandemia por el Covid-19, pues debido a su nomadismo, como dicen ellos, “viven en el presente”. Es por esto que no tienen costumbres como el ahorro o planear actividades a futuro.

No obstante, gracias a que son reconocidos en los censos, los Rrom pueden acceder a alimentación a través de bonos canjeables y también a servicios sociales que se ofrecen desde las diferentes secretarías del distrito.

El pueblo gitano basa su identidad y cultura en los siguientes principios básicos:

  • Ser gitano es de nacimiento. No es un estilo de vida.
  • Se tiene tradición nómada, una idea de origen común y lengua propia llamada Shib Romaní.
  • La edad y el sexo organiza el estatus y divide el trabajo.
  • Se tiene un fuerte etnocentrismo para garantizar la cohesión del grupo.

Su organización social se basa en grupos de parentesco patrilineales o vitsi, autoridades propias o Seré Romengué y sistema jurídico o Kriss Romaní. El sentido de estética física y artística conlleva a un apego y la promoción de la libertad individual y colectiva.

Desde la Dirección de Asuntos Locales y de Participación se promueve la construcción de la interculturalidad y la convivencia respetuosa, a través del desarrollo de programas y estrategias que propicien la transformación de imaginarios y representaciones socioculturales para erradicar prejuicios raciales y de discriminación hacia el pueblo gitano en la ciudad, mediante la concertación de los Planes Integrales de Acciones Afirmativas (PIAA) en 2020 con el pueblo gitano; acciones encaminadas a reconocer y visibilizar los saberes, las prácticas y expresiones culturales desde la cosmovisión, el pensamiento y la espiritualidad de este pueblo.

Una red de profesionales

El pueblo Rrom posee un gran talento con la Metalurgia, siendo esta una de las principales fuentes de ingresos para su pueblo.

Los gitanos en Colombia derivan su sustento del comercio informal de distintos productos como las artesanías hechas en cobre; de la quiromancia y la venta de carros usados. En otros tiempos, los hombres gitanos, hábiles negociadores, se dedicaban a domar y comerciar caballos, durante largas correrías que podían durar meses enteros.

Otros aprendieron a moldear metales para fabricar ollas y cacerolas en fincas y negocios a los que llegaban en sus largas travesías. Muchos de ellos montaron con los años sus propias fábricas.

El 8 de abril de 1971

Esta fecha se institucionalizó durante el 1º Congreso Mundial Romaní - Gitano que se llevó a cabo en Londres, donde se dieron a conocer su himno Gelem, Gelem (Anduve, anduve), compuesto por el gitano-serbio Jarko Jovanovic; y su bandera, en la que predominan los colores verde y azul como representación del recorrido que tuvieron que realizar desde la India en época de la invasión islámica del siglo IX.

Desde ese momento, los procesos migratorios que han tenido que atravesar han enriquecido su cultura e historia por medio de su forma particular de entender la libertad y la territorialidad a través del nomadismo. Los gitanos que hacen parte de la actual Kumpania de Bogotá provienen de sus ancestros que vivieron en lo que hoy son los países de Grecia y Rusia, quienes huyeron de la discriminación y los estigmas durante la Segunda Guerra Mundial.

En el país, el pueblo Rrom está presente en 10 territorios, distribuidos en nueve Kumpañy, como se denomina a sus comunidades, en los municipios de Sabanalarga (Atlántico), Bucaramanga (Santander), Envigado (Antioquia), Ibagué, Guamo y Saldaña (Tolima), Sahagún y San Pelayo (Córdoba), Sampués (Sucre), Pasto (Nariño) y dos organizaciones en Bogotá: Unión Romaní y Prorrom.