Que la comida no le haga una ‘mala jugada’ | El Nuevo Siglo
Martes, 17 de Diciembre de 2013

Diciembre se caracteriza por ser una fecha de celebraciones, encuentros, rumba, y por supuesto de mucha comida. En este mes,  las dietas quedan en el olvido y como dicen las señoras de “pecar” y olvidar las restricciones en harinas y dulces para darle rienda suelta al deleite del paladar. Aunque por todo lo anterior aumentan las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETAs).

“Diciembre se caracteriza, históricamente, por ser uno de los meses más activos en lo que a reportes de Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETAs) de trata. De acuerdo a las entidades de control en salud pública, esto se debe, principalmente, a descuidos por parte de los consumidores, ya sea en la compra, el manejo y el consumo de los alimentos en esta época del año”, comentó Javier Francisco Rey, docente – investigador de la Universidad de La Salle en el programa de programa de Ingeniería de Alimentos.

La intoxicación está asociada, en su mayoría, con las carnes que son las que más se consumen en esta época del año. También son fuente potencial de contaminación los postres y derivados lácteos, de gran consumo en las mesas colombianas y las bebidas alcohólicas, infaltables en diciembre.

Aunque para evitar una mala experiencia decembrina, Rey ofrece las siguientes recomendaciones:

1.      Compre en lugares de confianza: adquiera sus alimentos y bebidas en sitios autorizados. Recuerde que lo barato sale caro. No olvide verificar  estado del envase, fechas de vencimiento, y no sobra una mirada atenta a las  condiciones sanitarias mínimas para el expendio de alimentos.  Revise que este sea legal y que sus productos cumplan con los mínimos parámetros de calidad.

2.      Verifique características físicas: Tenga en cuenta el aspecto físico y sensorial de los alimentos adquiridos, por ejemplo no compre, ni consuma carnes a las cuales les sienta un olor rancio o les vea un color extraño.

 

3.      Verifique refrigeración: recuerde que romper la cadena de frio en los derivados cárnicos es el principal factor para la contaminación de los mismos. En algunos lugares aunque el producto está en un frigorífico, este está desconectado porque los dueños buscan ahorro de electricidad. Lo mismo ocurre con los postres.

 

4.      Cuidado con lo que sobra: Trate de no conservar por largos periodos  productos que ya ha llevado a la boca, ya que la saliva es uno de los principales factores para que los alimentos se descompongan.

 

5.      Revise envases:Para productos empacados al vacío, asegúrese que este envase este sin rasgaduras o agujeros, lo mismo que en los productos enlatados, procure no adquirir aquellos en los que las latas se encuentren golpeadas o maltratadas.

 

 

6.      El sello en las bebidas alcohólicas: no consuma aquellas que no tengan el sello de seguridad en la tapa, que presenten coloraciones extrañas, suciedad, o un olor fuerte a alcohol fuera del normal.

 

7.      Use alimentos de calidad:Prepare sus cenas y postres con materias primas de calidad, si algún alimento le genera sospecha (olores fétidos, sabores diferentes, entre otras), trate de no utilizarlos.

 

Recuerde que la seguridad alimentaria de su familia depende de la manipulación que usted realice. Sea cuidadoso para que todos disfruten de esta época sin contratiempos.