Un descanso | El Nuevo Siglo
Martes, 24 de Diciembre de 2019

Las temporadas de fin de año siempre son un buen pretexto para olvidarse, así solo sea por dos semanas, de las angustias diarias y de los permanentes conflictos y zozobras que en sociedades como la colombiana suelen caracterizar la rutina diaria. Es el tiempo en el que los católicos aprovechan para reencontrarse con familiares y amigos al abrigo de las Novenas que se incluyen dentro del calendario litúrgico de ese Credo en el periodo que llaman Adviento.

Los ateos que no por serlo se aíslan de las fiestas religiosas, también acuden, probablemente más seducidos por los buñuelos y la natilla o por la búsqueda de su cordero manso o el encuentro de su oveja arisca, que por el misterio del nacimiento de Jesús.

Pero como no todo son villancicos, Novenas y comilonas, es tiempo también de ponerse al día en lecturas, series y películas que en otra época las afugias diarias no dan tiempo de disfrutar, o de sufrir placenteramente.

En este año de paros y de agitación social, al éxito editorial del año pasado de la “Historia Mínima de Colombia” debería agregarse “Una Historia de España” solo para entender cómo somos de iguales a uno y otro lado del atlántico en nuestra forma de ser y, sobre todo, en esa especie de sino trágico de construir la historia nacional mediante métodos violentos de supresión del adversario y  de arrasamiento del otro que ha derivado en un cierto talante “cainita”, dice Pérez Reverte, el autor.

Nosotros tuvimos el Frente Nacional elogiado como gran tratado de paz entre partidos políticos y como idea genial de nuestros pactantes, que no fue mas que una copia del “periodo de alternancia o de gobiernos turnantes” que acordaron Canovas y Sagasta por allá en 1885 y que tuvo en esa España monárquica, las mismas consecuencias que en la Colombia republicana de “olvidar a los nuevos actores que iban a protagonizar el futuro”. Allá fue toda la tragedia de la guerra civil, y aquí todos estos más de 50 años de guerra irregular que aún hoy arrastramos como lastre para el desarrollo del país.

En esa España se lamentaba y se sigue lamentando hoy que la educación se haya dejado en manos de los religiosos cuya prioridad “no era formar buenos ciudadanos, sino buenos católicos” todo lo cual se refleja en que la democracia ejercida por ciudadanos políticamente analfabetos termina siendo el botín de unos pocos. El libro de Arturo Pérez Reverte es la recopilación de los artículos que escribió en su columna “Patente de Corso” en el suplemento XL Semanal que publica el periódico derechista ABC de España y mantiene la amenidad y desparpajo con que ese magnífico escritor despacha sus columnas y sus muy leídos trinos.

Y si por la historia hay que andar para no perder el hilo de lo que ha pasado, ni la pista de lo que va a pasar, hay que darse una vuelta por Netflix para ver “Los Dos Papas” y entender las antípodas teológicas en que se debate la denostada, pero aún poderosa Iglesia Católica de hoy.

@Quinternatte