Seguridad, el clamor de las regiones | El Nuevo Siglo
Sábado, 17 de Junio de 2023

Los gobernadores no encuentran el eco suficiente, en el gobierno central, para comunicar los desafíos que enfrentan para atender la emergencia de seguridad que se vive en los departamentos y ciudades, sumada a la incertidumbre sobre los efectos de las reformas y el proceso electoral que se avecina, que afectan directamente la administración de sus recursos, la situación económica y, en general, el ejercicio de su mandato.

Las redes, las cumbres, los talleres conjuntos, las antesalas al gobierno nacional parecen ser escasas para poder sentar cabeza en conjunto y armar una estrategia, desde el diálogo constructivo, que facilite dar ese viraje de timón. ¿Qué van a hacer? Necesitan ser oídos en un proceso, de verdadera escucha activa, que permita al gobierno sintonizarse con los problemas nacionales, con los de los territorios, como suele ahora connotarse, siendo un mínimo común de gobernanza.

Los gobernadores, además de ser los jefes de la administración del departamento, según nuestra Carta Política, son los agentes del presidente de la república para el mantenimiento del orden público y para la ejecución de la política económica en general. De ahí que sus desvelos sean latentes en la medida que las circunstancias sean superiores a sus posibilidades.

Son varios los temas puntuales que están tratando de transmitir los gobernadores como apremiantes y que son en gran medida la preocupación actual de todo colombiano: la situación de inseguridad y la estrategia para enfrentarla; el margen de la paz total y sus líneas rojas; la protección del proceso electoral que se avecina y los recursos ambiciosos para atender los centros de atención prioritaria en salud que pretende la reforma propuesta.

“No podemos ser inferiores al compromiso con una sociedad que no puede quedar sumida en la incertidumbre” fue la conclusión de la Federación Nacional de Departamentos en la reciente Cumbre de Seguridad Nacional por los Territorios, donde brillaron, por su ausencia, el presidente y sus ministros. De fondo, se buscaba “reunirse con sentido de patria y urgencia, para reflexionar con franqueza y con crudeza, sobre uno de los pilares fundamentales de la democracia: la seguridad nacional”.

Para los gobernadores es claro que la Nación pasa por horas críticas (así lo palpan) y como tal hacen un llamado de atención porque prevalezca el sentido de unidad nacional y cohesión institucional en estos momentos. Se trata de establecer una estrategia, un plan de acción para atender la escalada de acciones terroristas y las afectaciones de orden público en distintas zonas del país.

Es de esperar que la propuesta de una nueva reunión sea vista con la mayor premura. Sacar la bandera de la unidad nacional, en tiempos de crisis como muchos la están mencionando, es absolutamente ambigua si ni siquiera se unen los representantes de la sociedad y las autoridades para contrarrestarla y evitar que se vuelva incontrolable.

Sin esa integración institucional no puede esperarse que haya una acertada gobernabilidad, entendida como la capacidad del Estado para gobernar, ni una enérgica gobernanza, con los instrumentos adecuados para aplicar eficaces decisiones, sobre todo ante una situación que no queremos ver más agravada. La incertidumbre y la inseguridad no coinciden para nada con el lema del gobierno, que pretende definir a Colombia como una potencia mundial de la vida.

 *Presidente Corporación Pensamiento Siglo XXI

 atisbosmariaelisa@gmail.com