HORACIO GÓMEZ ARISTIZÁBAL | El Nuevo Siglo
Domingo, 17 de Agosto de 2014

13 años de tertulias de Gloria Luz

 

Agradecía a la Divina Providencia, el gran San Agustín -gigante del catolicismo- el don de la cultura, pues gracias a su humanismo en la estéril y pavorosa soledad del desierto logró escribir su portentosa obra La Ciudad de Dios. No es lo mismo contemplar el maravilloso y misterioso espectáculo del universo desde la llanura de la ignorancia que desde la cima iluminada de la sabiduría. Mientras más alta sea la cultura de la criatura humana, más alta es su dignidad y su estatura espiritual. En medio de tanto pragmatismo, frivolidad y pasión por el materialismo, sorprende el fervor y la mística por la cultura por parte de la meritoria dama señora Gloria Luz Gutiérrez, quien durante 13 años ha mantenido vibrantes sus tertulias literarias en los aristocráticos salones de su bella residencia al nor-oriente bogotano. Embajadores, ministros, senadores, académicos, hombres, mujeres, jóvenes y adultos, cada mes concurren entusiasmados a participar de conferencias, recitales, encuentros artísticos, foros, controversias y eventos altamente calificados. Y como si fuera poco lo anterior, cada año entrega 30 millones de pesos al mejor poeta joven, severamente seleccionado por un encumbrado jurado calificador.   

La vida solo tiene sentido cuando se le da contenido moral y espiritual. Cuando lo cultural invade el alma de una persona, hay menos espacio para el hastío, el `hartazgo’, y la frustración. El tedio conduce al estancamiento, al retroceso y a la muerte. El ocio avillana y aniquila. Las artes son las mejores amigas de la paz, la convivencia y la solidaridad. Por la cultura Grecia, Roma, Francia, Alemania, y muchas naciones se han inmortalizado y convertido en temas de turismo, investigación y admiración constante. Federico Díaz Granados ha sido un gran colaborador de Gloria Luz Gutiérrez en su tenaz empeño de convertir en noticia de enorme importancia, el humanismo. Según Gloria Luz “incalculable ha sido el poder del humanismo en el desarrollo de los pueblos. La cultura nos pone en comunicación con los hombres antorchas del pasado -sin importar su raza, religión o política-. Lo que más aglutina a la gente es lo artístico, bien sea por medio de la poesía, la novelística, la escultura, la música o el deporte”.

La cultura siempre ha incitado a las repúblicas a la superación. Cuando Alejandro leyó a Homero se lanzó a conquistar el mundo. Los escritos de Marco Polo impulsaron aún más a Cristóbal Colón a descubrir a América. Los libros de los enciclopedistas franceses originaron multitud de episodios trascendentales como la eliminación de monarquías y la emancipación del nuevo mundo. Gloria Luz Gutiérrez nació en Manizales, triunfó como empresaria en Bogotá y se ha convertido en inatajable promotora cultural, estimuladora eficaz de intelectuales colombianos, líder cívica y filántropa ejemplar. Todos los días ofrece almuerzos gratis a los niños abandonados del sur de la capital. Lo bueno también debe difundirse.