Eutanasia a los campesinos | El Nuevo Siglo
Viernes, 5 de Julio de 2019

Un estado agricultor debe estar poblado de ricos labradores.

Manuel Belgrano

 

 

Vamos por muy mal camino en Colombia, acabando con nuestros campesinos y con nuestra agricultura. Mientras que los gobiernos, los gobernantes y los dueños de don dinero solo piensen en triplicar sus ganancias a costa de lo que sea, no habrá posibilidad de recuperar el agro colombiano.

Todos los días nos dan más duro, nos agobian con impuestos, nos compran nuestros productos a miserables precios, con los cuales ni siquiera se recupera la inversión, ya no hay quien trabaje el campo, cada día hay más fincas abandonadas, por eso aumenta el cultivo de coca, y eso es lo que quieren los grandes industriales para comprar nuestras tierras a precios irrisorios y hacer cultivos intensivos industrializados, sin mano de obra campesina, por ejemplo, de palma de aceite. Seguramente en el futuro cambien nuestras costumbres alimentarias y solo tomaremos aceite de palma.

Es una miopía total no mirar hacia el campo y nuestros campesinos, por eso título esta nota como la eutanasia para nuestros productores del campo.

Tenemos que volver a comprar a las plazas de mercado, a nuestros productores que están siendo desplazados por los vegetales plásticos importados que vienen además subsidiados.

Tenemos que regresar a la costumbre de comer sano, no alimentarnos con productos de semillas transgénicas, o semillas modificadas genéticamente, creadas en el laboratorio. Ya a nuestros campesinos ni siquiera se les permite generar sus propias semillas, hay que comprárselas al industrial de la comida.

A mucho honor, con mucho orgullo, reconozco mi origen campesino, cultivadora de caña de azúcar, en mi pueblo Togüi, en Boyacá, pero pienso a veces que somos imbéciles, porque vamos consientes hacia nuestra propia destrucción.

No sabemos qué será de nuestras próximas generaciones alimentadas transgénicamente, con comida chatarra, con alimentos de laboratorio y que seguramente no podrán disfrutar de una exquisita fruta porque, los industriales de la alimentación habrán ganado la guerra contra el agricultor, desconociendo que la tierra, la sagrada tierra, es los más natural fuente de alimentos.

Traigo a colación un gran defensor del campo, el sí consciente que en la agricultura está el futuro del mundo, porque no creo que podamos alimentarnos con minerales, o con plástico. Es el argentino licenciado Manuel Belgrano que decía: “la agricultura es el verdadero destino del hombre", y que "todo depende y resulta del cultivo de las tierras".

"En un país, como el que habitamos, el cultivo de las tierras, bien o mal dirigido, deciden de la riqueza o indigencia no sólo de los labradores, como también en general de todas las clases de un estado, en que el comercio y el bien más real dependen esencialmente de las producciones de la tierra y que la agricultura ha de ser la que nos ha de proporcionar todas nuestras comodidades, la población se aumentará, las riquezas se repartirán y la patria será feliz".

Grave error histórico de nuestros gobernantes acabar con los campesinos, llevándooslos a los cordones de miseria de las ciudades. Cuando se arrepientan ya será tarde.

lorenarubianof@gmail.com