Elecciones, ¡lo importante es la personalidad! | El Nuevo Siglo
Lunes, 13 de Junio de 2022

Es conocida la expresión ¡lo importante es la personalidad! utilizada como broma ante los fallidos intentos de triunfar en el mundo del entretenimiento y los concursos de talento. Así, la personalidad de quienes concursan y aspiran pasa a ser un premio de consolación. Pues, lo importante es la imagen, el marketing y las oportunidades sin reparar mucho en los recursos y los medios empleados.

Tal vez, por eso en Colombia se tiende a premiar la viveza que se resume en expresiones como “plata es plata” o “trabaje con los pobres y se hará rico.” Pero, por esa manía de banalizar lo importante se termina por no poner suficiente atención a los rasgos de personalidad de quienes inciden en la esfera pública desde ámbitos como la empresa, la academia, los medios de comunicación o la política.

En este sentido, la evidencia abunda en las elecciones 2022. Pero, infortunadamente, lo usual es que en muchos casos se pase por alto. Aunque, más allá de cierto folclor, y tratándose de la elección presidencial, resulta indispensable preguntarse por la personalidad política de los candidatos. Pues, llama la atención que en segunda vuelta -hora de definiciones- muchos anuncian su apoyo, pero esgrimen también sus reparos por la personalidad del candidato; sobre todo al referirse a Gustavo Petro, y menos a Rodolfo Hernández. Así como, para seleccionar directivos en las empresas, también en la política existe un perfil de personalidad que ayuda a identificar a quienes pueden tener mejor desempeño. Sobre todo, en un mundo altamente frecuentado por oportunistas y aventureros que saben desparramar sus talentos en la cultura de la viveza y el manejo de la imagen.

La piscología, la ciencia política y la sociología han decantado ciertos rasgos de personalidad -perfil psicológico- del político que ayudan a conocerlo mejor, a tener alguna predictibilidad sobre su comportamiento y desempeño. Claro, para el éxito en política no todo es la personalidad, y de esto hay muchos ejemplos en la historia. Pero, de ella si dependen las respuestas ante distintas situaciones que ineludiblemente se presentan en el gobierno de un país. No pretendo hacer psicología política, no es mi campo. Pero, sí traer a cuento de manera sintética tres aspectos básicos de la personalidad a tener en cuenta para la elección presidencial el próximo 19 de junio:

1. Emocionalidad: Petro muestra consideración de los sentimientos de la gente, es empático. Hernández es distante, tiende a no considerar sentimientos de otros y es proclive a experimentar ira. 2. Responsabilidad: Petro, político de carrera; conoce minuciosamente el país, sus problemas y el funcionamiento del Estado; sabe hacer frente a las presiones. Hernández, empresario, aunque se ufana de que la encargada de la empresa en verdad es su esposa -bien por ella-. Además, cuando se ponen difíciles las cosas, suele refugiarse en Miami. Y su “espontaneidad” lo lleva a que el orden y la planificación no sean su mejor atributo. 3. Flexibilidad: Petro se muestra dispuesto a nuevas ideas, a la cultura y la ciencia; se cultiva intelectualmente. Hernández, tiende a basarse en prejuicio, es rígido y pareciera empecinado en demostrar que la política no es una actividad intelectual.

¿Qué personalidad política prefiere usted en la presidencia de la República?

@Fer_GuzmanR