12 pilares que permitieron la resiliencia de la economía

Foto cortesía

Pese a que la economía recibió por culpa de la pandemia del covid-19, el peor impacto de este siglo, no todo fue oscuro en la actividad productiva del país. Por el contrario muchos indicadores y sectores presentaron resultados positivos durante este año para que los colombianos fueran resilientes ante la adversidad.

Fue el caso del alto desarrollo de la transformación digital con el que prácticamente todos los sectores de la economía aceleraron sus inversiones en tecnología y en aplicaciones para poder sacar la cara ante la pérdida de productividad y competitividad que se estaba presentando.



De otro lado, el crecimiento económico del país siguió mejorando desde el fuerte impacto que se presentó en junio de este año cuando se desplomó -10,95%.

En efecto, de acuerdo con el Índice de Seguimiento a la Economía (ISE) del DANE, en octubre la disminución se acortó y llegó a -4,53%, con lo que se presentó un recorte de 6,42%, mostrando la reactivación de casi todas las actividades productivas.

1.- La inflación

Uno de esos indicadores claves este año fue la inflación, que hasta noviembre mostró un comportamiento por debajo de lo que esperaban la mayoría de los analistas. La reducción en la variación anual de la inflación es producto no solo de la baja demanda local causada por la contracción económica y las medidas de confinamiento, sino también de una serie de iniciativas transitorias adoptadas por el Gobierno nacional con el fin de mantener el poder adquisitivo de los hogares en el marco de la crisis.

Entre estos se destacan el congelamiento de los cánones de arrendamiento, el subsidio en las tarifas de servicios públicos, la disminución del precio de los combustibles, y la reducción del IVA y del impuesto al consumo a un grupo de productos.

Por ejemplo, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), considera que la inflación cerraría en niveles de 1.5% frente a una de 3.8% registrada en 2019. Señalan que sin duda este año se ha caracterizado por bajas presiones inflacionarias asociadas a la debilidad de la demanda agregada.

2.- Tasas de interés

Otro elemento positivo en este cambio de la economía colombiana, es el de las tasas de interés, que ha permitido que muchos hogares colombianos accedan al crédito sobre todo al hipotecario y al de consumo.

A pesar de esto, con un nivel de las tasas de interés del Banco de la República en 1,75%, el más bajo de la historia, la demanda del crédito ha sido lenta debido a la prudencia que han tenido los usuarios para no endeudarse ante una situación de pandemia que genera incertidumbre.

Se espera que el entorno de bajas tasas de interés, impulse el crecimiento del consumo privado sujeto a como se suavicen las medidas de contención del covid-19. También se espera un repunte gradual de la inversión a medida que se reanuden importantes proyectos de infraestructura

3.- Paquete fiscal

Luego de reaccionar a los primeros contagios que se presentaban en el país y con la implementación de las cuarentenas, el Gobierno anunció un importante paquete fiscal para 2020 por un total de más de $31 billones (casi el 3% del PIB de 2019), con el cual se proporcionaron recursos adicionales para el sistema de salud, se incrementaron las transferencias para los grupos vulnerables a través de la expansión de los programas existentes y el establecimiento de nuevos programas (Ingreso solidario, un programa de transferencias monetarias no condicionadas, y devolución de IVA para segmentos de la población de bajos ingresos).

También se redujeron aranceles para las importaciones estratégicas en salud y se ayudaron a las empresas más afectadas a pagar la nómina de los empleados. El Gobierno también estableció líneas especiales de crédito y garantías de préstamos para empresas en sectores específicos o que se vieron afectadas por la crisis, por un total potencial de $72 billones (o el 6,8% del PIB de 2019). Para asegurar un apoyo fiscal adecuado, se activó la cláusula de suspensión de la regla fiscal para 2020 y 2021.



4.- Remesas

Cifras del Banco de la República revelan que los colombianos que envían recursos por concepto de remesas desde el exterior, están a punto de igualar los registros de 2019, año en el que se presentó un récord en materia de llegada de esos giros. 

De acuerdo con la Balanza Cambiaria del Emisor, al cierre de noviembre de 2020, el monto acumulado por concepto de transferencias netas, que en su mayoría son remesas desde el exterior, es de US$7.785 millones, cifra superior en 3,17% frente al acumulado del mismo mes de 2019, cuando alcanzaban los US$7.545 millones. 

Según los números del Banco Central, en solo noviembre llegaron al país US$761 millones, superior en US$112 millones o un 17,2% frente a los US$649 millones que llegaron en el mismo mes de 2019.

Hay que recordar que en 2019, Colombia registró un récord en la llegada de remesas de los trabajadores en el exterior con US$8.283 millones.  

5.- Los domicilios

2020 fue un año inusual para todos, cambió no solo la cotidianidad de las personas, sino sus gustos y patrones de consumo. Los ciudadanos al no poder salir de casa por el distanciamiento social decretado por las autoridades nacionales y locales, recurrieron a las plataformas de delivery para solicitar su comida a domicilio y también productos de tecnología o de salud. Según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, las aplicaciones que facilitan este servicio crecieron al menos un 30% en 2020.

En todas las ciudades capitales, la comida rápida lideró, por ejemplo en Bogotá representó el 21% del total de pedidos hechos este año, mientras que en Medellín y Cali, el 34% y 30% respectivamente. Caso distinto a Manizales, donde la comida típica tuvo su protagonismo siendo la opción preferida con un 19%.

6.- Inversión extranjera 

Entre enero y septiembre de 2020, los ingresos de capital extranjero se estimaron en US$14.372 millones, superiores en US$1.284 millones respecto a lo ocurrido un año atrás. Estos ingresos fueron resultado de entradas por inversiones extranjeras de cartera por US$6,012 millones, US$5.450 millones por concepto de inversión extranjera directa (IED) y desembolsos netos de préstamos y otros créditos externos por US$2.909 millones.

El sector público recibió desembolsos netos por US$3.188 millones, principalmente de créditos de largo plazo contratados con la banca multilateral, y el sector privado realizó amortizaciones netas por US$278 millones, principalmente para el pago de deudas de corto plazo.

7.- Déficit de cuenta corriente

En lo corrido del año a septiembre de 2020, la cuenta corriente del país registró un déficit de US$6,058 millones, inferior en US$4,531 millones al de un año atrás.  

Como proporción del PIB enero-septiembre, el déficit fue de 3.1%, menor en 1.34 puntos porcentuales frente al estimado un año atrás.

Por componentes de la balanza de pagos, el déficit corriente del país en los primeros nueve meses de 2020, se explica por los balances deficitarios de los rubros de comercio exterior de bienes (US$5375 millones), de renta de los factores (US$4.008 millones), y de servicios (US$2.929 millones). Estos resultados fueron compensados parcialmente por los ingresos netos de transferencias corrientes (US$6.255 millones).

Según el balance de JPMorgan, el déficit de cuenta corriente a cierre de 2020 en Colombia llegaría a ser del -3% y sería del -4% en 2021.

8.- Agricultura

Ante la crisis generada por la emergencia sanitaria del nuevo coronavirus, el sector agropecuario en Colombia ha sacado la cara.

Solo por mencionar algunos ejemplos, entre enero y septiembre de 2020, las exportaciones agropecuarias y agroindustriales de Colombia mostraron un desempeño para resaltar, al totalizar US$5.713 millones, cifra que representó un crecimiento de 3,6% respecto al mismo periodo del año pasado.

En términos de empleo, el agro fue la única actividad económica que en el último mes aportó 88.000 ocupados, y participó con cerca del 16% del empleo. En cuanto al PIB, este es uno de los sectores que se mantienen en números positivos, con un crecimiento acumulado de enero a septiembre de 2020 del 2,8%.

agro

9.- Vivienda

En noviembre de 2020 se alcanzó el récord histórico de ventas mensuales de vivienda en Colombia. En el mes se negociaron 14.061 unidades de VIS y 6.589 de No VIS. 



A pesar de la pandemia, desde mayo las cifras en ventas han mostrado franca recuperación tanto en VIS como en No VIS. En VIS, la caída en abril fue de hasta 3.900 unidades vendidas. A partir de ahí, empezó a mejorar y ya se cumplen cinco meses en los que la comercialización está por encima del promedio de ventas de 2019 (9.400 unidades).

Según Camacol, en el trimestre móvil con corte a octubre de 2020 el nivel de ocupación en el sector de la construcción llegó a 1,4 millones personas, representando alrededor de 36.700 nuevos puestos de trabajo respecto al mes anterior.

10.- Infraestructura

La ministra de Transporte, Ángela María Orozco, aseguró que, con corte al 20 de noviembre, se han reactivado 898 contratos en el sector, lo que muestra un nivel incluso superior al reportado en febrero de este año. “El sector Transporte fue de los primeros en reactivarse de forma gradual. Unos 100.230 empleos directos se han reanudado para construir un país más conectado, que brinde oportunidades para todos”, dijo la funcionaria, quien destacó que estos empleos equivalen, incluso, a una reactivación de 145,4% respecto a los que se tenían en febrero de 2020.

Desde la dirección del Invías, Juan Esteban Gil destacó que la entidad ha intervenido 2.982 kilómetros. “Hemos logrado la terminación de proyectos estratégicos e intervenciones en red nacional de carreteras y en vías rurales con Colombia Rural, además de intervenciones fluviales y marítimas”, dijo Gil. Entre los proyectos a cargo de la entidad que han culminado está el Túnel de la Línea, el Puente Pumarejo y 72 kilómetros de la Ruta del Sol II.

Desde la ANI, por otro lado, se destacó el avance en la Cuarta Generación de concesiones viales (4G), compuesta por 29 proyectos, que al 30 de octubre de 2020, registraban un porcentaje promedio de ejecución del 48,5% y quedan por ejecutar $15 billones.

11.- El recaudo de impuestos

Pese a la peor crisis económica que el país ha tenido en los últimos 100 años, los colombianos han logrado de alguna manera cumplir con el pago de sus impuestos.

De la meta inicial a comienzos de año, $121 billones, el acoso de la pandemia hizo que las cuentas fiscales se modificaran y el Gobierno estableciera en julio pasado la meta de $144,23 billones.

De acuerdo con los resultados que la DIAN ha mostrado entre enero y noviembre, los pagos de impuestos han llegado a $136,43 billones con lo que, a pesar de la pandemia, Colombia alcanzó un nivel de cumplimiento del 106,3% de la meta propuesta para 2020 por el organismo.

Precisa la entidad estatal que, hasta noviembre de 2020, el 73,3% del recaudo se concretó por el lado del impuesto de renta, IVA y tributos aduaneros. Por renta la DIAN ha recaudado un poco más de $46,3 billones con un aporte de 34%; luego sigue IVA que reportó $32,2 billones con una participación de 23,6% y por los tributos al comercio exterior pagaron $21,3 billones que representa el 15,6%. La suma de estos tres impuestos supera los $99,9 billones.

12.- Sector financiero

La regulación y la acertada gestión de riesgos que el sector financiero ha llevado a cabo hacen que hoy las entidades cuenten con niveles adecuados de capital, de provisiones y tengan mejores estándares de liquidez, lo que les ha permitido enfrentar la difícil coyuntura. Asimismo, los esfuerzos regulatorios de la Superintendencia Financiera han permitido que el sector implemente iniciativas como el otorgamiento de periodos de gracia y su posterior ampliación, y el Programa de Acompañamiento a Deudores (PAD), que han aliviado la carga financiera de más de 13 millones de colombianos y empresas por un monto equivalente a más de $250 billones.

La rápida respuesta de la banca colombiana ha sido fundamental para conservar el flujo de crédito y de esta forma impulsar la recuperación. Por ello, mantener el buen manejo del riesgo de crédito se hace relevante para la continuidad de los recursos y el flujo de caja para los clientes bancarios.