La obesidad, un problema muy gordo

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De acuerdo con la OMS, cerca de 2.000 millones de adultos están pasados de peso, lo mismo que al menos 45 millones de menores de 5 años

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La obesidad infantil y en adultos es un problema creciente en todo el mundo y del que Colombia no escapa, al punto que se estima que uno de cada seis niños y adolescentes presenta sobrepeso, así como en la población adulta alcanza el 60%.

De acuerdo con el Plan de Seguridad Alimentaria y Nutricional 2016-2028, el 15,6% de personas de los cinco a los 17 años tiene sobrepeso y el 5,6%, obesidad. Asimismo, el 15,7% de niños menores de cinco años tiene sobrepeso y el 5,6%, obesidad.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el sobrepeso, la obesidad y el hambre constituyen un problema desbocado y está matando a más personas que el narcotráfico, el crimen, la violencia y los conflictos en nuestra región.

Que un niño gordito es un niño sano y feliz, es una afirmación del pasado. La obesidad en la infancia es un factor de riesgo para presentar enfermedades cardiovasculares en la adultez: hipertensión, diabetes, derrame cerebral, etc.

Gabriel Sanabria, líder Técnico de Salud de AXA Colpatria, indica que se considera que un niño es obeso cuando supera el 20% de su peso ideal.

“La obesidad y el sobrepeso se miden empleando el índice de masa corporal (IMC) que estima la grasa corporal basada en la altura y el peso, y el exceso de peso puede conducir a una serie de problemas de salud inmediatos o a futuro como enfermedades cardíacas causadas por altos niveles de colesterol, hipertensión arterial, diabetes tipo 2, asma, que hacen que su capacidad respiratoria disminuya; trastornos del sueño como ronquidos y apnea obstructiva del sueño; problemas óseos, que causan deformidad en las piernas; discriminación social y matoneo”, indicó Sanabria.

Las principales causas de obesidad infantil en Colombia son: el exceso de consumo de calorías por comer en abundancia y sobre todo, alimentos ricos en calorías como las grasas; el sedentarismo o poco ejercicio físico debido al uso prolongado de la televisión, video juegos, computadores, entre otros. Diversos estudios demuestran como el ver televisión induce a comer y a tomar bebidas endulzadas con azúcares naturales.  Por eso se recomienda que el tiempo frente a la pantalla sea limitado.

Asimismo el ambiente en el que se desarrolla el pequeño, por ejemplo, hay familias de obesos que tienen como hábito familiar reunirse en torno a mesas con comidas abundantes y ricas en calorías. De igual manera, en los colegios la ausencia de educación alimentaria, la publicidad de alimentos procesados y el alto costo de los productos saludables, inciden en el aumento de la obesidad, y factores genéticos, es decir, genes que se heredan, pero esta causa es infrecuente.

Para mitigar esta situación y empezar a reducir los indicadores, es importante inculcar los buenos hábitos alimenticios y de ejercicio en los niños. Igualmente, es fundamental que desde el Gobierno se establezca una política de Estado enfocada en hacerle frente a la obesidad, Indica Sanabria.

En Colombia, en 2009 fue aprobada la Ley 1355, por medio de la cual se define la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles asociadas a esta como una prioridad de salud pública y se adoptan medidas de control, atención y prevención. Entre estas medidas, están precisamente, la promoción de la alimentación saludable y la práctica de actividad física.

Ante esta perspectiva, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda hacer 150 minutos de ejercicio a la semana, pero no todas las personas lo realizan y por ello la obesidad ha seguido ganando terreno.

“La solución no es restringir la comida porque el hombre está hecho para comer. Tenemos que reprogramarlo para que vuelva a hacer ejercicio o para que gaste más energía, no para que aguante hambre”, señala Sanabria.

Otros datos

De acuerdo con una encuesta de situación nutricional del Ministerio de Salud, en las edades comprendidas entre los 18 a los 64 años, uno de cada tres jóvenes y adultos tienen sobrepeso, eso equivale a un 37,7%, mientras que uno de cada cinco es obeso (7%), ello significa que el 56,4% de la población presenta exceso de peso revelándose así un incremento de 5,2 puntos porcentuales con respecto a 2010. La obesidad es más frecuente en las mujeres (22,4%) que los hombres (14,4%).

También revela que el exceso de peso en los menores en edad escolar se incrementó pasando de 18,8% en 2010 a 24,4% en 2015.

Respecto a la primera infancia de cero a cuatro años, la encuesta reveló que la desnutrición crónica, que mide el retraso en la talla para la edad, disminuyó 13,2% en 2010 a 10,8% en 2015. Teniendo en cuenta que uno de cada cuatro niños tenía desnutrición crónica mientras que hoy solo uno de cada 10.

En Bogotá, el 10% de los niños sufre de obesidad y el 17% tiene sobrepeso y en el país el 52% de la población sufre de obesidad.

De la misma manera, según cifras de la Secretaría de Salud de Bogotá, el 10% de los niños que estudian en colegios distritales sufren de obesidad y un 17% tiene sobrepeso.

En el mundo

Se estima por parte de la OMS que en el mundo cerca de 2.000 millones de adultos tienen sobre peso y más de 650 millones son obesos.

También resalta que cada año, como mínimo, mueren 2,8 millones a causa de la obesidad o el sobrepeso.

Pero además, entrega un dato más preocupante: la prevalencia de la obesidad se triplicó entre 1975 y 2016.

Asimismo señala el organismo internacional, que a nivel mundial el problema de obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI y resalta que esos niños tienen una alta probabilidad de convertirse en adultos obesos.

Alerta que esos niños tienen más posibilidades de sufrir a edades tempranas diabetes, enfermedades cardiovasculares, que a su vez se asocian a un aumento de la probabilidad de muerte prematura y discapacidad.

En América Latina y el Caribe, cerca del 58% de los habitantes de la región vive con sobrepeso (360 millones de personas).

La obesidad afecta a 140 millones de personas, el 23% de la población regional y las mayores prevalencias se pueden observar todas en países del Caribe: Bahamas (36,2%) Barbados (31,3%), Trinidad y Tobago (31,1%) y Antigua y Barbuda (30,9%).