Espero que el de ayer haya sido mi mal día: Nairo | El Nuevo Siglo
AFP
Jueves, 14 de Julio de 2022
Redacción Web

El mítico Alpe d’Huez, en el que Nairo Quintana tiene inscrito su nombre, no fue su aliado en la etapa de ayer, en la que el colombiano perdió más de un minuto y cedió una casilla en la clasificación general.

“He luchado hasta el final, pero me han sacado de punto. Toda la montaña y la ubicación pesó y va haciendo desgaste. Hice el máximo esfuerzo y luego vine a mi ritmo. Espero que haya sido el mal día mío”, dijo el corredor del Arkea.

Nairo aguantó hasta los últimos 6 kilómetros, cuando un arrancón de Primoz Roglic rompió por completo el pelotón de favoritos.

Reconoció que cada día se va más rápido, pero dijo que “hay que acostumbrarse. Esperemos que sucede en lo que queda de montaña”.

El boyacense es ahora sexto a 03:58 del líder, el danés Jonas Vingegaard, pero mantiene su objetivo de estar en el podio. Respecto a Geraint Thomas, que es tercero, está a 1:22.

La etapa fue ganada por el británico Tom Pidcock (Ineos), con final en la legendaria cima del Alpe d’Huez.

El danés del Jumbo resistió los ataques de su principal rival, el esloveno Tadej Pogacar, vigente doble campeón del Tour, que cruzó la línea de meta justo por delante del maillot amarillo.


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Pidcock (22 años), campeón olímpico de bicicleta de montaña, formó parte de la escapada del día, y superó en la meta a 1.850 metros de altitud al sudafricano Louis Meintjes (Intermarché) por 48 segundos y al británico Chris Froome por algo más de dos minutos.

En la clasificación general, Vingegaard sale de los Alpes con 2 minutos y 22 segundos de ventaja sobre Pogacar, que ascendió este jueves del tercer al segundo puesto, que ocupaba el francés Romain Bardet, ahora cuarto.

Un día después de la etapa de locura en el Col du Granon, los aspirantes al podio en París no se mostraron hasta la subida final (13,8 kilómetros al 8,1%) en esta etapa de 165,1 kilómetros, pero a la que llegaron con seis minutos de retraso sobre los escapados, demasiado para pelear por la victoria de etapa.

Con salida en Briançon, la ciudad francesa a mayor altitud sobre el nivel del mar (1.350 metros) y en la que conquistó una etapa el colombiano Mauricio Soler en 2007, los 159 corredores que proseguían en carrera en la salida encararon una nueva subida al Galibier, aunque en esta ocasión por su vertiente menos infernal, por el Lautaret.

Varios corredores con muy poco que decir en la general lograron abrir hueco con un pelotón en el que el Jumbo no sentía la menor obligación para endurecer el ritmo.

Así, en el día de la fiesta nacional francesa, fue uno de los suyos, Anthony Pérez (Cofidis), el primero en coronar este jueves el techo de este Tour, a más de 2.600 metros de altitud.

Luego de un largo descenso de ese coloso por la misma parte por la que se ascendió el miércoles, se unió casi sin solución de continuidad la bajada del Telegraphe, antes de encarar la interminable subida a la Croix de Fer, el segundo puerto de categoría especial del día, con sus casi 30 kilómetros hacia el cielo. El primero en hallar su cumbre fue el italiano Giulio Ciccone.

Ya en el Alpe d’Huez, la subida de las 21 curvas, Pogacar atacó a falta de cuatro kilómetros sin lograr dejar atrás a Vingegaard. Lo volvería a intentar dos kilómetros después, con idéntico resultado.

Ajeno a esa pelea por el maillot amarillo, Pidcock realizó una subida muy regular en la que con un ritmo constante fue dejando descolgados uno a uno a sus acompañantes.

En su segundo año como profesional, logró una segunda victoria en su carrera que le coloca con letras capitales en la historia del Tour.

La decimotercera etapa del Tour de Francia, hoy, supone el regreso al llano luego de dos días de alta montaña por los Alpes, para alivio de los esprínteres, con un recorrido de 192,6 kilómetros entre Le Bourg d'Oisans y Saint-Etienne./ENS-AFP