Nevado del Ruiz: olor a azufre llegó hasta base militar en cerro Gualí | El Nuevo Siglo
Archivo Batallón Ayacucho de Manizales
Lunes, 29 de Mayo de 2023
Redacción Web

A un día de cumplir dos meses de estar en alerta naranja, el Volcán Nevado del Ruiz continúa muy inestable. Este domingo se reportó olor a azufre desde la base militar en sector del Cerro Gualí.

De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), posiblemente este olor se debió a la dispersión de concentraciones importantes de dióxido de azufre (SO2) en la columna de gases y vapores hacia ese sector del volcán, las cuales pudieron reaccionar con la humedad en el ambiente y conllevar a que se percibiera olor parecido a compuestos azufrados.

Sin embargo, el SGC aclara que la ocurrencia de este tipo de fenómenos no indica ningún cambio relevante en la actividad del volcán, simplemente se da de manera ocasional cuando este tipo de factores confluyen (concentración de SO2 y alta humedad), y está contemplada dentro de los parámetros de un volcán en nivel de actividad naranja.

Por otro lado, el instituto reveló que la actividad sísmica relacionada con el movimiento de fluidos al interior de los conductos volcánicos disminuyó respecto al día anterior (27 de mayo).  Asimismo, agregó que algunas señales sísmicas de este tipo posiblemente estuvieron asociadas a emisiones pulsátiles de ceniza, pero no fue posible confirmarlo a través de las cámaras web utilizadas para el monitoreo volcánico, debido a las condiciones atmosféricas desfavorables en la zona.



Respecto a la sismicidad asociada a fracturamiento de roca dentro del edificio volcánico, el SGC  informó que el número de sismos registrados disminuyó y la energía sísmica liberada mantuvo niveles similares en comparación con el 27 de mayo. La sismicidad se localizó, de manera dispersa, en los sectores nor-nororiental a oriental y suroccidental del volcán, a una distancia máxima de 4 km a partir del cráter Arenas y profundidades entre 3 y 4 km. En general, las magnitudes de los sismos fueron bajas.

De otro lado, el instituo detalló que continúan las variaciones en la desgasificación de dióxido de azufre y la salida de vapor de agua desde el cráter a la atmósfera. La altura máxima de la columna de gases y/o ceniza observada alcanzó 900 m medidos desde la cima del volcán y presentó una dirección de dispersión predominante hacia el occidente y noroccidente de este.

Para el SGC todos estos indicadores reflejan que la actividad volcánica continúa muy inestable, lo que respresenta que existe una probabilidad de que en días o semanas haga una erupción mayor a las que ha hecho en los últimos 10 años.