¿Logrará Biden inclinar balanza a su favor en el Indo-Pacífico? | El Nuevo Siglo
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Martes, 24 de Mayo de 2022
Redacción internacional con AFP y Europa Press

GANAR LA competencia en el siglo XXI. Ese es tanto el objetivo como la invitación que el presidente estadounidense Joe Biden hizo a sus homólogos de Corea del Sur, Japón y extenderá este martes a India, disparando la tensión con China que, por su parte, le instó a “no jugar con candela”.

La ofensiva diplomática-económica que inició Biden el viernes en Seúl tendrá su culmen hoy en Tokio, donde en la cumbre del Diálogo de Seguridad Cuadrilateral (Quad) intentará alejar al jefe de gobierno indio, Narendra Modi, de la influencia de China y Rusia en el marco de la guerra de Ucrania, así como de las ambiciones de éstos en la región del Indo-Pacífico.

La anunciada conversación “directa y constructiva” que sostendrán en la capital japonesa centran la atención geopolítica global por el anunciado proyecto sino-ruso de la construcción de un nuevo orden mundial que, precisamente, tendría como eje la vasta zona de Eurasia.

La cumbre también contará con la participación del primer ministro japonés, Fumio Kishida, y recién electo premier de Australia, Anthony Albanese.

Y aunque la Casa Blanca cree posible romper la “neutralidad” india frente a la actual guerra, ya que además de negarse a condenarla ha apostado, siguiendo la línea China, por la vía del diálogo en lugar de las sanciones, ese gobierno no ha dado muestras de estar dispuesto a cambiar su cauta postura.

Así lo hizo saber el canciller Vinay Mohan Kwatra: “nuestra posición sobre Ucrania es muy clara y se ha reiterado muchas veces. Desde el momento en que comenzaron las hostilidades en febrero, pedimos el cese inmediato de los combates y creemos que el camino de la diplomacia y el diálogo sigue siendo la mejor política para avanzar en este sentido".

Por su parte y al hacer el anuncio oficial del viaje, Nueva Delhi se limitó a indicar que el premier Modio está dispuesto a discutir con EEUU "una mayor consolidación de las relaciones bilaterales y el diálogo sobre desarrollos regionales y problemas globales contemporáneos".

Intentar que India se alindere con Occidente frente la guerra en Ucrania, que precisamente hoy completa tres meses, es uno, pero no el más importante de los temas de la agenda Biden para este cara a cara. El mandatario quiere el espaldarazo indio a su nuevo marco comercial para Asia-Pacífico.

En el Marco Económico para la Prosperidad en el Indo-Pacífico (IPEF por sus siglas en inglés), el mandatario norteamericano develó al premier japonés Fumio Kishida y telemáticamente al resto de mandatarios de este organismo, la hoja de ruta para gestar una poderosa alianza económica.


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A diferencia de bloques comerciales tradicionales, no hay un plan para que el IPEF negocie aranceles o una apertura de los mercados, un terreno vedado políticamente en Estados Unidos donde los votantes temen lastrar la industria manufacturera local. 

En cambio, los 13 países miembro buscan una integración en cuatro áreas clave: la economía digital, las cadenas de suministro, las energías verdes y la lucha contra la corrupción.

La lista inicial de miembros incluye a Estados Unidos, Australia, Brunéi, India, Indonesia, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Filipinas, Singapur, Corea del Sur, Tailandia y Vietnam. 

Los países destacaron que el IPEF ofrece un marco que se convertirá en última instancia en un grupo de naciones unidas por el comercio. 

"Compartimos un compromiso con una región Indo-Pacífica que sea libre, abierta, justa, inclusiva, interconectada, resiliente, segura y próspera", indicaron los miembros en un comunicado conjunto. 

La profundización de "los compromisos económicos entre los socios es crucial para que haya un continuo crecimiento, paz y prosperidad".

Este bloque constituye un 40 por ciento del PIB global y según el consejero de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan otros países podrían unirse. 

El IPEF está orientado a ofrecer a los aliados de Estados Unidos una alternativa a la creciente presencia comercial de China en esta región. 

Pero esta iniciativa genera escepticismo, ya que si no ofrece una mayor apertura al mercado estadounidense, no está claro cómo los mecanismos de ejecución puedan aplicarse para promover efectivamente la integración. 

 

“Condenada al fracaso”

El lanzamiento del ambicioso plan estadounidense generó de inmediato la airada reacción de China que asegura que esa estrategia en el Indo-Pacífico solo fomenta "divisiones” y está "abocada" al fracaso

A través de su ministro de Exteriores, Wang Yi, denunció que las intenciones de Biden en esta cumbre están "condenadas al fracaso" y que Estados Unidos solo tiene una misión en la región: sembrar la discordia.

"Los hechos demostrarán que la llamada 'estrategia del Indo-Pacífico' es esencialmente una estrategia para crear divisiones, una estrategia para incitar a la confrontación y para destruir la paz", según el comunicado publicado en la página web del Ministerio.

Y aunque inicialmente el acuerdo IPEF, está pensando para los países antes mencionados, Estados unidos espera que más naciones hagan parte del mismo, inclusive Taiwán, sobre la que China reclama soberanía, podría acabar participando en él de alguna manera excepcional.

Todo ello, según China, es una engañosa estrategia de Estados Unidos, que se presenta "bajo el lema de 'libertad y apertura', cuando en realidad solo quiere crear 'pequeños círculos'" en un intento de contener a China, según el Ministerio.

La estrategia estadounidense para el Indo-Pacífico no fue ayer el único motivo de ‘ira’ china. El público compromiso de Biden a defender militarmente Taiwán si China intenta tomar por la fuerza el control de la isla autónoma, advirtiendo a Pekín que deje de “coquetear con el peligro", tuvo inmediata y airada respuesta.

"Los últimos movimientos estadounidenses sobre Taiwán van en contra del principio de Una China e incrementan la tensión en el estrecho de Taiwán. Esto no es distinto a jugar con fuego y es algo muy peligroso", sostuvo el portavoz de la cancillería china, Zhu Fenglian.

Por ello -agrega- Pekín insta a Washington a "atenerse al principio de Una China y a las estipulaciones de los tres comunicados conjuntos chino-estadounidenses" para "evitar enviar señales equivocadas sobre la independencia de Taiwán a las fuerzas separatistas".

Además, emplazó a Estados Unidos a "cesar de inmediato en las injerencias en los asuntos internos chinos o de lo contrario podrían resultar dañadas las relaciones China-EEUU, así como la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán".

"China adoptará medidas firmes para salvaguardar su soberanía y sus intereses de seguridad", advirtió.

El presidente de Estados Unidos advirtió ayer que Washington respondería militarmente si China ataca Taiwán tras asegurar que Pekín "no tiene jurisdicción" para "tomar Taiwán por la fuerza".

Biden comparó esa potencial invasión a la isla con la ofensiva rusa contra Ucrania y alertó que "dislocaría toda la región". En este sentido, aseguró que Pekín "está ya flirteando con el peligro con sobrevuelos tan cercanos y todas las maniobras que está llevando a cabo".

El gobierno de Taiwán agradeció el "sólido apoyo" de Estados Unidos, al tiempo que dijo que resaltó que   sigue "comprometido con la firme defensa de su democracia, su libertad y su seguridad ante "las amenazas de China".

Asimismo, hizo hincapié en que el país seguirá reforzando sus capacidades a medida que "fortalece su cooperación con países de mentalidad similar, incluido Estados Unidos, para defender la seguridad en el estrecho de Taiwán y el Derecho Internacional.

Tras la guerra en la que el Partido Comunista Chino tomó el poder en 1949, el bando derrotado, el partido nacionalista Kuomintang, encabezado por Chiang Kai Shek, quedó aislado en la isla de Taiwán, por lo que Pekín considera que la isla le pertenece pese a que ésta ha declarado su independencia.

Los vínculos entre Taiwán y la China continental solo se restablecieron a nivel empresarial e informal a finales de la década de 1980.