Alcaldía le lanza salvavidas económico al SITP

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Luego de tres años de renegociación de términos, la inclusión de la Procuraduría General de la Nación y arduo debate en mesas de trabajo durante los últimos meses, por fin, se firmó un Otrosí pactado entre la Alcaldía Mayor de Bogotá, Transmilenio y los operadores del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).

En palabras del alcalde Enrique Peñalosa “estuvimos a punto de quedarnos sin transporte público en la ciudad. Hoy logramos que se desactive esa bomba atómica. En los próximos meses mejorará el servicio de la ciudad”.

Por su parte Marco Tulio Gutiérrez, a nombre de los operadores, dijo que “a medida que se recuperen financieramente los concesionarios se mejorara aún más el servicio”. A su turno gerente de Transmilenio, Consuelo Araújo, también celebró la firma insistiendo en que “se construyó confianza entre todos, fue colectiva, pronto vamos a ver los resultados para los usuarios”.

Para esta última las bases de este acuerdo son la implementación de un sistema que medirá la calidad del servicio prestado, la garantía de sostenibilidad del mismo gracias al cambio de tarifas a implementarse y la chatarrización de 2 mil buses viejos.

Asimismo el secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo, apuntó que “fueron tres años buscando la manera de renegociar estos contratos y se logró (…) vamos a recuperar una flota que está deteriorada, adquirir nuevos buses. Esto nos va a permitir tener mejores buses en temas ambientales”.

Lo pactado

El documento suscrito por las partes antes mencionadas estable una serie de condiciones que deben ser cumplidas en un período de tres y nueve meses.

Entre estos condicionantes está que la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de Transmilenio, debe retomar el control de los gastos de los operadores del SITP, teniendo facultades de auditor en pro de verificar los estados financieros de estas compañías para evitar al máximo las posibilidades de quiebre.

El Otrosí también establece que el Distrito tendrá que asegurar la sostenibilidad del Sistema Integrado de Transporte Público, misma decisión que ratifica el Confis aprobado hace un par de semanas (16 de mayo), en el que se lee que el cobro de estacionamiento en vía será regulado, el pago de libre circulación será voluntario y, entre otros, habrá incentivos por recoger a personas que quieran usar este medio de transporte.

La Veeduría Distrital toma la palabra

La Veeduría Distrital señaló, luego de la firma de este Otrosí, que deberá existir claridad absoluta sobre los posibles cambios de ruta del SITP, así como la creación de incentivos para la reposición de la actual flota de buses por unidades eléctricas y una importante socialización de los acuerdos a los que se llegaron, tanto con los ciudadanos como con los conductores asignados.

Para el veedor Jaime Torres Melo, que se haya firmado este pacto entre la Alcaldía, Transmilenio y el SITP es una “buena noticia” para Bogotá, ya que a su juicio este medio de transporte es el “eje central de movilidad de los ciudadanos”, y en los 10 años que lleva de servicio no había sido estructurado de manera adecuada, por lo que los problemas económicos de sus operadores eran inevitables.