¿Son factibles relaciones consulares con Maduro? | El Nuevo Siglo
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Viernes, 31 de Enero de 2020
Redacción Política

Aprovechando que la prófuga Aída Merlano fue capturada en Venezuela, Nicolás Maduro propuso al presidente Duque reactivar las relaciones entre los dos países a nivel consular para solucionar problemas que no son de carácter político, como este de la exparlamentaria que Colombia espera sea deportada. Ayer el Mandatario colombiano enfatizó que no hay las condiciones para dar este paso con una dictadura que además cobija a grupos terroristas.

Independientemente de este nuevo contrapunteo entre Duque y Maduro, ¿es posible para Colombia restablecer relaciones a nivel a consular con un gobierno al que observa como una dictadura y al que además no reconoce porque considera que el presidente legítimo es el asambleísta Juan Guaidó?

Sobre el particular EL NUEVO SIGLO hizo un sondeo con excancilleres, parlamentarios de la Comisión de Exteriores y expertos en el tema.

Maduro dijo el pasado miércoles que está “dispuesto a restablecer las relaciones a nivel consular con el Gobierno de Colombia para que tengamos relaciones consulares fluidas y todos estos temas se puedan llevar a través de los cónsules. Iván Duque, escúchame”.

El mismo jueves, Duque dijo que ya se comunicaron con el presidente Guaidó y con  Interpol para que se proceda con la captura de Merlano, condenada a 15 años de prisión por compra de votos, y respondió en cuanto al ofrecimiento de Maduro que “no pretenda la dictadura ocultarse en argumentos para tratar de sacarle provecho o chantajes diplomáticos a la situación”.

En tanto que ayer el presidente Duque apuntó que “hoy en día nosotros vemos que hay muy pocas garantías en Venezuela para la prestación de servicios consulares y otros servicios, sencilla y llanamente por la constante violencia que hay, por parte de la dictadura, frente a muchos países que han marcado una línea de rechazo hacia la dictadura”. Agregó que “fue el dictador el que nos expulsó y el que rompió las relaciones. Que ahora no venga a presentarse como una palomita. Él sabe perfectamente cómo ha procedido contra Colombia; él sabe que, además, ha auspiciado en su territorio a grupos terroristas colombianos que buscan hacerle daño a nuestro país”.

Opiniones encontradas

El senador del Centro Democrático, John Harold Suárez, vicepresidente de la Comisión Segunda, dijo que “es coherencia del Presidente, desde que era Senador, cuando fue candidato y hoy como Presidente, siempre ha denunciado los excesos, toda la vulneración de los derechos humanos por parte del régimen de Nicolás Maduro con el pueblo venezolano, y que hoy tiene a Colombia y muchos países de Latinoamérica con un problema muy grave gracias a ese desorden social que él provocó allá”.

Consideró que “el Presidente está siendo coherente y de ahí no se puede mover. Lo que está buscando Maduro es una manera de constreñir, de chantajear al Gobierno colombiano para que se reanuden las relaciones consulares. Me parece que el Presidente no debe caer en ese juego porque hoy es la señora Merlano, mañana va a ser otro delincuente”.

Por su parte el senador Antonio Sanguino, también de la Comisión Segunda de exteriores, dijo que “claro que lo puede hacer porque hay 44 países, entre ellos Alemania y Canadá, y en América Latina Chile  y Brasil, que tienen algún tipo de relación o de cooperación económica o relaciones consulares y diplomáticas con Venezuela, habiendo reconocido como presidente a Juan Guaidó”.

Agregó el Parlamentario de la Alianza Verde que “los que estamos quedando como unos torpes somos los colombianos, porque bien puede el señor Duque extender la alfombra roja todas las veces que quiera a Guaidó, pero eso no evita que pueda establecer relaciones consulares, entre otras cosas para resolver problemas de los flujos económicos y comerciales entre los dos países o para atender los problemas consulares de los colombianos que viven  en Venezuela, o tramitar una solicitud de extradición, en este caso la extradición de Aída Merlano, y para eso no necesita reconocer que el único presidente es Maduro”.

En tanto el excanciller Julio Londoño consideró que “no creo que necesariamente sea este el  momento para hacerlo ni que se deba responder al señor Maduro diciéndole que sí, que  vamos a establecer relaciones consulares, pero sí es indispensable mantener un contacto con el Gobierno de Venezuela, independientemente de que sea dictadura o no sea dictadura. Nosotros hemos tenido relaciones con dictaduras durante casi toda nuestra vida republicana”.

Añadió que la coyuntura actual de Merlano, de “ninguna manera tiene que ser esa la motivación para establecer o no establecer las relaciones consulares entre los dos países, pero sí es indispensable que Colombia y Venezuela mantengan unos contactos para manejar los problemas que se presentan entre los dos países, especialmente en lo que se refiere a migración, a delincuencia común en la frontera y una serie de problemas que tienen esa condición, problemas  más de carácter consular que de carácter político”.

En tanto que el excanciller Fernando Araújo consideró que “no es posible, creo que con el gobierno de Nicolás  Maduro no se puede hacer ningún tipo de relación consular ni diplomática. Nicolás Maduro lo que busca con eso es un reconocimiento del Gobierno colombiano para desconocer a Guaidó, y eso no es posible”.

Agregó que por casos como la captura de Aída Merlano “puede ser a través de Interpol que tiene oficinas en Bogotá y oficinas en Caracas, que puede actuar sin necesidad de que hay contacto entre los dos gobiernos”.

 

Una salida

El profesor de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, Andrés Molano consideró que “fue el gobierno de Maduro el que rompió relaciones diplomáticas y consulares con Colombia. Cuando se produce una ruptura de esa naturaleza el derecho internacional tiene prevista una alternativa que es la representación de intereses”.

Explicó que consiste en que Colombia le pide a otro Estado “que represente sus intereses ante Venezuela. Esa es una alternativa que no implica el restablecimiento de las relaciones diplomáticas ni consulares”. Indicó que este mecanismo está establecido en el artículo 45 de la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas.

Agregó Molano que lo segundo “es que no son lo mismo relaciones diplomáticas que relaciones consulares. Las primeras tienen un contenido político mucho más fuertes. Las relaciones consulares tienen que ver con el servicio exterior a connacionales y con la gestión más administrativa de una relación bilateral”.

Destacó que “restablecer relaciones consulares no obligaría al gobierno colombiano a dejar de reconocer a Guaidó”.