Piden proteger osos de anteojos en Segovia

Foto cortesía

Distintas medidas de educación ambiental y monitoreo se están implementando en el municipio de Segovia, Antioquia, después de que en días pasados la comunidad reportara el avistamiento de osos de anteojos, al parecer una hembra adulta con dos crías, en predios cercanos al casco urbano del municipio.

La atención a la solicitud está a cargo de profesionales del convenio entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Corantioquia y la Universidad CES para la protección de la fauna silvestre, quienes ubicaron cámaras trampa en espacios aledaños al lugar del avistamiento, tomaron testimonios y realizaron numerosas jornadas de sensibilización en torno a la importancia de este gran mamífero.

También se aclaró a la comunidad que los osos de anteojos son animales pacíficos y huidizos, que solo atacan cuando son acorralados o amenazados directamente, por lo que no representan peligro para el hombre. De hecho, aunque son omnívoros, se alimentan principalmente de plantas.

El oso de anteojos, única especie de oso en Suramérica, es natural de esta zona y tiene presencia en al menos 13 municipios de la jurisdicción de Corantioquia; sin embargo, al ser de naturaleza tímida y preferir los bosques bien conservados, su avistamiento en sitios intervenidos es poco común.

De acuerdo con las autoridades ambientales, durante las visitas técnicas realizadas, se pudo evidenciar que en la zona ocurren procesos de tala ilegal de bosque nativo, lo cual podrían estar impulsando al oso, y a otros animales como hurones, felinos y dantas, a salir a zonas expuestas y pobladas para buscar alimento.

Si bien esto es muestra de una importante diversidad, en sitios como estos los animales silvestres pueden ser vulnerables a la cacería, práctica que persiste en el territorio y amenaza a las poblaciones naturales de especies endémicas y en peligro de extinción.

Por ello, las entidades insistieron en la importancia de proteger a la especie e invitaron a las comunidades a continuar atentas a posibles avistamientos y reportarlos, así como a respetar la vida de estos animales, que son dispersores de semillas, participantes directos del ciclo del agua e indicadores de la buena salud de los ecosistemas.

En los próximos días, el convenio interinstitucional, en articulación con la Unidad Municipal de Gestión Ambiental (UGAM) de la Alcaldía de Segovia, continuará el trabajo con la comunidad del municipio con eventos masivos de educación ambiental, trabajo puerta a puerta y revisión de las cámaras instaladas para el monitoreo de los osos.

Igualmente, profesionales del área forestal de Corantioquia continuarán el seguimiento al proceso de deforestación ilegal que se está presentando en el municipio.

Sobre el oso de anteojos

También llamado oso andino, es un mamífero que puede alcanzar los 200 kg de peso, que, aunque es omnívoro, se alimenta principalmente de bromelias, orquídeas, palmas, frailejones, bambús y otras plantas, y ocasionalmente, de insectos, pequeños vertebrados y carroña. Tiene hábitos diurnos y nocturnos, habita bosques andinos y páramos y se puede encontrar entre los 250 y 4.750 msnm. Son animales huidizos: por lo general rehúyen el contacto con el ser humano y se muestran agresivos solo cuando se defienden de una amenaza. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el oso de anteojos se encuentra vulnerable a la extinción, debido a la pérdida de hábitat y la cacería.

Los osos de anteojos son especies relativamente pequeñas en comparación con otras especies de oso. Los machos adultos pueden variar en peso desde 220 a 440 libras, mientras que las hembras de 77 a 181 libras. Su longitud puede variar desde 120 a 200 cm. Los machos son un tercio más grandes que las hembras. Tienen las garras largas, diseñadas trepar en arboles altos.

Los osos de anteojos son la única especie que vive en América del Sur. Se han identificado alrededor de Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú.

Son capaces de desarrollarse con éxito variedad de condiciones que incluyen zonas forestales, matorrales desérticos y pastizales de montañas, sin embargo, buscan principalmente árboles, donde se construyen una plataforma para descansar y almacenar los alimentos.

Son osos muy tímidos, por lo que no es común la iteración con humanos. Sus hábitos son principalmente diurnos o mixtos, diurno y nocturno, de acuerdo con el lugar donde viven. Estos osos no hibernan, pues el alimento está disponible durante todo el año en su hábitat.

Ante un encuentro con un oso de anteojos:

No atacar, acorralar ni amenazar al animal: mantener siempre la calma.

No hacer sonidos fuertes.

Desplazarse con lentitud y apartarse, para que el animal continúe su camino.

Evitar el contacto visual directo.

Siempre reportar a las autoridades el avistamiento del animal.