Arremetida de rebeldes sirios a EU, quienes cortan carretera | El Nuevo Siglo
Viernes, 2 de Noviembre de 2012

La principal coalición de oposición siria en el exilio arremetió contra Estados Unidos al que acusa de tratar de remodelarla para que negocie con el régimen, en un momento en que los rebeldes cosechaban un nuevo éxito militar al cortar la carretera que va al norte del país.

 

A dos días del inicio de una reunión crucial de la oposición en Doha, en la que Estados Unidos tiene un papel importante, el Consejo Nacional Sirio (CNS) reaccionó virulentamente a las declaraciones de la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, que pidió al movimiento que se amplíe para "resistir" a los extremistas islámicos.

 

El CNS condenó, en un comunicado, los proyectos que pretenden "pasar por encima del Consejo o crear instancias para reemplazarlo", tildándolos de intento de "minar la revolución siria plantando las semillas de la división".

Para Georges Sabra, miembro del Consejo, "si la unión de la oposición tiene como objetivo negociar con Bashar al Asad, no se hará y el pueblo no lo aceptará".

Mohammed Sermini, de la oficina de prensa del CNS, ha denunciado la injerencia de Washington calificándola de "imperialismo".

"Por muy amistosa y solidaria que sea la fachada, no tiene derecho a intervenir en nuestros asuntos. Siria debe tomar sus propias decisiones".

Clinton dijo el miércoles que el CNS no puede seguir siendo "considerado como el dirigente visible de la oposición" y abogó por que se convierta en "una parte de una oposición ampliada" incluyendo a "gente del interior de Siria y a otros".

 

En respuesta, el CNS recordó que ha pasado de "280 a 420 miembros, de ellos 33% procedentes del movimiento (que anima desde el terreno) la revolución y el 15% mujeres", y subrayó que hay también una "fuerte representación de los miembros del interior de Siria".

En un intento de hacer nuevas concesiones y preocupado por la transparencia, por primera vez desde su creación en octubre de 2012, el CNS ha informado que ha recibido 31,1 millones de euros de ayudas internacionales, la mitad de Libia, y ha dado detalles sobre el uso de dichos fondos.

Clinton también habló de "informaciones preocupantes sobre extremistas" que tratan de dar un giro a la revuelta. El Frente al Nosra, un grupo islamista desconocido antes de la rebelión, reivindicó numerosos atentados y sus combatientes están presentes en numerosos frentes.

 

"Responsables del Ejército Sirio Libre (ESL, rebeldes) reconocen la calidad del armamento del Frente, el profesionalismo de sus mandos, el atractivo que genera entre los jóvenes reclutas", dice François Burgat, director del Instituto Francés de Oriente Próximo (IFP0) y especialista del islamismo.

Los rebeldes cortan el acceso al norte

En el terreno, los rebeldes, han tomado el control de la región de Saraqeb, cruce de caminos estratégico, que corta prácticamente el acceso de las tropas al norte donde luchan con los rebeldes desde hace tres meses para hacerse con el control de Alepo, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

"El ejército se retiró de su último bastión en la región de Saraqeb", dijo a la AFP Rami Abdel Rahman, director del OSDH, que recaba su información entre una extensa red de militantes y médicos.

 

El jueves, ataques rebeldes contra tres retenes en esta localidad le costaron la vida a 28 soldados, según el OSDH.

Algunos soldados fueron ejecutados a sangre fría por los rebeldes según vídeos que circulan por internet, lo que en opinión del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos constituye "un crimen de guerra".

Agencias y responsables de la ONU, al igual que las ONG internacionales, han denunciado en muchas ocasiones "crímenes de guerra y contra la humanidad" en el conflicto de Siria.

Abdel Rahman precisó que un perímetro de 25 kilómetros en torno a Saraqeb, en la provincia de Idleb (noroeste), escapa totalmente al control del régimen y del ejército.

 

Saraqeb está situada en la carretera internacional que une Damasco con Alepo, así como la que une esta última ciudad y Lataquia, en la costa. Los insurgentes tratan de controlar el conjunto de la autopista, ya que por ella tienen que pasar los refuerzos militares a Alepo.

En el país, once personas perdieron la vida en la violencia, según el OSDH, que eleva a más de 36.000 los muertos el balance desde el inicio de la rebelión en marzo de 2011 contra el régimen de Asad y que se ha militarizado ante la represión.

 

Como todos los viernes, los militantes contra el régimen convocaron manifestaciones, en esta ocasión para pedir a la "justicia internacional" para que intervenga en la suerte de Daraya, cerca de Damasco, donde se han perpetrado numerosas matanzas.