Tenemos una democracia bajo una constante amenaza: Carrillo | El Nuevo Siglo
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Miércoles, 28 de Octubre de 2020
Redacción Política

En el marco de los actos conmemorativos de la promulgación de la Constitución Política de 1991, el Procurador General de la Nación, Fernando Carrillo Flórez, salió en defensa del proceso que terminó en la expedición de una nueva carta Política.



“Hoy tenemos una democracia debilitada, inestable y en constante amenaza. Sin embargo es posible volver a construir consensos, tal como se dio en el año 1991, para encontrar caminos comunes que nos permitan enfrentar los desafíos del país”, dijo el jefe del Ministerio Público al intervenir en el foro ‘Retos y perspectivas para la catalización de cambios sociales luego de 30 años del proceso Constituyente’.

Carrillo aseguró que terminada la Constituyente con el espíritu que primó muchos creyeron que esas fuerzas de la democracia parecían imparables, “y pensar que 30 años después nos podamos hallar en escenarios parecidos a como fue el 1989 tan dramático y la década de los 80, es realmente impensable. Y lamentablemente hoy lo que se siente a nivel de la democracia, incluso con los efectos que ha tenido la pandemia y tanta concentración de poder en pocas manos como consecuencia de decisiones que se toman por la vía de los estados de excepción prácticamente a nivel global, es que hoy se siente una democracia mucho más débil, una democracia mucho más inestable y sobre todo una democracia bajo una constante amenaza”.

Agregó que “hoy vemos sociedades fracturadas, polarizadas y que han perdido la confianza en las instituciones y en el futuro. Estas situaciones son cada vez más críticas debido a la crisis sanitaria, económica, social y política que deja el paso del Covid 19”.

Manifestó también que “esto ha fomentado además una gran cantidad de sentimientos, de frustración, de impotencia, de pérdida de pertenencia, y generando una serie de vulnerabilidades que están basadas lamentablemente en la lógica del amigo, del enemigo, de nosotros contra ellos y de tantas divergencias”.

Pero resaltó el Procurador General que lo que hay que hacer con la Constitución del 91 es ratificar el compromiso de cumplirla y de defender los derechos de los colombianos allí consagrados, dejando de lado los gritos apocalípticos que quieren sepultarla por medio de referendos.

El Procurador hizo estos planteamientos ante varios exconstituyentes que como él participaron hace 29 años en la Asamblea Nacional que redactó la actual Carta Política, como Antonio Navarro, Humberto de la Calle, Hernando Yepes, Iván Marulanda, Aida Avella, Manuel José Cepeda, Gustavo Zafra, María Teresa Garcés, entre otros.

Lo que fue del 91 

Recordó Fernando Carrillo Flórez que en el año 1991 se generó el consenso político más grande que se ha logrado en la historia reciente de Colombia y esto es innovador por el origen del proceso, porque, por medio de una sumatoria de renuncias, se lograron convergencias en medio de la diferencia.



Indicó además que la innovación en la Constitución del 91 se evidenció en el proceso mismo de la Séptima Papeleta, un movimiento pacífico de los ciudadanos que llevó a una construcción colectiva, a partir de opiniones y posiciones disímiles, que finalmente marcaron un hito en la historia constitucional colombiana.

Añadió también que la Constitución de 1991 ha representado un proyecto de vida en común y de futuro para Colombia.

Resaltó que la Constitución del 91 se convirtió en un instrumento en la lucha contra la desigualdad y en el tratado de paz más duradero, reconociendo a los derechos como elementos fundamentales en el desarrollo.

En cuanto a innovación en la Constitución del 91 el Procurador General de la Nación dijo que “debemos resaltar lo que representa la dignidad humana en la carta de derechos, como referente ético de la historia del derecho público. También la construcción colectiva que alejó el proceso de caudillismos y presidencialismos”.

Acentuó que la Constitución del 1991 es muy joven para quienes quieren enviarla a ese cementerio de centenares de constituciones que llegaron allá por su falta de vocación de permanencia.

Destacó que esta Constitución es una de las más progresistas de América Latina, la cual el próximo año cumplirá sus primeras tres décadas de existencia.