"Que captura de Langlois no se vuelva secuestro" | El Nuevo Siglo
Miércoles, 23 de Mayo de 2012

El embajador de Francia en Colombia, Pierre-Jean Vandoorne, dijo que espera que las Farc no conviertan la captura del periodista francés Romeo Langlois el pasado 28 de abril en un "secuestro de verdad".

 

"Espero que lo que en su inicio tal vez no era un secuestro, no se transforme con el tiempo en un secuestro de verdad" lo que implicaría una "contradicción con el compromiso asumido por quienes tienen a Romeo en su poder", señaló el diplomático en declaraciones a la emisora Caracol Radio.

 

Vandoorne aludió al anuncio de las Farc en febrero de renunciar al secuestro de civiles con fines de extorsión.

Langlois, de 35 años, está en poder de las FARC desde que el pasado 28 de abril cuando se vio envuelto en una emboscada de la guerrilla contra una unidad del Ejército colombiano a la que acompañaba mientras realizaba un reportaje para la televisora France-24.

 

Inicialmente, las FARC declararon al periodista "prisionero de guerra" pero después anunciaron, en un comunicado difundido el 13 de mayo, su intención de entregarlo a una misión humanitaria formada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), el movimiento civil Colombianos y Colombianas por la Paz y un emisario del nuevo presidente francés, François Hollande.

 

Después de que todas las partes han expresado su disposición a colaborar, el embajador pidió premura y discreción para la liberación de su compatriota.

 

"¿Ahora qué esperan? Creo que hemos cumplido con el requisito", dijo Vandoorne, en referencia a la rápida designación de un delegado por parte del presidente Hollande. "Está listo. Hablo con él todos los días, está a la espera", afirmó.

"Sólo les queda a quienes tienen a Romeo en su poder decirnos cuándo y dónde (lo entregarán), preferiblemente sin tambores ni trompetas", señaló el diplomático, quien apuntó que la mejor vía es una entrega a la Cruz Roja, por su experiencia.

 

El CICR ha facilitado la liberación unilateral de más de 30 rehenes políticos o uniformados en manos de las FARC desde 2008.

 

El último operativo de este tipo, que tuvo la colaboración logística del gobierno de Brasil, fue el pasado 2 de abril, cuando la guerrilla le entregó a los últimos 10 policías y militares que decía tener en su poder por más de 12 años.