La de salud: reforma 'titánica' del gobierno | El Nuevo Siglo
SE PLANTEA un nuevo proyecto para mejorar el sistema. /Foto Gobernación Cundinamarca
Viernes, 15 de Marzo de 2024
Redacción Política

TRAS MÁS de un año de accidentado debate en el Congreso, el proyecto de reforma a la salud que presentó el Gobierno, cuestionado por múltiples sectores del país debido a su inconveniencia, prácticamente está hundido en su tercer debate en la Comisión Séptima del Senado. Esa termina siendo la gran noticia de esta semana, luego de que el pasado martes 8 senadores radicaron ponencia de archivo, quienes para tal efecto suman la mayoría en esta célula legislativa integrada por 14 miembros.

Esta ponencia mayoritaria que pide el archivo del proyecto fue suscrita por los senadores Nadia Blel Scaff y José Marín, del Partido Conservador; Honorio Henríquez y Alirio Barrera, del Centro Democrático; Miguel Pinto, del Partido Liberal; Lorena Ríos Cuéllar, de Colombia Justa Libres; Norma Hurtado, del Partido de La U; y Berenice Bedoya, del Partido ASI.

Posterior a conocerse esta ponencia de hundimiento de la reforma, la senadora Ana Agudelo García, de MIRA, hizo público que respaldará la ponencia de archivo.

“Yo no firmo porque yo no soy ponente del proyecto, no puedo firmar un texto que no he construido y que no conozco porque sería irresponsable”, indicó Agudelo.

Con Agudelo son nueve los senadores que apoyan la ponencia de archivo, lo cual suma los votos más que suficientes para hundir la reforma, pues se requieren ocho, que son la mayoría entre los 14 que conforman esta célula legislativa.

Lo que queda claro es que todos los partidos que piden hundir el proyecto coinciden en la necesidad de hacer una reforma a la salud concertada, no solo en el Congreso entre las fuerzas políticas, sino también con los actores del sistema, pero no la que propone el Gobierno al considerar que es inconveniente, que ataca de manera grave el actual sistema que ha pervivido con varios ajustes por más de tres décadas.

Tan es así, que los ocho senadores de la ponencia negativa explicaron en 6 puntos por qué es necesario que el proyecto del Gobierno no siga el trámite:

  1. Es regresivo en términos de derechos adquiridos. Coarta la libertad de elección, ya que los usuarios no podrán elegir el prestador de servicios de salud, no determina de manera clara y precisa la ruta de atención al paciente ni la entrega de medicamentos. No garantiza la continuidad de la atención para los pacientes de alto costo poniendo en riesgo la salud y la vida de millones de colombianos.
  2. Ausencia de aval fiscal e insostenibilidad financiera. La reforma a la salud no tiene concepto positivo del Ministerio de Hacienda para su implementación, contrariando la ley en tal sentido, adicionalmente no es clara la cuantificación de los costos de implementación, ni sus fuentes de financiación.
  3. Desconoce los logros del sistema de salud. Ocasionando incertidumbre respecto de la responsabilidad por la atención de los usuarios, caos en la remisión de pacientes, pago de incapacidades y licencias, además omite regular el procedimiento de medicina laboral. Hoy en día un colombiano tiene aseguramiento en salud desde antes de nacer, la reforma no lo reconoce y no lo plantea así.
  4. No resuelve los retos del sistema de salud actual. Si todo lo relacionado con la salud no está cubierto, el gasto de los hogares en salud aumenta, los colombianos tendrán que destinar más recursos para garantizar su salud y esto aumentará los índices de pobreza. No mejora las condiciones del talento humano en salud, no resuelve la eficiencia y celeridad requeridas ni elimina brechas de atención en zonas rurales y dispersas.
  5. No garantiza la transparencia en el manejo de los recursos. Centraliza el dinero de la salud en una sola entidad de carácter público, sin las auditorías que la dinámica del sector exige, proponen volver a un seguro social, a pesar de que los colombianos no quieren que los recursos sean administrados únicamente por el Estado.
  6. No representa un consenso nacional. Desconoce las preocupaciones de la sociedad civil, las peticiones de los pacientes y usuarios, no recoge las propuestas de los expertos y los distintos actores del sistema.

Finalmente señalan los 8 parlamentarios que “no acompañaremos una reforma que no reconoce los logros del sistema de salud, que es uno de los mejores de Latinoamérica, no acompañamos una reforma que no pone en primer lugar el bienestar de la población y sí pone en peligro la vida y salud de millones de colombianos”.

¿Qué dijeron los congresistas?

Varios de los parlamentarios que firmaron la ponencia de archivo coinciden en la necesidad de hacer ajustes en la salud, pero dejan en claro que hay construir sobre lo construido, es decir, conservando lo bueno que tiene el actual sistema y corrigiendo lo que no funcione.

La senadora Nadia Blel dijo que “concluimos que esta no es la reforma que en realidad garantice el derecho a la salud, un derecho real y efectivo para los colombianos”. Entre otras razones, explicó, “porque fragmenta los servicios. Esta reforma del Gobierno nacional crea nuevos actores. Lo que ocurre con esto es que nuestros usuarios, los pacientes, van a tener muchas dificultades para poder circular dentro del sistema de salud. Estamos hablando de que en la reforma del gobierno se plantean crear 8.300 nuevos actores. Quienes van a padecer esta fragmentación de los servicios son especialmente los usuarios”.

Blel anticipó que “desde el Partido Conservador vamos a empezar unos diálogos regionales para construir esa nueva reforma”.

En tanto que el senador José Marín argumentó que “en esta reforma desde su inicio nunca escucharon a los actores del sector de la salud, de manera que por eso no podemos apoyarla. Hoy el ministro de Hacienda no sabe cuánto va a costar esta reforma así que sería muy irresponsable votar el proyecto”.

Mientras que el senador Honorio Henríquez señaló que “votaremos en contra la reforma a la salud como lo hemos manifestado en innumerables ocasiones, así mismo acompañamos y apoyamos la ponencia negativa radicada por senadores de la Comisión Séptima de Senado. No apoyaremos una reforma inconveniente, innecesaria, que coarta derechos de los colombianos y destruye nuestro sistema de salud y años de avances”.

A su turno, el senador Alirio Barrera destacó que “radicamos ponencia negativa a la reforma de salud, una decisión responsable frente a la vida y la salud”.

Igualmente, el senador Miguel Pinto expresó que “consideramos que esta reforma, que cambia todo un modelo de salud en Colombia, no solo es innecesaria, sino que no se justifica para el nuevo sistema. No creemos que manejar la salud totalmente por parte del Estado sea bueno. Es retrocedernos 40 años”.

Agregó el Legislador liberal que “aquí no cabe modificar dos o tres artículos o adoptamos un sistema eminentemente estatal o mantenemos un sistema mixto en la prestación del servicio y nos centramos en hacer una reforma que lleve mejorar el actual sistema”.

En tanto que la senadora Lorena Ríos Cuéllar puso de relieve que “la salud de los colombianos siempre ha sido la prioridad en esta discusión. Radicamos ponencia de archivo a la reforma a la salud. Es altamente inconveniente y regresiva para el país, tenemos la certeza y evidencia de que los errores en su construcción afectarán la vida y la salud de los colombianos. No acompañamos un proyecto que pone millones de vidas en riesgo”.

Por su lado, la senadora Norma Hurtado señaló que “hoy considero que lo mejor es archivar esta reforma, ya que no garantiza el cambio necesario en el sistema de salud de nuestro país”.

Añadió, en alusión al presidente Petro, que “hay alguien que no quiere entender que este articulado no solamente genera esta división, sino preocupación, incertidumbre a los pacientes, a los usuarios, a la red pública, a la red privada que se siente amenazada y marchita”.

En tanto que la senadora Berenice Bedoya dijo que está segura que ninguno de los parlamentarios que firmaron la ponencia de archivo modificará su postura. “Estamos más firmes que nunca y eso es lo que hemos venido trabajando y hemos hablado con los compañeros que tenemos que ser coherentes tanto en la firma como en la asistencia para que esto se nos dé”, dijo.

Señaló también que “los senadores que votaremos el archivo de la reforma a la salud presentada por el Gobierno nacional sabemos de la necesidad de construir una propuesta integral que incluya todos los actores del sistema, que sea integral y capaz de garantizar la prestación de un derecho esencial y fundamental para el pueblo colombiano en todo el territorio”.

Asimismo, se pronunció la senadora Paola Agudelo, quien como se dijo no firmó la ponencia de archivo, pero votará para que sea aprobada. “Cuando se dé la votación, yo acompaño la ponencia de archivo porque la que viene de manera positiva no subsana lo que hay. Eso no subsana el sistema de salud. Debe continuar la discusión y debe haber una consciencia y un consenso de parte del gobierno, del sector y buscar una salida frente a la insuficiencia financiera que hay”, dijo.

Por otro lado, los ocho parlamentarios que acordaron hundir la reforma, pidieron esta semana a la mesa directiva de la Comisión Séptima de Senado que a la mayor brevedad posible agende la votación de las ponencias, la de archivo y la positiva.

Una solicitud, en el mismo sentido hicieron ocho exministros de salud y nueve exviceministros, pues argumentan que hay una creciente incertidumbre por el futuro del sistema.

Respaldo general

Múltiples voces de gremios, asociaciones y expertos del sector manifestaron su respaldo a la postura de la mayoría de los parlamentarios de la Comisión Séptima del Senado de que no siga la reforma de salud que presentó el Gobierno.

Ana María Vesga, directora ejecutiva de Acemi, uno de los gremios de las EPS, dijo que la ponencia de archivo “recoge muchas voces, incluida la de Acemi, que hemos expresado preocupación por un articulado que retrocede en los avances innegables de este Sistema de Salud en tres décadas”.

Indicó que “si el escenario es el hundimiento, tenemos la obligación, todos los actores, de promover una gran conversación nacional alrededor de las mejoras que requiere el Sistema”.

Mientras que Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, dijo que “la presentación de una ponencia negativa por parte de 8 senadores en la Comisión Séptima, es de gran importancia para todo el proceso democrático de Colombia. Hemos tenido un debate grande alrededor de la conveniencia de la reforma a la salud en el estado actual de cosas y tenemos inmensas preocupaciones que han sido transmitidas”.

Añadió que “es muy importante que los congresistas y senadores en este caso hayan tomado el tiempo para lograr identificar cuáles son los riesgos que tenemos en este momento. Y es muy importante que hayan puesto a los pacientes por encima de cualquier otra consideración para proponerle al país que efectivamente el sistema de salud colombiano pueda adelantar las mejoras que creemos deben suceder”.

El exministro de Salud, Fernando Ruiz, expresó que “eso es tener carácter y sentido de responsabilidad histórica con los colombianos. Bien haría el gobierno en aceptar y superar esta decisión del Congreso”.

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Mientras que el también exministro de Salud, Alejandro Gaviria, indicó que “gracias senadores por pensar en la salud de los colombianos”. Manifestó que “Colombia merece una buena reforma a la salud que le sirva a la gente. No simplemente una revancha ideológica que nunca pensó en los pacientes ni en construir un sistema viable”.

La propuesta conservadora

Al tiempo que el Partido Conservador manifestó su respaldo a la ponencia de archivo de la polémica reforma a la salud, anunció que en la próxima legislatura presentará un proyecto sobre el particular con el acompañamiento de los distintos actores del sector.

El proyecto parte de la base de mantener el actual sistema, eso sí, haciendo ajustes importantes para un funcionamiento más eficiente, así como mejorar sustancialmente el servicio a los ciudadanos en términos de acceso y oportunidad.

Uno de los aspectos principales es que se mantienen las EPS, aunque la colectividad coincide con el proyecto de la Casa de Nariño en que haya giro directo de la Adres a los prestadores de servicio. Además de que no exista integración vertical.

Igualmente, esta propuesta garantizaría la libre escogencia, pues el Partido Conservador ha insistido durante el trámite de la actual reforma que se debe mantener lo que hoy existe, que cada colombiano puede escoger donde debe estar su atención.

También la propuesta conservadora de reforma busca evitar que se estatice el sistema de salud, como sí lo hace el proyecto del Gobierno en algunos aspectos. En ese marco procurarían en su proyecto que se mantenga la participación pública y privada.

En el aseguramiento social en salud propondrían un sistema mixto. Igualmente, la colectividad buscaría establecer una Unidad de Pago por Capitación (UPC) suficiente y diferencial en cuanto a territorios y riesgo epidemiológico. Contempla un pago básico por cantidad de afiliados y un componente variable basado en satisfacción de los usuarios, resultados en salud y sostenibilidad financiera del sistema.

La colectividad anuncia que para construir este punto de su proyecto desarrollará mesas técnicas con los actores del sistema: el Ministerio de Salud, las EPS, asociaciones de pacientes, organizaciones médicas y científicas, para encontrar una fórmula que satisfaga los requerimientos financieros.

Las movidas del Gobierno

Tras ser radicada la ponencia de archivo de la reforma el presidente Petro citó en la Casa de Nariño una reunión de emergencia para intentar salvar el proyecto. La salida que ve más a la mano el Gobierno es respaldar una ponencia alternativa, que buscaría consensuar en la Comisión Séptima del Senado con las bancadas opositoras.

El ministro del Interior, Luis Velasco, reconoció que la reforma de salud que radicó el Gobierno está agonizando. “Es evidente que lo que se ha presentado −en algún momento pueden ser 9− no tiene ninguna o muy pocas posibilidades de salir, aunque en el Congreso cosas han pasado. Reconozcamos realidades y entendamos que necesitamos profundizar una concertación”.

Añadió el funcionario que “siempre se intentó consensuar, vamos a volver a barajar, a buscar el consenso. La reforma a la salud no está muerta, se debate, hay unas mesas técnicas y volveremos después de Semana Santa”.

Dijo el ministro del Interior que “es necesario hablar con los ocho firmantes del archivo, es necesario hablar con todos, pero primero sentémonos quienes de alguna manera hemos propuesto que se mantenga la reforma a la salud, dialoguemos y, posteriormente, conversaremos con todos”.

Sin embargo, el Partido Conservador y Liberal sin dilaciones hicieron público que no respaldarán una ponencia alternativa sino la de archivo.

En tanto que el senador Miguel Ángel Pinto dijo que “no hay ninguna posibilidad de que ninguno de los ocho senadores que radicamos la ponencia de archivo vayamos a apoyar una ponencia alternativa”.

También el partido de gobierno, el Pacto Histórico, se está moviendo, pues el viernes pasado el diputado del Valle Héctor Osorio Prada, quien hace parte de esta colectividad, recusó a los senadores Honorio Henríquez y Alirio Barrera, los dos del Centro Democrático, argumentando “violación del régimen de conflicto de interés para ser ponente e intervenir en la discusión y votación”.

Ahora le corresponde a la Comisión de Ética del Senado resolver si hay mérito para la recusación de los dos congresistas del Centro Democrático o la rechaza.

En cualquier caso, si es rechazada la recusación, lograría dilatar la votación de la ponencia de archivo de la reforma.

También se filtró que la Presidencia habría invitado este lunes a desayunar con el presidente Petro a los 14 senadores de la Comisión Séptima para hablar de la reforma.