El presidente mexicano, Felipe Calderón, urgió a la ONU a liderar una evaluación de los "límites" de la actual guerra antidrogas y buscar alternativas viables para enfrentar al narcotráfico, que mata a miles de personas al año en América Latina.
"Exijo a las Naciones Unidas que no solo participe, sino que encabece una discusión a la altura del siglo XXI, sin prejuicios, y nos lleve a todos a encontrar soluciones con enfoques nuevos y eficaces", dijo Calderón ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
En su último discurso antes de entregar el poder el 1 de diciembre, Calderón lamentó que no todos los países hayan asumido su responsabilidad ante el crimen organizado, "la mayor causa de crímenes violentos en el mundo", y que el "enfoque prohibicionista" produzca enormes sumas de dinero a los criminales.
La ONU "debe examinar con honestidad, con rigor académico y responsabilidad global, cuáles pueden ser esas altenativas, específicamente alternativas regulatorias y de mercado, que nos permitan saber si son realmente o no alternativas", dijo Calderón.
"Eso no implica que debamos bajar la guardia, nosotros no lo haremos", afirmó Calderón, que lideró una estrategia militar contra los cárteles de la droga, cuya violencia ha dejado más de 60.000 muertos durante su gobierno de seis años.