Comercio de Colombia es de los más cerrados del mundo: Córdoba

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El país ha mejorado en competitividad pero aún tiene grandes retos para mejorar, como el de la infraestructura, y la falta de reformas pensional y laboral

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Al dar a conocer esta semana el informe de competitividad del país, la presidenta del Consejo Privado de Competitividad (CPC) Rosario Córdoba señaló que “la competitividad es un asunto de largo plazo. Avanzar exige hacer reformas estructurales en beneficio del interés general. Reformas que en Colombia han sido aplazadas una y otra vez y que son necesarias para resolver problemas complejos que afectan la productividad, la inclusión y el desarrollo sostenible”.

La alta directiva del centro de pensamiento dijo que en el país hay que superar “los intolerables” para que pueda avanzar hacia un pleno desarrollo.

 

EL NUEVO SIGLO: ¿Cuál es su opinión del país a raíz del último informe de competitividad?

ROSARIO CÓRDOBA: El informe tiene dos particularidades. La primera es que en esta oportunidad hicimos un balance de todo lo que hemos dicho y cuáles son esas cosas que el Gobierno ha adoptado desde nuestras recomendaciones, adicionalmente el impacto de esas recomendaciones y los avances.

Pero en esta oportunidad también hicimos el ejercicio de mirar a fondo cuáles son esos problemas complejos que tiene el país que pese a que todo el mundo los ha diagnosticado no pasa absolutamente nada.

Estamos convencidos que independientemente sí hemos avanzado este año en todos los índices de competitividad, lo cierto es que los temas estructurales, si no se arreglan, va a llegar el momento donde incluso pone en peligro todos estos avances y podemos retroceder. Este es el foco de este año.

“Los intolerables”

ENS: Usted ha llamado algunos puntos que son “los intolerables”, ¿cuáles son?

RC: Nos metimos en este cuento de “los intolerables” porque haciendo una revisión del informe, leyendo cada uno de los capítulos hay algunas cosas que son intolerables que sigan sucediendo. Entonces dijimos vamos a escoger cuáles son esos intolerables que como país y sociedad no deberíamos seguir permitiendo y los vamos a recalcar.

Esos intolerables son puntos que año tras año hemos venido tratando pero que no hemos avanzado y no es culpa de un país o un Gobierno determinado, sino que como país no los enfrentamos.

ENS: Y… ¿Cuáles son?

RC: El primero tiene que ver con la calidad de las instituciones. En Colombia sabemos que la institucionalidad de la justicia no funciona como debería y las personas no tienen la confianza en la justicia. No obstante, pese a que eso es así, año tras año se viene diciendo que esto se requiere para tener una mayor confianza de los inversionistas, que haya un sistema de justicia que funcione. Es intolerable que no se haga esa reforma y que no haya otras reformas en términos de institucionalidad que mejoren la confianza de los ciudadanos. Porque usted sabe que los inversionistas llegan al país es porque hay confianza en el país y las instituciones son fundamentales para eso.

Otro punto intolerable es no apostarle a las nuevas generaciones y esto porque en Colombia la educación preescolar tiene una cobertura muy baja, solo del 57%. Mientras que en los otros países de la OCDE, de la que ya somos miembros, el 83% de esa población está cubierta, lo más grave es que acá, en cuanto a la calidad de servicio que se le presta a la población que está cubierta, no lleva  a que desarrollen las competencias cognitivas,  ni sociales ni emocionales que van a necesitar para la vida. Lo que sí es claro es que si uno desde que nace no tiene esas condiciones pues afecta a las generaciones futuras.

El otro punto es la deserción escolar, solamente 44 de cada 100 estudiantes que ingresaron a grado primero terminan en grado once. Hay cobertura en primaria y entran a estudiar pero van desertando a medida que pasan los años y al final no tienen las competencias para ingresar al mercado laboral formal.

ENS: ¿Considera que hay un problema político para poder avanzar en esos puntos?

RC: Es un problema político en unos casos pero en otros es de priorización. Es político en el sentido de que en Colombia necesitamos que la educación sea pertinente y de calidad. Si un estudiante que está en el colegio no ve la pertinencia de estudiar entonces se retira y prefiere salir a ganarse un sueldo así sea porque piensa que no le está sirviendo para nada y eso es pertinencia. En cuanto a calidad es que no está recibiendo lo que va a necesitar para estar en un mercado laboral formal.

Detrás de eso hay un problema, y es que en Colombia no se ha podido institucionalizar las evaluaciones a los maestros. En el mundo lo prioritario es estas nuevas generaciones y por eso es que los maestros están capacitándose permanentemente y se les evalúa para que mejoren pero aquí en Colombia no hemos logrado avanzar. Allí hay un tema político que no nos permite avanzar y ahí eso es un corto grande para el país el futuro.

 

La pobreza

ENS: Hay dos aspectos en el informe sobre la reducción de la pobreza y en la mejora del aumento de ingreso por habitante, ¿cómo aprecia esto?

RC: Lo que ha pasado y como pasa siempre en cualquier situación es que cuando uno tiene una población grande que está en la pobreza, como en Colombia hace algunos años que casi el 55% eran pobres, lo único que uno busca es que la gente salga de la pobreza y la forma es mejorando el ingreso per cápita.

En efecto, en Colombia y en países de América Latina en general sucedió que mejoró el ingreso per cápita y salió mucha gente de la pobreza y hoy son parte de la clase media. Pero una vez son parte de la clase media, el país tiene que atender las necesidades de esa nueva clase media que no son las mismas que cuando eran pobres. Esto tiene que ver con una mayor inclusión y mejor calidad de la educación que les permita seguir avanzando.

Por eso lo que decimos es que hemos avanzado y está bien pero si no avanzamos en otras cosas que son muy necesarias y que son estructurales no vamos a poder seguir adelante corremos el riesgo de echarnos para atrás con esa clase media.

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ENS: ¿Cuáles son los principales frenos que hay para poder implementar y desarrollar el país en todos estos problemas que tiene?

RC: Estoy convencida que el progreso no depende de un Gobierno, de un Congreso o empresarios. El progreso depende de una sociedad que entiende que necesita progresar y permite como sociedad que se hagan los cambios y se tomen las decisiones necesarias para que eso pase. Hay que coger punto por punto y ver dónde es que está esa falla y ver a quiénes no les interesa que esas cosas cambien, En el país necesitamos más debates alrededor de eso. Sabemos que necesitamos una reforma pensional a gritos porque solamente uno de cada 4 personas en edad pensional se pensiona. Pero cada vez que se propone esta reforma salen unos interesados a poner una serie de problemas que hacen que nunca se haga la reforma. Aquí pasa lo siguiente, cuando se hace la propuesta de una reforma quienes salen a protestar son esas personas que nunca van a poder pensionarse porque el sistema es absurdo. Salen a las calles unas personas que son utilizadas para que quienes están detrás de que no pase nada, no dan la cara y quede como que es la gente la que está en contra de la forma.

 

Protección

ENS: Hay un punto sobre movilizar a la política pública de la protección de la libre competencia, ¿cómo se puede avanzar en eso?

RC: Colombia avanzó en el puntaje de competitividad. Lo que uno ve es que en el ambiente macroeconómico estamos bien. En este año mejoramos en puntaje en 10 pilares y caímos en el de instituciones y en el de mercado de producto, aquí es donde se ven los problemas de competencia. En Colombia hay muchas distorsiones en el mercado de producto por el tema de subsidios y de impuestos, esto es que no operan libremente porque hay regulaciones y precios regulados que no son necesarios.

Adicionalmente Colombia es un país que es muy protegido, su comercio como porcentaje del PIB es muy bajo, es uno de los más cerrados del mundo y pese a esto tenemos el 80% de nuestros productos tienen barreras no arancelarias. Pese a que uno diga que el arancel es de 5% hay alguna cosa que hace que el arancel no sea de 5% sino de 20% o de 30%. Eso hace que en el mercado interno tampoco haya competencia y para que un país sea competitivo tiene que haber competencia, necesita tener el estímulo a competir porque si nos llegan productos de afuera y no somos competitivos nos llegan más baratos y de mejor calidad nadie los va a comprar. En la medida que sigamos protegiendo y teniendo todas estas trabas eso inhibe la competencia y afecta la productividad del país.

ENS: ¿Eso es precisamente lo que está frenando la inversión?

RC: Eso es lo que nosotros llamamos las distorsiones, y las distorsiones en el mercado sí afectan la competencia. De todos modos el país, resolviendo parte de esos intolerables que usted menciona, sí puede avanzar más rápido en su desarrollo.

Le pongo el ejemplo de las distorsiones en el mercado laboral. Si no hubiera tantas trabas en el mercado laboral, la gente contrataría más personas de forma formal. El empleo formal está mejor remunerado, de mejor calidad y tiene cobertura de protección social. Eso hace que mejore la calidad de vida de las personas. A través de medidas como eliminar distorsiones uno si mejora la competitividad porque hay un estímulo a que haya empleo formal y eso mejoría la calidad y lleva a que haya una mejor educación y formación.

 

Lo rural

ENS: ¿Cómo está el desarrollo rural dentro de esos intolerables?

RC: Nosotros en los intolerables tenemos uno que es el de brechas millonarias de la magnitud que tenemos en Colombia. Cuando nosotros empezamos a trabajar en competitividad y pese a este resultado del foro económico mundial, lo que uno sí ve es que es el promedio nacional pero no refleja la realidad del país en  el sentido de que las brechas entre la ciudad y departamento más competitivo en Colombia son enormes. Por eso concluimos lo que son el índice departamental de competitividad y el índice de competitividad de ciudad para entender dónde están esas brechas y para que las autoridades locales tengan la herramienta para saber por dónde avanzar para mejorar su competitividad. Y esa sería la forma de empezar a reducir esa brecha, bajando a los territorios y entender cada una de las complejidades de las personas.

ENS: Una de las partes que está afectando el desarrollo es el alto desempleo, sobre todo en la parte rural, ¿qué se debería hacer para reducir esta parte del desempleo?

RC: Pensamos que si uno logra flexibilizar el mercado laboral sería muy bueno. Pero eso sería para la productividad. Por ejemplo yo necesito que una persona me haga un trabajo y  yo le digo que se puede hacer en cuatro horas, yo le pago bien por esas cuatro horas y a mí me permite que yo pueda coger la contribución a la seguridad social por esas cuatro horas. Esa persona sabe que en cuatro horas tiene que cumplir ese trabajo y adicionalmente va a tener la cobertura de seguridad social. Si seguimos con el esquema actual en el que yo sepa que el trabajo se puede hacer en cuatro horas pero me toca cotizar todo un mes y ahí la persona decide no contratar la persona o hacerlo de manera informal. Eso afecta la generación de empleo formal porque uno tiene que estimular a que se contraten las personas de manera formal. Eso hace que mejore la calidad de empleo y mejora la competitividad

ENS: Entonces, ¿vamos bien o vamos regular?

RC: Estamos viendo avances en este año, lo que vimos que mejoramos la calificación en 10 de los pilares en competitividad es una buena señal porque este índice tiene parte de datos de percepción y Colombia en esta materia avanzó. Lo que está haciendo el Gobierno se percibe como lo correcto y los empresarios que contestan la encuesta lo califican bien, es un indiciador de corto plazo. Lo que uno aspira es a no perder ese impulso y seguir trabajando y no evitar lo inevitable porque lo que vemos en el resto de países de América Latina es que llega un momento en que uno tiene que tomar las decisiones o las empiezan a tomar por uno.