¿Por que vacancia en Ministerio de Justicia completará un mes?

Foto Presidencia de la República

A menos que la designación se dé entre este miércoles y jueves, el próximo viernes se cumplirá un mes de vacancia en el Ministerio de Justicia. Desde el mismo momento en que Margarita Cabello presentó su renuncia, el 18 de agosto, para concentrarse en su candidatura a la Procuraduría General de la Nación, cargo para el que fue postulada por el presidente Iván Duque y electa días después por las mayorías del Senado, empezaron a circular en los corrillos políticos una amplia baraja de nombres de posibles sucesores.

Sin embargo han pasado casi cuatro semanas y todavía el jefe de Estado no ha concretado el respectivo nombramiento. Se configura así esta vacancia como la segunda más larga de lo que va corrido del gobierno Duque, toda vez que hasta el momento el tiempo más prolongado que ha permanecido un cupo en el gabinete se dio en el Ministerio de Salud, de donde salió el 26 de diciembre pasado Juan Pablo Uribe y solo fue reemplazado en propiedad por Fernando Ruíz el 7 de febrero.

¿Por qué se ha demorado tanto el reemplazo de la exministra, expresidenta de la Corte Suprema y Procuradora electa? Son varias las razones básicas que, según fuentes cercanas a la Casa de Nariño, explicarían la larga vacancia en una cartera tan importante, y más aún en medio de una coyuntura política y jurídica tan complicada como la de las últimas semanas.

Son varias las razones básicas que, según fuentes cercanas a la Casa de Nariño, explicarían la larga vacancia en una cartera tan importante

No hay que olvidar que la renuncia de Cabello se dio en medio del debate nacional en torno a la detención domiciliaria que la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia dictó contra el expresidente y entonces senador Álvaro Uribe Vélez. Como se recuerda, el presidente Duque, aunque dijo respetar la autonomía judicial, se mostró en contra de la privación de libertad del exmandatario, que es su páter político y el jefe natural del Centro Democrático, partido del hoy Jefe de Estado.

También es claro que distintos sectores del país estaban esperando una designación más rápida en el Ministerio de Justicia debido a que se requería con urgencia que el nuevo titular se pusiera al frente del debate sobre la reforma a la justicia. Esta, como se sabe, no solo se puso sobre la mesa debido a los proyectos que sobre la materia ya radicaron en Congreso el Consejo Superior de la Judicatura y la Procuraduría, sino porque cuando Cabello dio un paso al costado estaba listo un proyecto de borrador de reforma que se venía trabajando desde hace varios meses.

Pero a la urgencia de que el nuevo ministro/a se pusiera al frente de estos proyectos en el Parlamento se le sumó el hecho de que ante la captura de Uribe el Centro Democrático y otros sectores empezaron a exigir que se adelantara un ajuste a esta rama del poder público. Inicialmente insistieron en la fórmula de una constituyente pero, luego, por iniciativa del propio expresidente, plantearon un referendo.

La propuesta más complicada de esta última figura es la que se refiere a la posibilidad de volver al sistema de una sola Alta Corte, al estilo de lo que existía antes de la Carta del 91. Como es apenas obvio este planteamiento uribista genera un intenso debate entre quienes lo apoyan y aquellos que temen un presunto animo vengativo del Centro Democrático contra la Corte Suprema, no solo por la orden de captura del expresidente sino por polémicas de vieja data como las de la parapolítica, las ‘chuzadas’ y el proceso al exministro Andrés Felipe Arias.

Es obvio que en el Centro Democrático están esperando quién será el nuevo ministro o ministra para establecer si el Gobierno apoyará o no su polémica propuesta de referendo. Aunque una senadora uribista dijo que el presidente respaldaba esta figura, en la Casa de Nariño no se negó ni confirmó tal afirmación. Aun así resulta claro que la prioridad en estos momentos del jefe de Estado no es otra que se

guir atendiendo la pandemia y arrancar el plan de reactivación socio-económica, antes que meterse en un proceso político tan desgastante y polarizante como un referendo.

¿Entonces?

En altas fuentes políticas se especula que la demora presidencial en la asignación del titular de justicia no se obedece a ningún tema de milimetría partidista en el gabinete. No hay ningún partido de los de la coalición oficialista que esté pidiendo que se le deje este cargo. También es claro que las dos juristas que lo ocuparon en los primeros dos años de mandato, Gloria María Borrero y Margarita Cabello, fueron escogidas directamente por el criterio de Duque y así ocurrirá con el nuevo o nueva titular.

En algunas toldas partidistas se alcanzó a rumorar hace dos semanas que se preparaba un remezón ministerial y que sería dentro de este que se acabaría la vacancia en la cartera judicial. Sin embargo, como lo publicó EL NUEVO SIGLO, altas fuentes gubernamentales desmintieron esta versión, señalando que Duque no piensa aplicar cambios en estos meses.

Es más, días atrás trascendió que Alicia Arango pensaba renunciar a la cartera del Interior, pero el jefe de Estado logró convencerla de quedarse y que siguiera al frente de la agenda prioritaria legislativa, más ahora que la coalición parlamentaria oficialista tiene mayorías suficientes en el Senado y la Cámara por cuenta del apoyo de Cambio Radical, que ya tiene dos cuotas directas en el gabinete.

Visto todo lo anterior, continúa siendo una incógnita por qué no se ha producido una designación en la cartera de Justicia. Es más, este Ministerio tiene en curso importantes proyectos en el Congreso, como el que reforma los consultorios jurídicos (que ya está muy avanzado) o el recién radicado sobre la nueva reglamentación de las comisarías de familia. De igual manera, hay un análisis muy importante abierto en muchos sectores frente a lo que puede ser la reforma al Código Civil.

continúa siendo una incógnita por qué no se ha producido una designación en la cartera de Justicia.

Pero si de más urgencia se trata, es evidente que sigue pendiente lo relativo al proceso de autorización para volver a utilizar el glifosato en las fumigaciones aéreas a los cultivos ilícitos. Desde el año pasado está trabado todo este trámite sin que el Consejo Nacional de Estupefacientes dé su aval definitivo, acorde con los lineamientos de prevención de daños ambientales y a terceros definidos por la Corte Constitucional.

Incluso varios congresistas han señalado la necesidad de acabar con la vacancia en el Ministerio en momentos en que el Gobierno urge una voz experimentada que siente criterios oficiales de peso frente a los múltiples sectores que están urgiendo una reforma a la Policía tras los graves disturbios que se presentaron la semana pasada en Bogotá y otras ciudades.

Mismo sonajero

EL NUEVO SIGLO volvió a indagar este martes en altas fuentes políticas respecto a si se han sumado nuevos nombres al sonajero que ha venido sonando para ocupar esta cartera. Se conoció, por ejemplo, que en algunos corrillos político se habla de un perfil jurídico muy cercano a la universidad Sergio Arboleda. También se dice que el jefe de Estado ya le ofreció el cargo a un experimentado y reconocido jurista, pero que este no se ha decidido.

En las toldas parlamentarias, se afirma que, en realidad, la Casa de Nariño está esperando a que se resuelva la petición de libertad del expresidente Álvaro Uribe

En las toldas parlamentarias, se afirma que, en realidad, la Casa de Nariño está esperando a que se resuelva la petición de libertad del expresidente Álvaro Uribe que, precisamente, podría concretarse este miércoles, ya que la audiencia ante el Juez de Control de Garantías que debe tomar la decisión comienza a partir de las nueve de la mañana.

Así las cosas los nombres conocidos del sonajero continúan siendo los mismos: Clara María González, Secretaria Jurídica de Palacio; Miguel Ceballos, Alto Comisionado de Paz; y Wilson Ruíz, exmagistrado.

Lo cierto es que, por lo menos hasta anoche, al cierre de esta edición, no había humo blanco en la Casa de Nariño respecto a este cargo vacante, como tampoco se sabe si la cartera durara vacía más de lo que estuvo la de Salud al comienzo de este año.