PERFIL
¿Quién es Diego Cocca, el nuevo técnico de Millos?

Foto Agence France Press

Seguidor de César Menotti y Ángel Cappa, el nuevo técnico de Millonarios es un romántico del fútbol. Se define como un “guardiolista” apasionado, que hasta “se le caía la baba cuando veía al Barcelona”, como le dijo a Marcelo Palacio en entrevista en TyC Sports.

No le gusta que sus jugadores rechacen el balón sin necesidad. Busca que jueguen por el piso, masajeen el balón y lo traten con calidad y finura, como el Huracán Menotti (1974) o el otro Huracán de Cappa (2008), pese a que a él no le fue bien cuando dirigió “el Globo”, una paradoja de su vida.

Es amigo de la disciplina. Como dijo su representante en el Alargue de Caracol “conoce todos los detalles de sus jugadores”. A lo “Loco” Bielsa, es detallista; quizá no tanto, pero sí lo suficiente para saber a qué horas llegan y a qué horas se van del entrenamiento.

Más que resultados, Cocca dice que se esmera por lograr una identidad. Algo que pocos consiguen en sus equipos, por los afanes del fútbol moderno. En sus primeras experiencias calcó una idea de juego. Así se vio en Godoy Cruz y Defensa Justicia, con el que ascendió a primera, en el que primó el balón por el piso, más que el aventurero pelotazo al 9 de área.

“Mi forma de pensar es darle una identidad al equipo”, le dijo a Palacio. “Soy un convencido que si no jugás, no ganás”, concluyó, demostrando su afinidad por el buen juego. Con “Jugás” el nuevo técnico de Millonarios no se refiere a salir a la cancha y jugar un partido. No. Con “jugás” muestra su interés por plasmar una idea en el campo que trascienda el sentido de ganar, empatar o perder.

Pero el romanticismo que acompaña su idea de juego parece imposible de materializarse en un Millonarios que pasa por un momento sombrío. Cocca lo sabe. Su representante dijo que antes de aceptar la oferta del club,  miró, estudió y analizó con qué jugadores contaba y qué podía hacer con ellos.

Quizá para los hinchas de Millonarios puede ser un consuelo saber que esa misma situación la vivió con Racing. Cuando llegó en 2014 el equipo no alzaba una copa desde hace 14 años y sus hinchas estaban impacientes ante la espuria ilusión que Zubeldía y Russo, los técnicos que lo precedieron, habían creado en Avellaneda.   

Así que se acomodó. No sólo a la impaciencia y la angustia de la hinchada, sino a los jugadores. De romántico, de “ti ti taca”, de “guardiolista”, poco tuvo el Racing que sacó campeón en el apertura 2014. Era, por el contrario, un equipo pragmático, con un guía espiritual y en la cancha, Diego Milito, y dos o tres estrellas: Gustavo Bou, Ezequiel Videla y Bryan Fernández. No tenía más.

Recuperar la confianza

Aunque Millonarios no podrá contar con la presencia de su público para las próximas cinco fechas, a raíz de una sanción impuesta por la Dimayor y la Administración Distrital, el reto principal de Diego Cocca será recuperar la confianza entre la hinchada. Por difícil que parezca, el entrenador argentino ya ha experimentado ambientes similares y ha salido, pese a su juventud, adelante.

Para ganarse el voto de confianza de la afición, Diego Cocca deberá recomponer lo hecho por Rubén Israel que, aunque terminó de la peor manera, dejó unas cifras que vale la pena tener en cuenta.

El Millonarios de Israel cerró su ciclo con un promedio de 0.98 goles en contra por partido, y un rendimiento del 54 por ciento; los mejores índices del conjunto albiazul en la última década. No obstante, el bloque defensivo de Rubén Israel terminó en declive y encadenó una serie de derrotas que terminaron por precipitar su salida.

Por esta razón, la contratación de Diego Cocca debe entenderse como un cambio de discurso en Millonarios. Cocca se formó como entrenador a base de la filosofía de César Luis Menotti y Ángel Cappa, dos referentes de la corriente ofensiva en Argentina. El técnico argentino ha mostrado una preferencia especial por esquemas con tres volantes ofensivos o tres delanteros.

De entrada se espera que la llegada de Diego Cocca a Millonarios tenga un efecto estilístico inmediato. Su modelo de juego seguramente será totalmente distinto al de Israel. El salto va a ser tan drástico como el que dio el técnico uruguayo al reemplazar a Juan Manuel Lillo, cuando impuso un sólido modelo defensivo que no iba tanto al ataque; o que se le olvidó el ataque. 

Y es que Millonarios cuenta con un plantel afín a la idea futbolística de su nuevo técnico: Rafael Carrascal, Yulián Mejía y Jonathan Estrada son jugadores de notable vocación ofensiva y seguramente encuentren mayor comodidad en esquemas de ataque como el de Cocca.

Además, el cambio de estilo que significa la llegada del entrenador argentino puede potenciar jugadores de calidad que fueron relegados a un segundo plano durante la dirección técnica de Rubén Israel.

Por lo pronto, la llegada del técnico argentino se da en un momento sombrío para Millonarios. Los conflictos al interior del club trascienden lo futbolístico y muestran malos manejos por parte de la junta directiva. Diego Cocca, el elegido para apagar incendios, le apuesta a que Millonarios siga siendo noticia; esta vez por el buen juego