Off the record

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JEP y coletazo electoral

En el Centro Democrático hay distintas lecturas a lo que está pasando con la polémica alrededor de si el presidente Duque debe o no objetar una parte de la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP). Para algunos parlamentarios si bien no hay división alguna en torno a que toda la normatividad de justicia transicional derivada del acuerdo de paz firmado entre el gobierno Santos y las Farc genera impunidad y va en detrimento de las víctimas, hay que tener mucho cuidado para que la oposición y todos los rivales políticos del uribismo no vuelvan a utilizar como ‘caballito de batalla’ electoral la bandera de que ellos defienden la paz y el Centro Democrático quiere la guerra. “…Hay un claro oportunismo en la izquierda y otros partidos, incluso de la coalición, que quieren reducir el debate sobre la JEP, no a los argumentos sólidos contra esa jurisdicción, sino al falso maniqueísmo electoral de pacifistas y guerreristas”, le dijo a un periodista de EL NUEVO SIGLO un congresista uribista.

 

Otra lectura

 

La diferencia de criterios entre el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, y el procurador Fernando Carrillo en torno a si el Jefe de Estado debe o no objetar la Ley Estatutaria de la JEP fue ‘leída’ ayer por varios senadores y representantes a la Cámara no solo como una contraposición jurídica normal de posturas entre dos jefes de entes de control, sino que hubo varios parlamentarios que vieron en la misma un primer cruce de argumentos entre dos perfiles a los que muchos ven como posibles candidatos o precandidatos presidenciales para los comicios de 2020. Es claro que para el Fiscal ni el Procurador existe ese telón de fondo electoral en sus pronunciamientos alrededor de la JEP, pero no por ello en los corrillos políticos se dejan de hacer esas interpretaciones.

 

Mal año

 

La posibilidad que el Eln y otros grupos armados ilegales como las disidencias de las Farc o bandas criminales como el “Clan del Golfo” estén detrás de un presunto “plan pistola” contra la Policía, tenía en alerta ayer al Gobierno y la cúpula de la Fuerza Pública. La alarma fue mayor porque esta semana en dos ataques sicariales, en un puente fronterizo en Arauca y en un restaurante de El Tambo (Nariño), fueron asesinados cuatro uniformados. Lamentablemente este ha sido uno de los peores arranques para la Policía en los últimos años, incluso de la época más dura del conflicto con las Farc. Lo anterior porque a los uniformados asesinados en actos del servicio y ataques sicariales, se suman los 22 cadetes que murieron tras el atentado terrorista perpetrado hace un mes en las instalaciones de la Escuela de Cadetes, en Bogotá. El saldo mortal en menos de dos meses ya supera los 40 policías asesinados.

 

Pesimismo petrolero

 

No hay mucho optimismo entre los dirigentes de gremios económicos en torno a lo que será el precio del petróleo este año. Si bien el valor del barril empezó a recuperarse en las últimas dos semanas, después de que la OPEP recortara su producción, no se ven otros elementos de mercado que lleven a que la cotización del crudo pueda dispararse en los próximos meses. Incluso un reconocido empresario del sector de los hidrocarburos le dijo a un periodista de EL NUEVO SIGLO que si la crisis política en Venezuela desembocara en un “corralito” a sus exportaciones a Estados Unidos y otros países occidentales, el mercado no se impactaría porque el peso de Caracas en el oferta transable diaria de crudo a nivel mundial es cada día menor.