En Bogotá-Región se han sembrado 423 mil árboles nativos

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Los árboles definidos en perennes o caducifolios son el soporte de la vida en la Tierra. Su conservación y ampliación es de suma importancia para el progreso de la humanidad, puesto que de ellos depende el hombre para respirar aire limpio, reducir las emisiones de carbono con su captura, reservorios de fuentes de agua fundamentales para la vida, entre muchos otros beneficios como prevenir la desertificación del suelo, evitar deslizamientos, derrumbes e inundaciones, conseguir recursos renovables como madera, medicinas, fibras, materiales de construcción, y ser proveedores de alimento con sus frutos, hojas, cortezas y raíces, y proteger y promover el desarrollo de la biodiversidad.

De acuerdo con Ferney Rojas, coordinador de la Línea de Restauración ecológica y Conservación de ecosistemas de la Corporación Ambiental Empresarial, CAEM, filial de la Cámara de Comercio de Bogotá, “en las últimas décadas y, gracias a la tecnología y la ciencia, la comunidad internacional, ha entendido cada vez más la importancia que tienen los bosques como capturadores o sumideros de poco más del 40% del dióxido de carbono generado por las actividades del hombre y como el hogar del 80% de la biodiversidad mundial de plantas y animales, siendo, según el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, América Latina y el Caribe la región que alberga cerca del 60% de la biodiversidad global”.

Para el experto, la protección de esta riqueza ambiental se viene materializando, aunque a ritmos diferentes comparados con los altos índices de deforestación, a través de múltiples estrategias promovidas por los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado de América Latina y el Caribe, que le han permitido avanzar significativamente a la región en 13 de las 20 metas u objetivos  AICHI, la cuales forman parte del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011- 2020 que derivó de la Convención de Diversidad Biológica, CBD, celebrada en el 2010 y firmada por 196 países del mundo, entre ellos Colombia.

Asimismo, según Rojas, en Colombia se ha avanzado en el desarrollo de una variedad de respuestas medio ambientales para promover el respeto y cuidado de los bosques a través del ecoturismo sostenible y de contemplación, de la silvicultura urbana, de la restauración ecológica de zonas degradadas y de la conservación de ecosistemas para responder a las metas AICHI que deben cumplirse para este año.

Una de estas estrategias tangibles para la región central de la cordillera oriental de los Andes en Colombia ha sido el programa Hojas Verdes, a través del cual, el sector empresarial, la ciudadanía, y algunas entidades estatales, desde hace 34 años, han trabajado de la mano de la CAEM, para mejorar las condiciones ambientales del país con la siembra de árboles nativos para proteger el bosque Andino.

A la fecha, cerca de 263 compañías; entidades como la Alcaldía de Bogotá y la de Soacha, el Grupo Energía Bogotá y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, entre otros; y 295.630 personas y ecoturistas; han permitido la siembra y mantenimiento de 423.190 árboles en Bogotá – Región, los cuales en conjunto equivalen al 35 % de los árboles que existen en las zonas arboladas de uso público en la capital del país.

Adicionalmente, como consecuencia del trabajo intersectorial, se han recuperado más de 20 corredores biológicos para Bogotá, restaurado 375 hectáreas de bosque Andino; conservado 6.240 hectáreas para la protección de 166 microcuencas hídricas; y capturado aproximadamente 57.959 toneladas de CO2 eq/año, que representan las emisiones de 11.409 automóviles que generan 5.08 ton de CO2 eq/año.

“El programa Hojas Verdes ha sido el resultado del trabajo continuo de cientos de actores que han buscado constantemente la sostenibilidad ambiental de Colombia. Su éxito se debe al compromiso de autoridades ambientales, el sector privado y la sociedad civil por mejorar y fortalecer las condiciones ecosistémicas de este país que ocupa el segundo puesto con mayor biodiversidad del mundo, pero que se encuentra entre los diez más vulnerables al cambio climático. Hoy, Hojas Verdes, es un programa robusto en la restauración y conservación de zonas degradadas, gracias a que hace más de tres décadas previmos la importancia que significa para el desarrollo del hombre la protección del medio ambiente”.