Confianza de consumidores cayó 14,4%, su peor nivel en 12 meses

Foto archivo AFP

La confianza de los consumidores llegó a su peor nivel en 12 meses al caer 14,4% en noviembre, debido principalmente a la incertidumbre sobre las marchas, paros y lo que sucederá con la reforma tributaria que se aprobó en diciembre pasado.

Señala un informe del Bancolombia que “tal como era esperado, el índice de expectativas fue el que más cayó. En medio de un contexto de descontento social y trámite de reforma tributaria, la confianza del consumidor se sumió en su peor balance en lo corrido de 2019 durante noviembre. El indicador presentó un retroceso mensual de 4,6%. El resultado se acercó a nuestra expectativa (- 15,7%), mientras la dinámica fue la esperada”.

Señala el reporte que el rubro de expectativas fue el más golpeado por el descontento social, las movilizaciones en las principales ciudades del país y la nueva reforma al estatuto tributario, después de que en octubre la corte fallara en contra de la ley de financiamiento de 2018. Las expectativas cedieron 6,6% a lo largo del undécimo mes del año pasado.

Señala el estudio que el punto en donde hubo un deterioro más significativo fue el de la previsión con respecto al comportamiento de la economía durante los 12 meses (-9,3%) que afectó muy de cerca a la percepción sobre cómo estará el hogar a final de ese periodo (-8,2%).

Señales

Esta es una señal importante sobre cómo el entorno que vive el país podría afectar la toma de decisiones de consumo e inversión entre los hogares, tal que implica un riesgo bajista sobre los rubros que vienen soportando el crecimiento general de la economía.

Sin embargo, la percepción del momento actual de la economía mantuvo una estabilidad relativa. “Este rubro solo se contrajo 1,6 puntos, lo que consideramos una variación mensual no significativa, como resultado del contrapeso de una mejor visión de los hogares sobre su situación vigente frente a una menor intención de compra de bienes durables”, sostienen los expertos.

Sostienen los analistas que “creemos que este resultado y el entorno que lo rodea presiona a la baja nuestra proyección vigente de crecimiento para el cuarto trimestre del 2019 (3,3%). Esto, además, está sustentado en los resultados de nuestro indicador líder de la actividad económica, el NowCast Bancolombia, que desde la tercera semana de octubre a noviembre vio un quiebre bajista en su evolución. Así pues, cabe esperar un trimestre de menor crecimiento del consumo de los hogares, el rubro que ha sido el pilar del avance en lo corrido del año”.

Desaceleración

De otro lado, los investigadores dicen que “las últimas lecturas de nuestro indicador NowCast Bancolombia confirmaron la desaceleración observada en el último trimestre de 2019. En el trimestre móvil culminado en diciembre, este indicador registró un crecimiento de 2,2%, que se lee inferior no solo frente a los registros del tercer trimestre (cuando la economía creció al 3,3%), sino que denotan un menor avance si se compara con el mismo periodo de 2018. Una parte de esto puede estar asociado a los paros y movilizaciones sociales ocurridos desde finales de noviembre”.

El descontento social y el trámite de la reforma tributaria impactaron la confianza del consumidor. Esta vio su peor balance en lo corrido del año en noviembre, como consecuencia de una reducción en las expectativas que tienen los hogares, de modo que tales eventos pudieron generar un aplazamiento en el gasto. Así pues, esto sugiere que la buena dinámica del comercio observada en octubre pudo haberse moderado a lo largo de los últimos dos meses de 2019.

Por otra parte, las últimas cifras del mercado laboral revelaron nuevamente que la tasa de desempleo se situó por encima de sus registros de 2018. No obstante, el reporte trajo consigo algunas señales constructivas, como por ejemplo la continuidad en el crecimiento del empleo y la mayor participación de los hogares en el mercado, que fueron los elementos que impactaron en mayor medida la cifras a lo largo del año.

Ahora bien, en el sector externo las noticias siguieron lideradas por el menor dinamismo del sector exportador. Las ventas totales al exterior en lo corrido del año hasta noviembre disminuyeron a una tasa de 6,2% anual, por una contracción en la canasta tradicional. Pese a que el ritmo de crecimiento de las importaciones se ha moderado, la ampliación del déficit comercial continuó, lo que implica que este frente se sostuvo aún como una fuente de vulnerabilidad.

De este modo, en su conjunto los indicadores líderes sugieren que en el cuarto trimestre del año pasado, la actividad económica pudo haberse moderado. Así pues, se constituye un sesgo bajista sobre la estimación vigente de crecimiento para el periodo de 3,3%.