Carlos Sainz reina en el desierto y logra el Dakar por tercera vez

AFP

El español Carlos Sainz (Mini), de 57 años, se proclamó vencedor del rally Dakar-2020, su tercer triunfo en categoría auto, después de los conseguidos en 2010 y 2018, ayer en el cierre de la mítica carrera, disputada por primera vez en Arabia Saudita.

Vencedor de cuatro etapas, Sainz supera al defensor del título, el catarí Nasser al-Attiyah (Toyota), por 6 min 21 segundos. El veterano corredor español tomó el mando de la prueba en la tercera etapa y lo conservó desde entonces.

El tercer puesto fue para su compañero de equipo, la leyenda francesa Stéphane Peterhansel, que finalizó a 9 minutos y 58 segundos, tras 12 etapas y 7.800 kilómetros de carrera.

“Estoy muy contento. Gracias toda la gente que me apoya, a todos los fans, a la familia, por supuesto. Ha sido un rally muy difícil, desde el inicio, con mucho riesgo. Ha supuesto mucho esfuerzo, mucho entrenamiento con el equipo”, señaló nada más proclamarse ganador.

Sainz estuvo amenazado por Al-Attiyah, que se colocó a 24 segundos a tres etapas del final, pero el español aprovechó los errores de navegación de su rival para volver a ganar distancia. En las dos últimas etapas se limitó a mantener su ventaja.

“Hemos luchado desde el principio hasta el final. Fue una pelea cerrada desde el primer día. Sin duda el que ha cometido menos errores lo ha ganado”, añadió el madrileño.

Alonso finaliza 13º

Fue Al-Attiyah el que se impuso en la última especial este viernes, 298 kilómetros entre Haradh y Qiddiya.

Ganador más veterano del Dakar, título honorífico que ya logró en 2018, Sainz no desveló si estará en la salida el próximo año.

“Cuando haces algo que es tu pasión y tienes todavía la motivación para hacerlo, no es fácil dejarlo”, declaró en la víspera de la llegada. “Claro que cada día, cada hora, cada año se acerca el final”, añadió el dos veces campeón mundial de rallies y padre del piloto de Fórmula 1 Carlos Sainz Jr.

“Sí, tengo 57 años, pero lo importante es el crono, no lo que está escrito en el pasaporte”, añadió Sainz justo antes de subir al podio.

“Hace un trabajo enorme, como piloto tiene una velocidad todavía increíble”, señaló ‘Monsieur Dakar’, Stéphane Peterhansel, ganador en 13 ocasiones de la gran carrera (seis en moto y siete en coche).

Otro español, el dos veces campeón mundial de Fórmula 1 Fernando Alonso, finalizó su ‘bautizo’ en el Dakar con una notable 13ª posición, tras finalizar cuarto ayer.

Quintanilla, segundo en motos

En la categoría de motos ganó el estadounidense Ricky Brabec (Honda) mientras que el chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna) fue segundo.

Brabec, segundo en la última especial este viernes por detrás de su compañero, el chileno José Cornejo, se convierte en el primer estadounidense en imponerse en la mítica carrera.

Terminó con 16 minutos y 26 segundos de ventaja sobre Quintanilla. El australiano Toby Price (KTM), que defendía título, completó el podio.

Brabec se hizo con el primer puesto de la general tras su victoria en la tercera etapa, en Neom. No abandonó la plaza de honor hasta el final.

La edición quedará marcada por el fallecimiento el domingo del portugués Paulo Gonçalves, al sufrir una grave caída.

“Desafortunadamente en este rally hemos perdido a un buen chico. Paulo estará siempre entre nosotros. Ha sido difícil para todo el mundo”, declaró Price.

Tras África y Sudamérica, el Dakar, el mayor rally del mundo, cambió de escenario este año para instalarse en Arabia Saudita, una elección que generó polémica debido a las carencias en materia de derechos humanos de este país.

En la cumbre

Hacía 31 años que el primer fabricante mundial no ganaba el Dakar. Además, ningún piloto estadounidense se había adjudicado aún el rally raid más celebre del mundo. En Qiddiya, Ricky Brabec y su Honda 450 CRF escribieron un nuevo capítulo en la historia con letras de oro.

A la cabeza desde el final de la tercera etapa, el californiano supo gestionar sabiamente su ventaja a lo largo de las jornadas. El año pasado le traicionaba la mecánica a tres especiales de la meta, pero este año la moto ha ido como un reloj hasta el último kilómetro. La justa recompensa para un piloto que no escatima jamás esfuerzos, así como para Honda, que ha sabido esperar pacientemente desde su retorno oficial al Dakar en 2013./Con AFP