El mejoramiento de los procesos de contratación en el Estado y el acceso a la información, el fortalecimiento de los órganos de control y el complemento de las normas, son elementos que debe incorporar la estrategia.
“La estrategia contra la corrupción tiene que ser integral. El elemento de percepción es importante, tiene que ser tenido en cuenta, pero no puede ser el único elemento de análisis. Para eso estamos trabajando en una estrategia nacional que incorporará elementos como mejorar los procesos de contratación en el Estado, mejorar el acceso a la información, fortalecer los órganos de control para investigar casos de corrupción”, explicó el Secretario de Transparencia, Carlos Fernando Galán.
Y agregó: “La impunidad en la corrupción es un elemento fundamental en lo que tiene que ver con percepciones altas de corrupción. Por eso hay que enfrentarla para reducirla. Y otro elemento fundamental es complementar las normas que existen, por ejemplo protegiendo a los denunciantes, por ejemplo garantizando que el funcionario público colombiano cambie de actitud frente al ciudadano y revele la información que tiene.
“Muchas veces –dijo–, el funcionario público percibe que la información que maneja es privada, es de él, y es el poder que tiene por tener esa información. Tenemos que garantizar que cambie esa actitud y que le revele la información, le rinda cuentas más efectivamente al ciudadano, y que eso obviamente nos permita prevenir la corrupción”.
Al referirse al Índice de Percepción de la Corrupción 2012, publicado por Transparencia Internacional, Carlos Fernando Galán señaló que debe tenerse en cuenta que cuando se denuncian casos de corrupción, se corre el riesgo de que la percepción de corrupción aumente.
“Este es un indicador importante, un indicador de percepción de la corrupción, lo cual nos lleva a tener en cuenta en el análisis que cuando se denuncian casos de corrupción, se destapan casos de corrupción, se corre el riesgo de que la percepción de corrupción aumente, lo cual no es necesariamente cierto. Digamos que puede ser cierto que aumente la corrupción cuando se destapan más casos, pero también puede que estemos identificando mejor los problemas de corrupción, y eso nos lleva a que la ciudadanía sienta que está aumentando”, explicó el funcionario.
También en relación con dicho informe de Transparencia Internacional, Galán recordó que se cambió la metodología frente al año anterior, y que este año por primera vez se midió la percepción de corrupción en el poder legislativo.
“Al analizar concretamente el informe que ha presentado Transparencia Internacional, hay que tener en cuenta varios elementos. Primero, que se cambió la metodología frente al año anterior. Según Transparencia, no es comparable el año 2011 con el año 2012”, sostuvo.
Y agregó: “Pero si se tienen en cuenta los siete criterios que tiene este indicador, nos damos cuenta de que hay varios elementos importantes. Por una parte, hasta el año pasado no se incorporaba una percepción de la corrupción en el poder legislativo, no solamente en Colombia sino en ningún país que media Transparencia Internacional. Este año por primera vez se midió la percepción en el poder legislativo y, sin lugar a dudas, Colombia sale muy mal librado en este aspecto. Es decir, la percepción de corrupción en el poder legislativo en Colombia es de las más altas a nivel internacional, inclusive a nivel regional en Suramérica, y eso impactó y jaló para abajo, duro, el índice de percepción de corrupción en Colombia”.
Indicó que un segundo aspecto donde le va mal a Colombia, es el que tiene que ver con la percepción de corrupción relacionada con el sector privado. “Ahí tenemos que trabajar obviamente en una estrategia que no solamente lleve a sancionar los casos de corrupción sino a promover la posibilidad de que las empresas puedan denunciar más fácilmente la corrupción”, puntualizó el Secretario de Transparencia.