El Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado por Canadá y Panamá en 2011 entró en vigor con la expectativa panameña de poder entrar con sus productos a un mercado con alto poder adquisitivo, informó el ministro de comercio e industrias de Panamá, Ricardo Quijano.
"A partir de hoy (lunes) entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio entre Panamá y Canadá", dijo el ministro, quien resaltó que este acuerdo comercial abre "diversas oportunidades de negocios para los sectores productivos panameños".
Panamá vende a Canadá por entre 10 y 15 millones de dólares anuales, mientras que Canadá coloca en Panamá anualmente de 60 a 70 millones de dólares, cifras que ambas partes esperan ver duplicadas en cinco años.
Productos panameños como frutas y verduras tropicales (papaya, melón, sandía, zapallo), carnes y pescados, además de seguros y servicios financieros y bancarios accederán al mercado canadiense sin aranceles.
A Panamá entrará sin impuestos el 85% de la oferta canadiense, ya que sectores sensibles para el país centroamericano como el pollo, la cebolla o derivados del papel y el cartón recibirán un trato diferente.
"Para nuestros productores, Canadá supone un mercado potencial de más de 34 millones de habitantes con alto poder adquisitivo", lo que abre la puerta a un mercado 10 veces más grande que el panameño, dijo Quijano.
Productos panameños como los mariscos frescos y procesados, las botellas y recipientes de vidrio, los artículos de cerámica, café, piña, galletas, jugos, cocos secos, banano, melones, sandías, además de metales preciosos como el oro y la plata, tendrán acceso inmediato a Canadá.
Según Quijano, Canadá es también un importante productor de alimentos a nivel mundial, que "no entran en conflicto con la producción panameña".
El TLC contempla también la protección ambiental y laboral, un área en la que los dos países se comprometen a respetar las normas reconocidas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
AFP