Recortes a exportación petrolera presionan precios a la baja | El Nuevo Siglo
LOS RECORTES en la producción de crudo, dilema que mantienen los países exportadores. / AFP
Viernes, 1 de Diciembre de 2023
Redacción Economía

Los nuevos recortes de producción de petróleo anunciados por algunos países exportadores de la alianza OPEP+ fueron recibidos con escepticismo por el mercado y no tuvieron impacto sobre los precios, que volvieron a bajar.

El barril de Brent del mar del Norte para entrega en febrero perdió 2,44 % a US$78,88. En tanto el West Texas Intermediate (WTI) para enero perdió 2,48% a US$74,07.

 

Luego de largas negociaciones, la OPEP y sus aliados en el mecanismo OPEP+ anunciaron nuevos recortes de producción para 2024.

"Pero hay una buena dosis de escepticismo de parte de los corredores, que se preguntan si el volumen de estas reducciones realmente se concretará", explicó Andrew Lebow, de Commodity Research Group.

Arabia Saudita anunció que continuará con su recorte voluntario de un millón de barriles diarios (mbd) hasta "el final del primer trimestre de 2024". Rusia también continuará exportando menos por tres meses.

Producción

Otros países miembros de la alianza, como Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait o Argelia, también producirán menos, cerca de 700.000 barriles diarios en conjunto.

El total de recortes adicionales voluntarios alcanza así los 2,2 mbd, "lo cual puede parecer impresionante a primera vista", admiten los analistas de DNB. Pero sin contar las prolongaciones de estas medidas por parte de Arabia Saudita y Rusia, solo unos 900.000 barriles diarios dejarán de volcarse al mercado hasta marzo de 2024.

"Lo que fue anunciado como una medida mayor de la OPEP+ es en realidad, para nosotros, un ajuste modesto de producción", afirmaron los analistas.

El hecho de que Arabia Saudita no haya querido profundizar sus números, "podría considerarse como una señal de que el líder de la OPEP comienza a sentir el daño de sus recortes" para sostener los precios.

 

Comportamiento

Desde finales de 2022, la OPEP+ ha implementado recortes de suministro de alrededor 5 millones de barriles por día, aprovechando la escasez de oferta para intentar hacer subir los precios, debilitados por la incertidumbre económica en un contexto de tipos de interés elevados.

En un primer momento, la alianza había recortado unos 2 millones de barriles, con motivo del encuentro de los 23 miembros en Viena tras una larga serie de reuniones virtuales debido a la pandemia.

Tras esto, en mayo, nueve miembros, entre ellos los sauditas y los rusos, anunciaron recortes voluntarios por sorpresa, por un total de 1,6 millones de barriles diarios.

Un mes después, Riad anunció que iba a cerrar el grifo por un millón más de barriles, una decisión que fue prorrogada mes por mes hasta finales de 2023 y seguida en una menor medida por Rusia.

Pese a estos anuncios, los precios de dos referencias de petróleo son apenas más elevados que en junio (alrededor de +5 %), aunque siguen por encima de la media de los últimos cinco años.

Los precios avanzan ahora alrededor de la barrera simbólica de los US$80 dólares el barril pero más hacia la baja, tras alcanzar casi los US$100 a finales de septiembre.

Inversiones

Sin embargo, la postura expuesta por los principales productores de petróleo choca frontalmente con la esgrimida por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que no considera necesarias inversiones en nuevas explotaciones y que, a pesar de recoger una demanda récord para 2023 en sus previsiones, espera que esta alcance un pico en 2030.

El organismo dependiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ve posible que la suma de petróleo, gas y carbón pase de suponer las cuatro quintas partes de la energía que consume el mundo hoy a menos de dos tercios en 2030 y menos de un quinto en 2050.

Las posiciones de la AIE “son erróneas y podrían conducir al caos energético y económico”, apunta el secretario general de la OPEP, el kuwaití Haitham Al Ghais, en su introducción al informe.

Demanda mundial

En sus perspectivas, la OPEP prevé que la demanda mundial de energía aumente un 23 % hasta 2045, es decir, en una media de unos tres millones de barriles de petróleo al día cada año. En el medio plazo –hasta 2028– la demanda mundial de petróleo alcanzará un nivel de 110,2 millones de barriles diarios (un 10 % más). A largo plazo, la OPEP prevé que la demanda mundial de petróleo aumente en más de 16 millones de barriles entre 2022 y 2045, hasta los 116 millones.

En el informe, presentado en Riad (Arabia Saudí), la OPEP contempla un aumento de la cuota de renovables en el mix energético, desde el 2,7 % de 2023, hasta el 11,7 % en 2045. Sin embargo, al contrario que la AIE, no considera que la cuota del petróleo vaya a reducirse drásticamente a partir de 2030: “La demanda de petróleo también crecerá con fuerza y, aunque su cuota en la combinación energética disminuya ligeramente, el petróleo seguirá siendo el combustible con la mayor cuota de aquí a 2045, con un 29,5 %”, apuntan. La organización de productores cree que solo el carbón disminuirá su peso en el mix.

Para afrontar este aumento sostenido de la demanda, los productores de petróleo abogan por inversiones billonarias en nuevas explotaciones: de los 14 billones en inversión que la industria pide –610.000 millones de dólares anuales de media en el periodo entre 2022 y 2045–, 11,1 billones de dólares se destinarán al upstream: la exploración y extracción de nuevos yacimientos.

Subida de precios

Por otro lado, los mercados temen que una escalada del conflicto en Oriente Medio pueda extenderse a Irán, considerado uno de los principales apoyos del grupo palestino Hamás, responsable de la irrupción en territorio israelí el 7 de octubre. Esto limitaría aún más una oferta de crudo ya empobrecida en 2023.

 

Más reservas en EE.UU.

Las reservas comerciales de petróleo en Estados Unidos volvieron a aumentar de forma significativa la semana pasada, según cifras publicadas por la estadounidense Agencia de Información sobre Energía (EIA).

Estas existencias crecieron 1,6 millones de barriles, cuando los analistas esperaban un descenso de 50.000 barriles, según el consenso de analistas recogido por la agencia Bloomberg.

Se trata de la sexta semana consecutiva de aumento para los stocks comerciales estadounidenses, que crecieron 29,9 millones de barriles (mb) en ese período. El volumen es 7 % superior al del año pasado en la misma época.

Este nuevo incremento de reservas se debe, en parte, a un debilitamiento de la demanda.

El volumen de productos refinados distribuidos en Estados Unidos, un indicador implícito de la demanda, cayó 5,6 % la semana pasada, arrastrado por la caída en los destilados (-27 %). La demanda de gasolina cayó 3 %.

El incremento de las reservas se explica también por un nuevo ajuste estadístico de la EIA, que añadió 9 mb a los volúmenes que estimó para el mercado estadounidense.

Estas correcciones permiten considerar datos actualizados de semanas anteriores.

El incremento de stocks se dio a pesar de una mayor utilización de la capacidad de las refinerías. La tasa pasó de 87 % a 89,8 %.

Incluso con una fuerte caída de 11 % de las importaciones, las reservas crecieron fuertemente.